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Beneficios a enfermos terminales Actualidad

Beneficios a enfermos terminales

Beneficios a enfermos terminales

 
"El ministro de Justicia, Jaime Campos, ha abogado por un trato más humanitario para las personas privadas de libertad que padezcan enfermedades terminales, graves o invalidantes. En la misma línea se han pronunciado el presidente de la Corte Suprema, Hugo Dolmetsch, y el sacerdote jesuita, Fernando Montes, entre otros.
 
Personeros de distintos ámbitos de la política han aplaudido la valentía del ministro Campos en plantear este asunto. Desde la izquierda, el senador Fulvio Rossi ha destacado que asumir una conducta benevolente no significa renunciar a las creencias personales, y su par socialista, Juan Pablo Letelier, se ha mostrado dispuesto a una discusión que incluya, también, un debate acerca de las penas y la existencia de la cadena perpetua efectiva.
 
Desde una mirada humanitaria y que busque garantizar efectivamente los derechos humanos, es del todo razonable que se permita a quienes sufren enfermedades de este tipo  cumplir sus condenas en arresto domiciliario. Si la misma ley que estableció el presidio perpetuo efectivo contempla la posibilidad de un indulto para quienes se encuentren en un estado de salud grave o irrecuperable, ofrecer a los reos en esta condición una alternativa de cumplimiento de la pena no parece un sinsentido.
 
No solo la misericordia justifica tal posición. Hay también razones de buena administración carcelaria, o incluso las posibilidades de nuestro país de negociar clemencia o beneficios para chilenos que cumplen condena en otro país. Tampoco es posible eludir que este debate se ha producido, principalmente, a raíz de los militares condenados por crímenes de lesa humanidad y que se encuentran cumpliendo pena en Punta Peuco. En este sentido, el compromiso del Estado chileno con los tratados internacionales de derechos humanos no debiera verse afectado, toda vez que las condiciones que estos establecen para los delitos de lesa humanidad -imprescriptibles y sin amnistía posible- se refieren al juicio y la condena.
 
Para que una política humanitaria como ésta resulte posible y eficaz para la convivencia pacífica del país es necesario, sin embargo, que su ejercicio no abra espacios de impunidad. Como lo ha señalado José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Right Watchs, esta materia debe abordarse en términos generales y no selectivos, sin discriminar en razón del delito.
 
Es decir, la conmiseración debe alcanzar sin distinción a violadores de los derechos humanos o criminales comunes o condenados por delitos financieros.Avanzar en este sentido requiere contar también con diagnósticos médicos fiables e independientes, que impidan que se transforme en una vía para eludir la justicia, y se debe garantizar, en el caso de los ex militares presos, que no interfiera con la colaboración necesaria para investigar los delitos que todavía no ha sido posible esclarecer".
 
Editorial del diario La Segunda, página 12,  jueves 15 de diciembre de 2016
 
 
 
 
Nota del Editor: Sobre el  mito de las condenas a militares por crímenes de lesa humanidad, véase "Precisar Lesa Humanidad" del abogado Adolfo Paul Latorre en http://www.despiertachile.cl/contenido/precisar-lesa-humanidad

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