AÑO 3  Nº 20  ABRIL  2003
Santiago de Chile
 

Recuerdos invaluables por sus significación.  Artículos que solo podrá adquirir en nuestro sitio web

Todas las ediciones anteriores de "Despierta Chile" se encuentran a su disposición desde aquí

Sitios web seleccionados por sus contenidos, que destaca y recomienda "Despierta Chile"

 

TURBULENCIAS DE ACTUALIDAD

Viene de la página inicial

Más allá de eso, casi todas las referencias a lo sucedido, pasan por personajes de la izquierda marxista, incluido los peores terroristas, como es el caso de Pascal Allende, o Luis Corvalán, que en forma hasta humorística, relatan cómo el asalto al poder era la misión única que tenían los miembros del gobierno de la UP. Y que ese asalto debía conducir, sin asomo de dudas, al estado socialista-marxista-leninista-castrista, que todos conocemos.

No aparecen en esa visión siniestra las acciones populares de más hondo contenido social,  como fue la denominada "marcha de las cacerolas", cuando miles de mujeres enfrentaron la furia de la izquierda sin cejar en su andar por largas calles de Santiago. Tampoco se muestra las veces que la gente decidió dejar las calles vacías frente a los ataques de los extremistas que conformaban las huestes allendistas. Nada se dice de los ataques directos a los jueces que trataban de imponer las normas del derecho, así como ni siquiera al pasar se menciona el escrito de la Corte Suprema donde dice que por "enésima vez" protestan por el atropello a la legalidad vigente. De igual modo, no se menciona la labor desarrollada por el Departamento de Prensa del mismo canal, dirigido en ese entonces, por el Padre Raúl Hasbún, así como la labor desarrollada por las radioemisoras nacionales, entre las cuales sobresalía Radio Agricultura, que se convirtió en "La voz de los gremios" y  "la voz de la libertad", sometida varias veces a clausuras y detenciones arbitrarias, además de haber clausurado por meses la estación de la ciudad de Los Angeles, la cual tuvo que ser devuelta por dictamen de la Corte Suprema. Tampoco se habla de la labor de la prensa seria, como es el caso del diario "La Segunda", que denunció y mostró al país todas las barbaridades que cometían los extremistas en nombre de la revolución.

Todo ello fue sumergido para hacer prevalecer una enorme mentira: que el gobierno de Allende era democrático y que él quiso realizar un plebiscito para que el pueblo, en voto informado y secreto dictaminara sobre la permanencia o no de su gobierno.

Ello es falso, de falsedad absoluta, y no va a venir el señor Victor Pey, testaferro de Allende, a ratificar ese dicho, porque no tiene ni puede tener valor alguno su palabra, así como no la tiene en cuanto a sus reclamos por el diario Clarín de entonces.

El "no a la guerra civil" de los comunistas, era lo que en el juego del cacho es pedir por abajo, porque a eso iban ellos, y cuando hablaban de un millón de muertos, es porque ese era el cálculo que habían hecho de la guerra civil que ellos promovían en cuanto a víctimas. De todo ello nos salvó el Pronunciamiento Militar, que hoy pretenden convertir en una intentona golpista que sólo buscaba hacerse del poder para algunos.

Es sensible que sea el canal 13 el que distorsione de este modo la verdad de los hechos que provocaron el descalabro de un gobierno que se había convertido en ilegítimo cuando adscribió a un esquema revolucionario de la toma total del poder, porque ese mismo canal, hace ya más de veinte años editó un documental, amplio y preciso, sobre las razones que tuvieron las Fuerzas Armadas y de Orden para asumir el poder en reemplazo de quien había perdido el control de su gente y estaba sobrepasado por los extremistas que lo rodeaban.

Ese documento, si no lo han quemado los ojos siniestros del canal, sería el mejor testimonio de la verdad histórica que hoy vemos ya tan distorsionada que nos llega a parecer que estamos en un país diferente al que los militares dieron nueva vida y salud.

ALEXIS

 

19 de Abril del 2003

La ministra de Defensa y su relación con el FMR.

