El mes del Mar
Por José Manuel Pinto S.
Al iniciarse el mes del mar, creo que a todos los chilenos se nos vienen a la memoria, el Combate Naval de Iquique, en que el capitán Don Arturo Prat Chacón
y sus hombres dieran un ejemplo del sacrifico más hermoso que registran los anales de nuestra Historia nacional.
Han pasado sólo ciento veintisiete años y un grupo de compatriotas poco tiempo atrás, pagados por el Ministerio de Educación y a través del FONDART, se permitieron ofender gravemente el sentimiento patrio, al mancillar la imagen de
nuestro más grande e ilustre marino.
Como chileno y ex cadete naval, deseo de lo mas hondo de mi alma a través de esta lÃneas, rendir un modesto homenaje, recopilando y exponiendo algunos relatos y hechos, que expresaron extranjeros, sobre tan desigual y heroico
combate, para que especialmente nuestra juventud mida en profundidad, ese acto canallesco que estos individuos cometieron y continúan incurriendo, con otros hechos importantes que afectan nuestras más caras tradiciones.
Finalizado el combate, el Comandante del buque enemigo Almirante Don Miguel Grau, en un acto de hidalguÃa y caballerosidad, le dirige a la viuda de Prat, Sra. Carmela Carvajal, la siguiente carta:
"Monitor Huáscar-Pisagua, Junio de 1879.
DignÃsima señora:
Un sagrado deber me autoriza a dirijirme a usted, i
siento profundamente que esta carta, por las luchas que va a rememorar, contribuya a aumentar el dolor que hoy justamente debe dominarla. En el combate naval del 21 de próximo pasado que tuvo lugar en las aguas de Iquique,
entre naves peruanas i chilenas su digno y valeroso esposo, el capitán de fragata don Arturo Prat, comandante de la Esmeralda, fue como usted no ignora ya, vÃctima de su temerario arrojo en defensa i gloria de la bandera de su
patria. Deplorando sinceramente tan infausto acontecimiento i acompañándola en su duelo, cumplo con el penoso i triste deber de enviarle las para usted inestimables prendas que se
encontraron en su poder, i que son las que figuran en la lista adjunta. Ellas le servirán indudablemente de algún pequeño consuelo en medio de su desgracia, i por eso me he anticipado a remitÃrselas.
Reiterándole mis sentimientos de condolencia, logro, señora, la oportunidad para ofrecerle mis servicios, consideraciones i respeto con que me suscribo de
usted, señora, mui afectÃsimo seguro servidor.
Miguel Grau".
Parte oficial del combate que escribió el Jefe de Estado Mayor peruano de la guarnición de Iquique, Coronel Benavides (en ese momento territorio peruano), el mismo dÃa 21 de mayo a las 14.00 hrs., cuando aún ignoraba la suerte de la
Independencia. Dando cuenta del hundimiento de la Esmeralda se expresa asÃ:
<<Entonces el Huáscar a toda máquina se fue sobre ella, i después de un rudo choque la echó a pique, sucumbiendo heroicamente con sus
tripulantes>> <<Indescriptible es señor general el entusiasmo y decisión que tanto la fuerza de lÃnea como los guardias nacionales han manifestado al presenciar este combate naval, que hará época en los anales de la
historia contemporánea.>>
La fragata de Su Majestad Británica de paso por las aguas de Iquique en esos dÃas, hizo extraer con buzos un trozo de madera de la vieja Esmeralda y labrar
una cruz, que envió al Comandante Condell con la siguiente carta que es el testimonio más precioso que puede recibir una marina:
<<Al bravo Comandante Condell.
<<Los Oficiales del buque de S.M.B. Turquoise, admiradores del glorioso combate de la Esmeralda i Covadonga, sin ejemplo en los fastos navales, empeñaron sus esfuerzos por hallar el sitio donde la gloriosa Esmeralda
sucumbió. QuerÃan encontrar allà una reliquia que ofrecer al compañero del heroico Prat, caÃdo cuando se hundÃa su buque, al tomar al abordaje al enemigo.
<<A nadie pues, mejor que al Comandante Condell de la gloriosa Covadonga corresponde ser el depositario de la noble reliquia que hoy le enviamos>>.
El Time de Londres hacia este comentario del combate:
<<Este es uno de los combates mas gloriosos que jamás haya tenido lugar. Un viejo buque de madera casi cayéndose a pedazos, sostuvo la acción durante tres horas i media contra una baterÃa de tierra y un poderoso
acorazado, y concluyó con su bandera al tope>>.
El mismo juicio emitieron los grandes órganos de publicidad de Francia, Alemania, Japón, España y de Estados Unidos.
El teniente Masson de la marina de este último paÃs escribió:
<< ¿Este joven Comandante de división (Prat) estaba llamado a rendirse? La respuesta a esta pregunta fue su conducta en el combate que iba a tener lugar, combate que asombró al mundo naval, que estableció el
precedente que no importa cual sea la desigualdad de las fuerzas, que todo buque debe combatir hasta el último instante, i que ha causa de la inteligencia e intrepidez que lo caracterizaron i de los perjuicios positivos
causados al poderoso asaltante, merece toda una página en los anales de la fama. La Esmeralda se hundió con su bandera al tope haciendo fuego con todos sus cañones>>.
Después de leer, estos homenajes de admiración, y asombro, primero del enemigo mismo, Almirante Don
Miguel Grau que reconoce con una hidalguÃa y caballerosidad la entrega sin lÃmites de Prat y sus hombres; toda persona normal se pregunta, ¿Cómo pueden existir chilenos que no sientan emoción, orgullo de escuchar y de conocer
tan grande hazaña, que asombró al mundo entero, al interiorizarse de tanta grandeza y entrega por amor a su tierra y a su bandera?
Vaya este saludo de admiración y respeto para la Armada de Chile, que durante este MES DEL MAR, celebra un año más, EL COMBATE NAVAL DE IQUIQUE, magno acontecimiento, que hoy y por siempre permanecerá en el corazón y el alma de
todos los chilenos y que las páginas de "Despierta Chile" en representación de quienes no visten el uniforme y como parte de esa chilenidad, testimoniamos patrióticamente con el mayor orgullo.
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