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Conmociones del hombre de hoy
Por Héctor Durán Cáceres
La noticia del último ingreso del Santo Padre al Policlínico Gemelli, produjo una conmoción universal. Ninguna persona en el mundo se ha quedado indiferente
ante esta tragedia que está viviendo la cristiandad.
Los habitantes de todos los rincones del mundo, no han podido quedar ajenos ante una noticia tan impactante, la cual ha generado una angustia colectiva por
los ya frecuentes e intensos problemas de salud del hombre más conocido por la humanidad.
En cualquier lugar en que haya personas, han recibido este impacto
comunicacional, ya sea éste en forma radial, televisiva o por escrito. En todos los idiomas y dialectos, alguien les dijo "El Papa está muy Grave", de inmediato la consternación se apropió de la mente del mundo.
Los setecientos millones de cristianos se han puesto de hinojos, orando por la mejoría de este hombre.
Los que no se sienten feligreses de la iglesia católica también han sentido la
sensación que este hombre "ahuerfanará" a la humanidad, sienten que pasarán muchos años antes que alguien logre llenar el vacío que dejará Juan Pablo II en las almas del mundo de hoy.
¿Pero, qué hizo este hombre tan nuestro, contemporáneo: para ser considerado el conductor espiritual del Orbe?
¿Qué ha hecho este hombre, por el HOMBRE, para que cinco mil millones de
personas le tengan aprecio, o por lo menos, admiración?
Los que hemos sabido de él desde siempre, porque tenemos casi la misma edad y hemos oído hablar de él, de sus actos en su querida Polonia, supimos de su
juventud, de sus inquietudes, y por sobre todo de su Vocación. En sus inicios fue actor y poeta, hasta que logró finalmente ¡Sus Hábitos!; fue en esos momentos donde comenzó su larga misión en el mundo de la cristiandad, del
sacerdocio al Cardenalato, Karol Wojtyla coloca su nombre en las multitudes, ahora como Juan Pablo II, y sin descanso por 26 años consecutivos.
Ya están los agoreros anunciando un sustituto del Papa, conjeturando acerca
de ¿Quién será el sucesor?
Cualquiera de la Iglesia puede ser, sin embargo, nadie podrá alcanzar la popularidad o siquiera pensar en lograr la admiración que existe por Juan Pablo II
, a él correspondió el mundo de las comunicaciones globales, la irrupción de las multitudes que puebla hoy el Globo Terráqueo.
Sí comparamos a nuestros "grandes líderes" locales y sus domésticas
preocupaciones por aparecer a diario, es más, varias veces al día, dando sus opiniones y pareceres sobre asuntos de lo más triviales e inverosímiles, nos hacen
darnos cuenta, de que lo importante para ellos es decir su palabra, para que ésta luego sea reproducida por los medios, tanto así, que una cantidad de incoercibles sujetos que se autodenominan "opinólogos" han logrado, pontificando sobre
seudo verdades, llegar a ser ellos la noticia, siendo éste su único fin y verdad.
EL SANTO PADRE, y su reconocimiento orbital, debiera ser un ejemplo para los
que se consideran infalibles, para aquellos que de su boca sólo salen verdades irrefutables, y por Dios que en Chile tenemos loros amaestrados, que todo lo
dicen, responden, contestan, refutan, contradicen. En nombre del sagrado GOBIERNO.
Examinemos lo que nos está pasando con los personajes que al igual que el Santo
Padre, están en plena agonía. Como decía mi abuelita, "esperando La Parca". La señora Gladys Marín, líder indiscutida del comunismo criollo. Ella ha liderado el P
.C., después que los jerarcas perpetuos del comunismo (Volodia y el Chico Corvalán), se dieron cuenta que en Chile no tenían nada que hacer, e hicieron mutis por "el water" durante el gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden. La
Gladys y sus secuaces se dieron a la tarea de combatir al Gobierno. Ese era el mandato de la Unión Soviética, que les hacía llegar a chile mediante Fidel desde
Cuba, ella asumió esta ingrata tarea. Optó por el exilio, pero con ventaja, porque entraba y salía con mucha regularidad, para instruir a sus facinerosos en
la lucha contra el gobierno Cívico Militar. Como no era posible que como partido político actuaran, le dio forma a un grupo de criminales adiestrados en Cuba que
se denominaron Frente Patriótico Manuel Rodríguez, y a nombre de esta banda cometieron varios crímenes y asaltos políticos. Entre estos el cuasi magnicidio de
Las Achupallas, camino a San José de Maipo, atacando a la comitiva presidencial, donde mataron a siete escoltas del presidente Augusto Pinochet. Pasó el tiempo,
Pinochet perdió el plebiscito y llegó el gobierno de la Concertación; y después de haber usado a los comunistas para formar la Concertación ni los tomaron en cuenta, ni siquiera los cotizaron para los cargos del nuevo gobierno.