En el diario La Tercera del 18 de Abril, se confirman las revelaciones hecha por la Revista Qué Pasa, en el sentido de que la ministra de Defensa sí tuvo relación con el movimiento subversivo Frente Manuel Rodríguez y para que no existieran dudas de ninguna especie sus propios integrantes, en conferencia de prensa a la que asistieron encapuchados, confirmaron la revelación ya que conocían de esas acciones de los años '80 y que dicen relación con el atentado a la Comitiva presidencial, la internación de armas de Carrizal Bajo, etc.. Uno de los terroristas que dijo llamarse "Dante" afirmó:  "La Ministra no debe avergonzarse de su pasado como miembro del Frente...".

Amigos lectores de Despierta Chile, esto no es nuevo. Les recordamos que fuimos objeto de fuertes persecuciones políticas en los Tribunales por parte del Gobierno, por el hecho de haber denunciado a altos personeros en funciones, Diputados y Senadores de nuestro Congreso, todos vigentes y que fueron miembros de grupos terroristas e incluso recibieron instrucción militar en Cuba.

En nuestra actual edición denunciamos al recientemente nombrado Vicepresidente de CORFO, Oscar Landerretche, nombre de combate "Manuel" y que reemplazó al yerno del Presidente Lagos, Gonzalo Rivas. El país sabe quienes son nuestras autoridades, y esa es la razón de la persecución que se ejerce a nuestros uniformados por un sector del Poder Judicial que es sometido a toda suerte de presiones y donde siguen pagando las consecuencias los militares que por orden del Estado debieron combatirlos y neutralizarlos para que pudiéramos vivir en orden y tranquilidad. Todos estamos enterados que entre otros el Senador Carlos Ominami es miembro del MIR, que el Diputado Carlos Montes tenía el nombre de combate "Arturo Moraga" y el Diputado Sergio Aguiló usaba como chapa el alias de "René González". Son antecedentes públicos al que hoy se suma una Ministro de Defensa del FPMR a la cabeza nada menos que de nuestras gloriosas e invictas Fuerzas Armadas. ¿Recuerdan que un chofer del Ministerio de Defensa fue exonerado por haber pertenecido a la CNI? ¿Qué pueden decir ahora?

¿Habrá algo que nos pueda llamar la atención en el Chile que estamos viviendo?


COPIA DE LA DECLARACIÓN QUE OBRA EN PODER DEL ARCHIVO JUDICIAL, FIRMADA AL COSTADO POR EL DIPUTADO SERGIO AGUILÓ, EN LA CUAL RECONOCE SU PARTICIPACIÓN EN MOVIMIENTOS CLANDESTINOS Y SU CONCURRENCIA A  CURSOS DE ENTRENAMIENTO MILITAR EN CUBA.

 

6 de Abril del 2003

Se ha recibido en DESPIERTA CHILE la siguiente aclaración del Diputado Felipe Salaberry en relación a un artículo del Subdirector, publicado por nuestra  revista bajo el título "LO QUE NO PUDE DECIR":

Señor
Raúl Hermosilla

Presente.-

De mi consideración,

He leído atentamente el artículo de la referencia y permítame un par de comentarios.

Más allá de la lógica numérica con que usted plantea el dolor de unos y otros donde, según sus palabras, el "virtual empate" resuelve el problema, a mi juicio sus argumentos se sustentan en la misma tradicional línea marxista que cuando no puede convencer con fundamentos, descalifica.

Señor Hermosilla, ni desagradecido ni oportunista. Ni cosas de mujeres ni de cabros chicos.

Con la misma franqueza y claridad de ideas que nos inculcó Jaime, a quien usted dice respetar y admirar, ya sea enfrentando la cruda realidad de la DINA o la crueldad del terrorista asesino, los dirigentes y parlamentarios de la UDI asumimos el pasado con lealtad y hombría y el futuro con fe y esperanza.

Atentamente, Felipe Salaberry.
 

