Se sostuvo que él tuvo conocimiento de las acciones realizadas por la Dirección
Nacional de Inteligencia ( Dina) en el marco de la Operación Cóndor basada en la colaboración entre los organismos de inteligencia de países del Cono Sur de América para combatir a los grupos subversivos y al terrorismo .No
hay que olvidar que los hechos de sucedieron en el contexto de la guerra fría entre Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ( URSS), en la búsqueda del predominio mundial, conflicto del que fue parte la
guerra sucia, expresión esta última acuñada por al marxismo internacional.
Con el apoyo de los regímenes de Moscú y de La Habana, a través del entrenamiento militar de "guerrilleros" en campos especiales , de la entrega de armas y
dinero, del ingreso clandestino de esos individuos al país, agregado al de saboteadores y agentes de los servicios secretos soviéticos y cubanos, los países agredidos debieron defenderse.
Chile, Argentina, Brasil, Paraguay ,Uruguay
,Ecuador, Bolivia y Perú se unieron en esta lucha contra la subversión interna manejada desde el Kremlin y la isla caribeña. Ya en el Estado de Jalisco ( México) había estallado el caos izquierdista en 1960 ,seguido por la aparición de
bandas armadas en el Estado de Guerrero, entre 1968 y 1980 y sólo entre 1965 y 1980 estaban cometiendo toda clase de tropelías 29 grupos .
Los centros de inteligencia se aliaron al igual como hoy lo han hecho numerosos cuerpos policiales
para enfrentar y luchar con eficacia contra el permanente y mefítico avance del narcotráfico, combate donde ha caído más de un inocente.
Recientemente, EE.UU. aprobó la existencia de tribunales militares que
permiten juicios rápidos y secretos, en cortes especiales, para los terroristas o subversivos. Tales tribunales puede funcionar en suelo estadounidense, en territorio extranjero o en sus barcos en alta mar.
El Gobierno militar civil
chileno reaccionó después del pronunciamiento ,cuando grupúsculos marxistas leninistas subversivos pretendieron ,mediante atentados con bombas, asesinatos, sabotajes, secuestros etc., revertir el proceso de reconstrucción nacional
iniciado en septiembre de 1973 y vengarse de la derrota.
Así, la izquierda inició la guerra sucia.
Surgió, entonces, la disyuntiva: o se entregaba al poder a los políticos :Partido Democratacristiano ( cuyos integrantes
apoyaron ampliamente el golpe del 11) y Partido Nacional ,existiendo la posibilidad de que se volviera al desorden y a las iniquidades anteriores, o se continuaba con el desarrollo nacional.
Afortunadamente, no hubo regresión.
Eso exasperó a los íncubos violentitas que redoblaron sus desmanes y, al mismo tiempo, decepcionó a quienes pretendían ser gobierno: los democratacristianos.
Paralelamente, se desató con tirria toda la maquinaria
propagandística de los llamados países socialistas, con millonarias inversiones y la activa participación de sus "agentes", enquistados en los medios de comunicación social y en las agencias internacionales de noticias. Se incentivó
económicamente a los "escritores" y a los "cineastas" de izquierda.
Se buscaron "testimonios de torturados"-algunos frutos de la imaginación.
A lo anterior se sumaron connotados miembros del Partido Demócrata de Estados Unidos y de
otros países con mayoría demócrata y cristiana en sus parlamentos. Fue en esas circunstancias que se formó, en el exterior, una concertación para derribar al gobierno militar civil ,no para restaurar la democracia,
sino para acceder al poder total.
Y mucho antes de que el Comandante en Jefe Benemérito, del Ejército, capitán general Augusto Pinochet entregara la banda presidencial a su sucesor, se había iniciado la segunda etapa de la revancha y odio
marxista: la tergiversación de la historia y el desprestigio de las FF.AA.
Con posterioridad la venganza marxista ha llegado a desconocer la ley de amnistía, ha inventado el secuestro permanente y ha ignorado la cosa juzgada, con la
oprobiosa complicidad de quienes todo Chile conoce.
Muchachos casi imberbes por el solo hecho de militar en alguno de los grupos políticos auto tildados de "progresista" se dan el lujo de limpiarse la boca ,en las pantallas de
televisión ,con hombres de armas de intachables hojas de vida, de ínclitos pasados y poseedores de valores permanentes ,que ojalá conocieran.
Hombres que actuaron cumpliendo con su deber y que evitaron que algunas
"blancas palomas" continuaran sembrando la muerte y que salvaron la vida de centenares de chileno. O era la vida de los uniformados y de gente civil inocente o la de las fuerzas irregulares.
Ahora, en una dudosa e impudente posición
dicroica, ellos son los delincuentes, los terroristas . Sea como sea se pretende llegar a enjuiciar al capitán general Augusto Pinochet y así, demostrar que la siniestra o izquierda no olvida a quien la venció y cuyo accionar y figura fue y
es un paradigma para quienes pugnan por salir del asfixiante dogal del paraíso socialista. Nunca antes el comunismo, una vez en el poder había podido ser erradicado.
Las FF.AA. y de Orden lo hicieron en Chile.