La Unión Soviética se fue a las pailas, Cuba quedó sin financiamiento, el partido de la Gladys quedó reducido a tres pitos y un tambor.
Pinochet llegó al Senado, viajó a Londres, fue detenido por una conspiración del
socialismo internacional entre chilenos, españoles e ingleses; lapso que la Gladys aprovechó para poner en práctica la tesis de las querellas por los DD.HH., los
desaparecidos, las víctimas de la DINA y las que se dieron como realizadas por los militares y muchos otros, etc.
La Gladys no se perdía acto público o privado para aparecer y hacer sus
descargas contra Pinochet. Los medios de comunicación le avivaron la cueca. Y ella se lo creyó. Hoy la pobre está esperando que le den "cristiana" sepultura. En
Europa fue operada de cáncer cerebral y tratada su convalecencia en Cuba, volvió a morir a Chile.
No hay aún funeral, están esperando que se den "las condiciones" para que el
sepelio sea espectacular, con todo el boato posible, con la asistencia de líderes nacionales e internacionales, con el pueblo en la calle. Con las floristas haciéndole una alfombra de pétalos rojos y una tribuna con las palabras del
primer mandatario, y la presencia del partido comunista para el mundo, mientras esto no tenga en buen asidero. ahí estará la Gladys esperando el VAMOS de su
ultra minimizado P.C.. Cuánto será el plazo que tienen los P.C. para declararla difunta, muchachos no dejen pasar el tiempo, ya saben, la oportunidad la pintan calva. Lo que la Gladys dijo un día, que ella quería zapatear una cueca en el
ataúd de Pinochet, la cosa está al revés, porque nadie querrá ultrajar su féretro que irá tapado con la roja bandera del P.C.
La vida del general Pinochet no es nada fácil, se esta quedando solo por
prescripciones médicas y judiciales, lo más alentador es que tenemos Pinochet para rato, aunque sus enemigos o sus ex amigos quieran o piensen lo contrario.
Don Augusto nunca se imaginó que los años le traerían tantas vicisitudes, en primer lugar la acumulación de años, cada uno de ellos con las experiencias, los
dolores y alegrías de un hombre afortunado, su vocación de soldado y la Escuela Militar, su graduación y las graduaciones y ascensos a los más altos grados de la carrera, hasta llegar a ser su Comandante en Jefe. Los
acontecimientos políticos que él no tuvo nada que ver y que la naturaleza de los hechos lo convirtieron en el primer mandatario nacional. 17 años como Presidente de la República, Senador, y finalmente Reo de causas aún no aclaradas. Cuando
se creía que su vida sería placentera, para descansar de tantas ingratas jornadas, se le vino encima todo el Poder Judicial que logro reunir la concertación en doce años de maquinación, renovado algunos y ascendiendo a
otros para alinear a su favor a un grupo grande de magistrados que se han portado "magistralmente" a su favor y mortificando en grado sumo a los que gobernaron con Pinochet.
Los apellidos, muchos. Para que nombrarlos. El país los conoce, nos pronunciaremos por uno solamente y solamente como ejemplo.
Gulliver Juan Guzmán, quien es un hijo de poeta que envidia al español Garzón.
Este hijo de Poeta ha descubierto la pólvora, y sometió a proceso a dos ex- Ministros del Interior del régimen de Pinochet, porque ellos tenían que saber qué
estaba pasando en el país durante su participación como Ministros, y tiene a los dos detenidos y ahora se las emplumó contra un Senador electo por votación popular, don Sergio Fernández. Los comunistas que están al cateo de la laucha,
le han pedido el desafuero para parearlo con el desaforado Senador Jorge Lavandero y así igualar a la Concertación con la Alianza en el Senado. Este es el
hijo de Poeta que afirmó en Guatemala que no había llegado a la Corte Suprema por procesar a Pinochet y que los que éramos unos caballeros hoy somos Liliputienses, graduándose de fabulista y adoptando el nombre Gulliver Guzmán.
Y como diría mi abuelita "¡Qué nos quedará por ver señor por DIOS"!
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