NOTA DE LA REDACCIÓN:

Si el señor Diputado hubiera leído tan atentamente como dice el artículo que motiva su carta, habría captado que no planteo, con lógica numérica, que el dolor de unos y otros se resolvería en el virtual empate. El que las bajas de ambos lados fueran equivalentes en número lo menciono sólo tangencialmente y en un sentido de rigurosidad histórica. Mi desarrollo argumental se funda principalmente en los siguientes hechos:

    A) Inserta en la situación mundial de enfrentamientos políticos violentos de esos años nuestro país sufrió el comienzo de una guerrilla instigada, proclamada y dirigida por el PS, el PC y el MIR, a cuyo efecto se llevó a cabo la mayor internación ilegal de armamento de la historia de la zona, e ingresaron a Chile varios miles de terroristas extranjeros en apoyo de menor número de guerrilleros chilenos. Comandaba las fuerzas subversivas el General cubano Patricio de la Guardia Font, que residía clandestinamente en nuestro país, y desde la declaración socialista de Chillán (1967) hasta la intervención de las FF.AA. requeridas por el Congreso, la Corte Suprema, la Contraloría y las organizaciones civiles (1973), habían producido 953 bajas a la población civil y 111 a las instituciones armadas. Durante el gobierno militar  (1973-1989) la guerrilla produjo a las instituciones castrenses 1.713 bajas y al país 45.220 actos terroristas

    B) Es consustancial a la guerrilla la violación de los derechos humanos y resulta imposible a las fuerzas regulares enfrentarlas y derrotarlas, como sucedió en Chile, sin incurrir a su vez en similares atropellos. Desarticulados los grupos terroristas, se dictó la ley de amnistía en cuya virtud los tribunales liberaron durante el gobierno militar a 1.475 extremistas y a 578 militares, con lo que terminó jurídica y moralmente el tema de los derechos humanos entre nosotros.  Por posteriores delitos de sangre cometidos por los terroristas de la izquierda chilena no existe en la actualidad ninguno preso y los gobiernos concertacionistas han favorecido con el indulto presidencial a todos cuantos la justicia logró condenar.

    C) Entretanto se han abierto o reabierto procesos a más de doscientos uniformados, por hechos acaecidos hace 25 o 30 años, que en su mayoría se encuentran cubiertos por la prescripción, la cosa juzgada o la amnistía.

    D) Le aseguro, señor Salaberry, que independientemente de su posición contraria a la violencia   -aún la represiva- Jaime Guzmán no habría tolerado tamaña falta de equidad, además de grave violación de la constitución de la que él mismo fue uno de sus principales redactores, y las leyes que reglan en nuestro país los procedimientos judiciales. Y le aseguro también que su natural sentido de la decencia le habría impedido exigir, como lo ha hecho usted,  a los militares que debieron desarticular a los grupos terroristas en cumplimiento de sus destinaciones a los servicios de seguridad, de sus órdenes correspondientes, y de sus deberes militares, que más de un cuarto de siglo después pidieran perdón por los excesos a que su celo profesional pudo arrastrarlos, sin exigírselos simultáneamente a los que iniciaron la violencia y el atropello de los derechos humanos en Chile. Jaime Guzmán no le habría hecho el juego político a la izquierda que necesita mantener vigente el odio en nuestra patria para poder equilibrarse en el poder, aunque con ello esté destruyendo la convivencia social y envenenando a nuestra juventud, al tiempo de obstaculizar gravemente el desarrollo político y económico de Chile.

Por las razones que anteceden y sin ánimo de ofenderlo, sino solamente de analizar descarnadamente la conducta de un parlamentario, he calificado su actitud como desatinada, oportunista y desagradecida con quienes arriesgando sus vidas libraron al país de la garra comunista de esos años.

Hay muchos chilenos que están vivos gracias a los servicios de Seguridad del Régimen Militar.

Pero abrigo la patriótica esperanza de que al releer usted con mayor detenimiento mi artículo y estas líneas, podremos encontrar un punto de acercamiento en el estudio de alguna fórmula legislativa que ya se hace impostergable, que permita poner punto final   -si, claramente punto final, sin eufemismos ni temor de usar las palabras adecuadas-  a la vergonzosa situación judicial que nos divide, en beneficio del quizá legítimo odio y deseo de venganza de unos pocos y el inmoral aprovechamiento económico y político de muchos más.

