Aquellos que no llegaban a la opinión pública, que no tenían expresión política, decidieron hablar, gritar, salir a las calles, plazas y algún otro cuchitril para mostrarse...
Ellos eran los pacifistas, quienes sin dar la cara se escondieron tras estos términos: caridad cristiana, solidaridad internacional.
¿Quiénes eran? ¿Quiénes fueron? ¿Quiénes son?
Se lo diremos.
La Gladys, la representativa del pacifismo y de otros huevonismos. La que hace de vocero, aparece en diarios, revistas, canales de televisión, el anonimismo la tenía en
el último rincón, donde se votan las materias fecales de la historia.
¿Puede ser pacifista el comunismo?
Durante 70 años los comunistas intentaron manejar el mundo desde la Unión Soviética.
Asesinaron a 140 millones de personas, invadieron países, llenaron el universo de espías soviéticos con el nombre de Partidos Comunistas y, después de esto, aparecer
en público gritando por la paz, es el cinismo en grado superlativo. ¿No les parece un estado diarreico cerebral, incurable?
El caso Irak ha sido tratado de tal manera, como una demostración al mundo de que
los imbéciles pueden llevarnos a una catástrofe sangrienta.
Cuando Hussein fue derrotado, hace doce años, en la guerra del Golfo, nadie en el mundo pensó que este tirano, que carece totalmente del sentido de las proporciones,
quería convertirse en el rey de la Mesopotamia y mandar el universo desde un país pequeño que está allá, en los arenales desérticos del mundo árabe.
A Hussein lo ayudó los Estados Unidos para que sirviera de punta de lanza contra Irán (la tierra de los Ayatollah). Los Estados Unidos le entregaron material bélico y
entre éstos, algunos químicos y bacteriológicos, que él los recultivó, amplió y preparó para defender su territorio, ¿O para manejar al mundo árabe?
Esto es lo que tiene confundido al mundo, que no puede comprender cómo Hussein
logró dividir a los hombres del globo terráqueo tras sus planteamientos tan democráticos.
Esta discusión se instaló en las Naciones Unidas y allí hace doce años que se le
planteó a los iraquíes que se desarmaran, que no fabricaran armas químicas, ni bacteriológicas y durante estos doce años Hussein se rió de ellos y del mundo, en el propio seno de la ONU.
Se le llevó al Consejo de Seguridad de la ONU planteando las cosas en serio.
Se acordó darle un plazo perentorio para que cumpliera los acuerdos de la organización mundial.
Se nombró una comisión de inspección para que revisara hasta el último rincón, para ver si este dictadorzuelo, tenía o no estos letales y peligrosos elementos.
¡Se vencieron los plazos y llegó la hora de la verdad!
Nadie quiso coger esta piedra caliente, todos se corrieron argumentando razones humanitarias, principios de no-intervención, la cacha del paraguas, el sifón sin agua y la vieja chascona.
Los Estados Unidos, que tiene sangre en el ojo por lo de las Torres Gemelas, apuró la causa.
Algunos países europeos buscaron darle más plazo para que Hussein se desarmara.
Alemania, ¡El gran ejemplo histórico!
Los americanos y los ingleses fueron los que liquidaron a Hittler y les llevaron harta plata para que reconstruyeran Alemania.
Los eternos auxiliados y favorecidos por los norteamericanos, los que montaron el
puente aéreo durante años para alimentar a los berlineses durante el bloque comunista, hoy se contagiaron con la diarrea pacifistas y plantearon en las Naciones
Unidas que cualquier otra proposición ellos la vetarían. Con eso se ponían al lado de Irak contra los Estados Unidos, sus eternos auxiliadores.
Hace unos días, los americanos iniciaron la guerra de liberación de Irak, fueron
acompañados por España, el Reino Unido, Australia y otros, con los que formaron la gran coalición y de inmediato en forma automática aparecieron los que tienen "algo
que cobrarle" a los Estados Unidos: Rusia, Francia y algún otro enfermo de diarrea pacifista, de humanitarismo o de miedo a enfrentar una guerra.
A los chilenos nos dieron de beber la peor de las vergüenzas, por la posición de
nuestros gobernantes que, enfermos de publicidad, se buscaron un lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU para tener la notoriedad internacional y venderle a los
chilenos, la gran capacidad gobernante del señor Ricardo Lagos, pero, a la hora de los quiubos, tiraron el trasero para las moras. Les hizo ticuico el intestino gordo y se
pusieron a redactar su gran proposición. La que salvaría al mundo de la Guerra.
Después de cavilaciones y sesudas redacciones, entregaron la propuesta chilena al Universo.
¿En qué consistía? Que se le diera más plazo a Hussein para que entregara las armas a los inspectores de la ONU.
Lo mismo que Alemania, Francia, Rusia y otros ¿Dónde está la novedad? En lo que los
Hussinistas querían leer ¡Nada!
¿Dónde está la declaración contra la guerra? En la mente de los tontos que interpretan a su gusto las declaraciones de Ricardo Lagos, que las hace para el consumo interno.
Él llegó al poder con su soberbia, altanería, arrogancia, presuntuosidad y envanecimiento. Ha experimentado con angustia cómo se van marchitando sus vanidades y cada vez hace más el ridículo, al ser desmentido por la terca realidad.
No ha podido parar los escandalosos, robos, desfalcos, coimas, perpetrados por El Sindicato de Ladrones Estatales y Ramos Similares y Afines.
La guerra en Irak le ha servido al gobierno para tapar la escandalera de los salteos y saqueos a los dineros públicos que es, hasta ahora, lo mas trágico que le haya pasado
ha Chile, que por culpa del cuoteo político para los cargos públicos hayan llegado a dichos cargos, una cáfila de rateros que con una frescura increíble metieron las manos en las propias barbas de don Ricardo.
Chile se está preguntando ¿Qué pasó con el dedo señor Lagos?
Nos contaron que usted está empeñado de tapar el sol con el DEDO, ya que no le ha servido para tapar su incapacidad para frenar a los delincuentes.
Seguiremos repitiendo; " Se acabarán las piedras, pero los que voten por la Concertación, NO".