RAÚL HERMOSILLA HANNE, Subdirector

 

5 de Abril del 2003

Sobre el Comandante CORBALÁN

Para el señor Raúl Hermosilla:

En el programa "El Termómetro" del viernes 28 de marzo el conductor le preguntó a usted, en su calidad de Sub-director de la revista, si es efectivo lo que se dice en orden a que el ex-CNI Álvaro Corbalán escribe en esa página, y usted dio una contestación general acerca de las muchas cartas e informaciones que se reciben, pero no respondió la pregunta. Tampoco lo hizo en su extenso artículo "Lo que no pude decir".
No quiero sugerir que haya usted esquivado la pregunta, pero podría parecer que ese fuera el caso, por lo que le ruego contestarme derechamente: ¿Es redactor o colaborador de otra manera de "Despierta Chile" Álvaro Corbalán?

Atentamente,
QUERUBÍN RUBIO, Valparaíso

RESPUESTA:

Paganini compuso algunos de sus más bellos conciertos para violín en la cárcel, y Gramsci escribió allí mismo su más famosa obra política, "Cuadernos desde la Cárcel". No veo porqué "Despierta Chile"   -a menos que quisiéramos actuar con el menosprecio a la libertad de expresión propio del socialismo-   debería negarle tribuna a un perseguido político.

El señor Corbalán ha escrito algunos libros y es sabido que una de las pocas compensaciones de estar preso es disponer de más tiempo para la actividad intelectual.

Algo he escuchado de que el Comandante Corbalán estaría siendo tentado por uno o más importantes medios para escribir en ellos, de modo que si quiere hacerlo en "Despierta Chile", sepa que será bienvenido, sólo que "ad honorem", como todos los demás colaboradores, que lo hacemos por la causa, que no es otra que el amor a la patria y a la verdad histórica, así como la defensa del gobierno militar.

RAÚL HERMOSILLA HANNE, Subdirector

 

1 de Abril del 2003

Información veraz sobre la realidad chilena

Nuestro Subdirector, Don Raúl Hermosilla, fue invitado al programa "El termómetro" de Chilevisión que dio a conocer unos videos de la CNI, tratando el tema de la actuación de los Servicios de Seguridad de manera torcida y unilateral. Se encargaron que no desarrollara sus planteamientos, entorpecido por el conductor del programa o con comerciales que obviamente no interrumpieron a los comentaristas de izquierda. En esta sección nos cuenta lo que no  pudo decir.

LO QUE NO PUDE DECIR

Por Raúl Hermosilla Hanne
Subdirector de DESPIERTA CHILE

El viernes 28 último fui invitado como panelista al programa "El Termómetro", de Chilevisión.  Se me dijo que el tema, relacionado con unos videos exhibidos el día anterior, supuestamente provenientes de los archivos secretos de la ex CNI mostrando operativos por ella cumplidos, sería:  "¿Fue  necesaria le guerra sucia?"

Al aceptar la invitación  -aunque formulada con sólo 24 horas de anticipación y a una presentación en directo-  me preparé debidamente, repasando el correspondiente material de apoyo y reduciendo al mínimo el tiempo necesario para exponer los puntos respectivos. Entrevisté a las dos únicas personas que conozco y sé que pertenecieron a la CNI, a cuyo efecto tuve que prescindir completamente de mi agenda de ese día.

Pero debí haber comprendido que tratándose de un programa de reconocida intencionalidad política y en un canal gubernamental, más de alguna mala pasada me jugarían. Pues bien, sustituyeron al comenzar la transmisión y sin previo aviso el tema ya convenido y para el cual me había preparado por otro que, guardando también relación con el caso, debí  sin embargo enfrentar sin preparación alguna:  "¿Debe la justicia reabrir los casos sobreseídos?"

De repente el debate llegó solito al tema para el cual se me había convocado, y luego de que la señora Marín, en declaraciones grabadas para el programa que se exhibían mientras hablábamos, repitió su discurso habitual contra "Manuel Contreras y Pinochet", comencé a entrar en materia, con la lectura de los acuerdos del congreso socialista reunido en Chillán que propiciando la vía armada, llamaba a la destrucción del aparato burocrático y militar del estado, señalando que la violencia revolucionaria era legítima y  constituía el único camino para la toma del poder político y económico, y citando las declaraciones tanto de Luis Corvalán como de Carlos Altamirano y Andrés Pascal, que reconocieron la existencia en Chile de varios miles de guerrilleros, algunos preparados en el exterior y otros en adiestramiento clandestino en diversos lugares del país. Aquí se pasó a comerciales, manifestándoseme que al regreso se me restituiría la palabra.

Pero después de los comerciales se pasó a noticias, cortándose abruptamente el programa, con lo que también se frustró a los jóvenes que habían sido invitados y a los cuales se les había señalado que podrían entregar sus comentarios al final del mismo.

Tampoco alcancé  a contestarle al panelista Alfredo Joignant, quien en el tradicional estilo marxista de reemplazar argumentos por descalificaciones personales, me aseguró que jamás obtendría yo el Premio Nobel ni el Nacional de Historia. No salió pues al aire mi respuesta en el sentido que yo no aspiraba a ningún reconocimiento político de los jurados del socialismo internacional ni criollo, ni menos de sus críticos comprometidos, bastándome la magnífica acogida que vienen brindando no sólo los adultos, sino que también la juventud chilena a lo largo y ancho del país e incluso desde el extranjero, a mis artículos periodísticos, a mi libro "LA DURA, la Verdad sobre el 11 de Septiembre de 1973 y el Gobierno Militar", y a mi página en la red.

Pero como nobleza obliga, quiero reconocer que el conductor, Iván Núñez, hizo gala de gran cortesía personal y de todo el profesionalismo que conducir un programa como el que se trata resulta posible, sin desvirtuar las finalidades político partidistas del mismo.

Ahora bien, voy a referirme en profundidad a las deplorables declaraciones del diputado Felipe Salaberry, contenidas en el video de "El Termómetro" que finalmente tengo en mi poder.

Dijo Salaberry, entre otras expresiones no menos desatinadas, que los integrantes de los servicios de seguridad tenían que pedir perdón por los hechos de la guerra sucia, y que esos oficiales y suboficiales empañaron la gran obra del gobierno militar. Así como no se me ocurriría plantear que para terminar al fin la transición después de ya un cuarto de siglo, tuviera el socialismo que pedir perdón al país no sólo por los asesinatos, desapariciones, secuestros, torturas y otras violaciones de los derechos humanos de la sociedad chilena, sino también por la destrucción de su economía y estructura administrativa, tampoco me parece serio seguir con la cantinela de la petición de perdón de los militares por haber salvado a Chile de la garra comunista y desarticulado el terrorismo.   Dejémonos de cosas de mujeres y cabros chicos, porque ninguna persona adulta en Chile, de mediano nivel intelectual y alguna capacidad de discernimiento, y así sea ella de la más extrema izquierda o la más recalcitrante derecha puede honorablemente pretender ignorar los siguientes hechos:

1) Que la intervención militar de 1973 se enmarcó en un contexto mundial diferente del actual, de ideologismos extremos y enfrentamientos armados;  que era inevitable, y que su oportuna ejecución evitó una guerra civil inminente, que habría significado  decenas  o centenares de miles de muertos, en lugar de las poco más de 4 mil bajas, entre ambos bandos, que se produjeron, si contamos desde 1967.

2) Que las Fuerzas Armadas y de Orden actuaron en conjunto, institucionalmente,  requeridas para hacerlo  no sólo por la mayoría indiscutible de la representación popular en el Parlamento, sino también por las instituciones de la República, como la Corte Suprema y la Contraloría General, y organizaciones civiles de la ciudadanía, como gremios empresariales y sindicatos laborales, colegios profesionales y asociaciones estudiantiles, dueñas de casa, etc., y lo hicieron sin ambiciones políticas de ninguna especie ni motivaciones que no fueran el amor a la patria y el cumplimiento del deber, por lo que restablecido el orden institucional y económico, y cuando la ciudadanía así lo expresó democráticamente en la correspondiente consulta, entregaron el mando al poder civil elegido por el pueblo.

3) Que los errores que se cometieron por algunos uniformados  -así como también algunos evidentes excesos-  fueron causados, en el fondo,  por extremo celo profesional, y por el hecho de estar entrenados para la guerra exterior contra eventuales enemigos  -como los que podría tener que llegar a enfrentar nuestro país-  superiores tanto en número como en armamento, y no para enfrentamientos armados internos, donde el concepto de enemigo resulta tener que ser aplicado a compatriotas y a veces a vecinos o incluso a miembros de la propia familia, lo que genera resentimientos mucho más profundos que la guerra externa.

4) Que el grueso de los violentistas revolucionarios que tuvieron que enfrentar las FF.AA. estaba constituido por individuos frustrados que el sistema económico político social había marginado de la satisfacción de sus necesidades de educación, salud y bienestar social, lanzándolos a la violencia delictual y militancia interesada en los partidos políticos de la izquierda;  sin perjuicio de una fracción de jóvenes idealistas que creían firmemente en su causa y en el beneficio que su triunfo podría aportar al pueblo chileno, siendo la principal causa de su tremendo error el adoctrinamiento recibido en las escuelas e incluso en algunas organizaciones religiosas.

5) Que actualmente, transcurridos ya  30 años, colapsado el  socialismo real, terminada la guerra fría y la exportación de la revolución cubana, y abandonados en el mundo en general los ideologismos extremos, para ir en busca de un mundo más tolerante, que permita el desarrollo económico, político y social de los pueblos por vías pacíficas, no deben las nuevas generaciones hacerse cargo de la pesada mochila de odiosidades y revanchismos de sus mayores;  deben construir la nueva sociedad en que les corresponderá desenvolverse, con pluralismo y respeto de las opciones democráticas diferentes, expresándose y resolviendo las cosas por los cauces de la legalidad vigente, que irán acomodando a medida que vayan formándose los nuevos consensos o las mayorías constitucionalmente necesarias para dar forma a sus aspiraciones, dentro de un concepto de evolución armónica del país.

6) Que las FF.AA. pertenecen y son parte de todo el país, y están por sobre los conceptos de izquierdas o derechas, siendo su misión esencial  -lo señalen en forma más explícita o menos expresa los textos correspondientes-  garantizar la seguridad exterior de la República y, en lo interno,  la institucionalidad y el estado de derecho.  En consecuencia, no deben ser objeto de estos montajes y otros golpes bajos con que el socialismo gobernante viene minando su prestigio y el afecto y la gratitud tradicional del pueblo hacia ellas. Si realmente el socialismo se ha renovado, debe abstenerse de actuaciones que sólo son propias del odio y la sed de venganza, porque:

    a) nada tendrán que temer de ellas los diferentes partidos políticos legalmente constituidos, mientras encuadren su quehacer dentro de la constitución y las leyes.  Sus otras misiones fundamentales son, además de formar militarmente a los reservistas, completar la educación y capacitación de los jóvenes -que cada año están postulando en mayor proporción a la conscripción voluntaria-   entregándoles los valores correspondientes. En un contingente anual de aproximadamente 30 mil personas, y a pesar de los esfuerzos que se hagan en contrario, es propio de la naturaleza del hombre que surjan algunos hechos puntuales lamentables  -en todo caso en menor proporción que en cualesquiera otros grupos humanos,

    b) porque la justicia jamás se encontrará en la violación de la constitución y las leyes que reglan la vida ciudadana, y en la casi totalidad de los casos que se han reabierto, ello ha sido atropellando las instituciones jurídicas de la prescripción, la cosa juzgada, y la amnistía y, la propia ley fundamental que a través de los siglos y de sus diferentes versiones ha conservado la prohibición expresa de reabrir procesos fenecidos.

7) Que los grupos izquierdistas, desde la iniciación de la violencia revolucionaria en Chile con miras a la destrucción del estado y sus fuerzas armadas, en procura del poder total político y económico y el establecimiento de un estado socialista real, en 1967 con el acuerdo de Chillán más arriba referido, hasta el 11 de septiembre de 1973 produjeron en la población civil las siguientes bajas:

Ciudadanos  en general,……….. 924

Jueces,…………………………….......    1

Periodistas,………………………......   31

Patria y Libertad, ………………....   14

Democracia Cristiana, …………...   12

Partido Nacional,………………......   71

TOTAL……………………….........….  953

 

A los militares les causaron las siguientes bajas:

Ejército…………………………….   5

Marina……………………………..    1

Carabineros…………………….. 101

Investigaciones……………….    4

TOTAL………………………….... 111

 

Los actos terroristas y violaciones de los derechos humanos instigados y dirigidos principalmente por el MIR, el PC y el PS y otros grupos de la izquierda revolucionaria que hoy reclama los suyos, ascendieron, con anterioridad al gobierno militar que tuvo que reprimirlos, y durante el mismo período 1967-1973 a la cantidad de 45 mil 220, según el siguiente resumen:

    Robos a bancos, 68;  Tomas de fundos, 1.598; Tomas de empresas, industrias, talleres y servicios, 34.002; Asaltos y ocupación de establecimientos educacionales, 156; Tomas de intendencias, gobernaciones y municipalidades, 6; Ataques a sedes o personajes de  partidos políticos, 41; Ataque y robo de medicamentos en asistencias públicas, hospitales y laboratorios, 3;  Atentados o ataques a tribunales de justicia, 6; Enfrentamientos y ataques a la policía y sus instalaciones, 54; Tomas o atentados contra periodistas y medios de comunicación, 23; Depósitos secretos o traslados de armamentos, municiones y explosivos, 50; Descubrimiento de escuelas de guerrillas, 13; Tomas o usurpaciones de casas y departamentos, 8.998; Atentados a organismos públicos, edificios y otros, 17; Enfrentamientos y ataques de extremistas a personal militar, 10; Atentados a vías de comunicación, vías férreas y caminos, 14; Atentados a embajadas, consulados y organismos extranjeros, 3; Atentados o ataques a empresas, organismos particulares o personas, 63; Descubrimientos de planificación de atentados terroristas, 8; Secuestros de aviones, 1; Asaltos, robos, atentados y torturas cometidos por miembros de la guardia armada personal de Allende, 12; Ingresos de armamentos por compañías aéreas y otros, 17; Atentados varios con elementos explosivos o incendiarios, 57. TOTAL de acciones terroristas realizadas en el período: 45.220.

8) Que durante el gobierno militar (1973-1990) la guerrilla causó a los militares 1.713  bajas y los militares causaron a la guerrilla 2.191 bajas, entre guerrilleros y ayudistas, hombres y mujeres. Cifras bastante equivalentes, como puede apreciarse. Entre las bajas causadas por la guerrilla a los militares hay secuestrados, torturados y desaparecidos.

9) Que la diferencia fundamental en el castigo de las violaciones de los derechos humanos de ambos bandos es la siguiente:

    a) mientras en cumplimiento de la ley de amnistía de 1978 los tribunales liberaron durante el gobierno militar a 1.475 extremistas procesados por homicidios, desapariciones, secuestros, torturas y toda suerte de violaciones de los derechos humanos, y a 578 militares que habían sido pasados a la justicia  militar principalmente por no respetar los derechos de los prisioneros, hoy día los tribunales con la más malévola y caprichosa interpretación de la ley de amnistía y atropello de las normas sobre prescripción de los delitos y la cosa juzgada, tienen sometidos a proceso a más de 100 militares por hechos en su mayoría de 25 o 30 años atrás;

    b) de todos los extremistas condenados o procesados por hechos de sangre, actos terroristas y violaciones de los derechos humanos, entre 1973 y 1989, que son varios cientos de individuos, no hay ninguno que se encuentre en prisión. Para ellos la coalición gobernante implementó el más efectivo punto final: el indulto presidencial.

10) Que el general Carol Urzúa no fue asesinado por la CNI como veladamente lo postula el montaje de Chilevisión, y sus asesinos confesos fueron condenados por la justicia.  Asilados en la Nunciatura Apostólica, ésta los sacó del país y  partieron hacia Bélgica, donde al parecer aún residen. El Nuncio de la época, monseñor Angelo Sodano, entregó en su oportunidad un recibo con el detalle de las granadas de mano, fusiles automáticos y explosivos con los que ingresaron a la sede diplomática. Nuestra revista recibe permanentemente valiosas informaciones, y voy a anticipar una primicia: tenemos en nuestro poder una copia de ese documento y próximamente lo daremos a conocer a la opinión pública, como ejemplo de las ansias de libertad y democracia que demostraban en la calle los perseguidos políticos del gobierno militar, con las manos limpias, según las desvergonzadas palabras de doña Mireya García.

Ahora bien, la historia así anterior como reciente nos señala que en toda clase de situaciones como las vividas en Chile en esos años, y en los diferentes países y latitudes en que se han dado, se produce guerra sucia con lamentables excesos por ambos lados. En efecto, la guerrilla y el terrorismo que le es consustancial no pueden ser reprimidos por las milicias regulares con sujeción a las reglas de la guerra de los acuerdos de Ginebra. Por eso, al dominarse la subversión se dictan leyes de amnistía, como lo hizo en nuestro país el gobierno militar. Es evidente que siempre quedarán delitos impunes por ambos bandos, porque de otra manera no habría pacificación, pero así tiene que ser y hay que aceptarlo. Personalmente me parece mucho más grave, doloroso e injusto que quede impune la voladura del puente Queronque, en Limache, por ejemplo, en la que entre más de 60 otros inocentes, pasajeros del tren, falleció un pariente mío, que la impunidad de uno que otro oficial o suboficial a quienes se les haya pasado la mano y abatido ilegalmente a algunos terroristas. Pero lo acepté, porque entendí que era el precio del bien superior que es el restablecimiento de la paz social y con ella poder recomenzar el desarrollo político y económico de la patria. No me causó angustia alguna ver a los autores de ese horrendo crimen circular libremente por las calles y al jefe del comando hacerlo por el palacio legislativo, porque ello me hablaba de la superación del grave quebrantamiento de la institucionalidad y de la convivencia nacional que sufrimos, pero comenzó a molestarme al extremo de sentirme compelido a retomar la pluma después de un receso de 20 años, cuando comencé a ver presos a distinguidos oficiales que cumplieron con su deber militar y sus órdenes superiores, arriesgaron sus vidas, y dominaron la subversión.

Pienso    -y creo que los legisladores deberían también hacerlo- que esos militares tienen padres e hijos, que no tuvieron la culpa de la determinación de ingresar a los 14 años a la Escuela Militar o de haber cumplido destinaciones en los organismos de inteligencia. Los costos personales que conlleva el ser obligatoriamente marginado de la sociedad son muy altos en lo moral, en lo profesional, económico, político y comunicacional. Sus domicilios han sido allanados, sus mujeres han sido citadas a declarar, lo mismo que sus hermanos, en procesos que en el fondo son contra el Ejército y que no tienen relación alguna con sus personas ni sus actividades.  Muchos de sus hijos están siendo segregados en colegios y otros centros educacionales, laborales y sociales, por el solo hecho de llevar sus apellidos, llegando incluso a ser tratados de asesinos, provocándoles traumas muy difíciles de superar. Oficiales que se encuentran en reclusión han vivido delicadas situaciones de seguridad personal que han afectado a los suyos, sintiendo la impotencia de no poder hacer nada para protegerlos.

Es hora que los legisladores pongan término a situaciones como las descritas y adopten las medidas necesarias para que en Chile las leyes se apliquen por igual para todos, civiles y militares, gobiernistas y opositores, moros y cristianos y no se permita ya la continuación de la verdadera vendetta siciliana por 30 años.

Me resultan así muy desafortunadas las declaraciones de Salaberry, que tan violentamente contradicen el espíritu del fundador de su partido.  No fui seguidor de Jaime Guzmán Errázuriz, pero siempre lo respeté y admiré por la claridad de su pensamiento, por su rectitud y por la hombría en su accionar político. Yo no quiero ofenderlo, señor diputado, pero siento que es usted un desagradecido y un oportunista, que sin darse cuenta está haciendo de tonto útil en la tarea socialista de desinformación de la juventud y mantención del odio a través de truculentos montajes como el que nos ha puesto en contacto indirecto.

 

Despierta Chile  ©     Todos los derechos reservados