Calendario de demandas Despierta Chile

Calendario de demandas

 

Evo Morales anunció en el Día del Mar (23) que evalúa demandar a Chile ante el Tribunal de La Haya, por la utilización del río Silala, un pequeño curso de agua binacional. Por lo tanto, para nuestro país, es hora de revisar la conveniencia de permanecer en el Pacto de Bogotá. Donde de los 35 signatarios originales, quedan apenas cuatro.

 

Senadores de oposición, señalaron que el gobernante boliviano "tiene una especie de calendario de demandas contra Chile que no se puede tolerar" y según subrayó Juan Antonio Coloma "lo que se está haciendo es tener una forma de ir dificultando la convivencia .... por sucesivas demandas hacia adelante y eso nos lleva en forma urgente, ahora más que nunca, a salirse del Pacto de Bogotá" el que nos obliga a comparecer ante el Tribunal Internacional en forma indefinida, cada vez que a Morales le parezca propicio por razones de política interna.

 

Es lo apuntó José Manuel Edwards (RN) quien considera que esta nueva iniciativa obedece a  la derrota de Evo Morales en el plebiscito, mediante el cual buscaba reelegirse hasta el 2024. "Chile debe actuar de manera osada y audaz" -señaló el parlamentario quien exigió que una de las reacciones sea "el retiro del Pacto de Bogotá"

 

En tanto el canciller Heraldo Muñóz sostuvo tras el anuncio de Morales que "Chile no aceptará amenazas" y que después de éstas "no hay sustento para dialogar" porque "el presidente boliviano ha hecho un discurso que llama a la confusión: por un lado habla de diálogo y por otro nos dice que Bolivia va a estudiar una nueva demanda contra Chile, esta vez por el uso de las aguas del río Silala: Chile no acepta amenezas ni diálogo con condiciones" enfatizó el ministro.

 

"Chile, también podría contrademandar ... tenemos claridad en que éste es un río internacional de aguas continuas y nos asisten derechos importantes al respecto"

 

"De hecho, en el pasad,o se estuvo a punto de un acuerdo pero a último minuto se cayó del lado boliviano, así que hay que hacer memoria" recalcó Heraldo Muñóz.

 

Evidente. Porque el diario boliviano La Razón, a propósito del Día del Mar, recuerda que en 2008, la administración Bachelet con la llamada Agenda de los 13 puntos, estuvo de acuerdo en entregar un enclave a Bolivia, esta vez en la bahía Tiviliche, al norte de Iquique-Pisagua. Y esa acción, absolutamente confidencial,solo fue conocida por nuestra ciudadanía varios años después. 

 

Según el propio ex cónsul de Chile en La Paz, Jorge Canelas, quien relató algunos detalles de esta abortada cesión, ella no consideraba el traspaso de la soberanía nacional en el sector aludido.

 

"Fue una negociación extremadamente secreta, muy reducida y muy poco compartida con las personas que deberían estar en conocimiento de las líneas básicas  de una negociación de este tipo"

 

"Hasta donde se sabe nunca se llegó a negociar una entrega de soberanía. No había una cesión de territorio"

 

Hasta donde se sabe. Pero ¿las FF.AA estaban al tanto de este trato? Porque también, hasta donde se sabe, el gobierno de Chile habría facilitado un helicóptero para que nuestros vecinos elaborasen "estudios técnicos"

 

Canelas recuerda que un documento "casi listo para ser firmado" fue entregado a los equipos del gobierno entrante de Piñera. Quien lo descartó de plano.

 

Pero queda el eco de esas palabras "hasta donde se sabe nunca se llegó a hablar de soberanía"  ¿Cuántas cosas no sabemos sobre esta situación?  Y por otra parte ¿el gobierno de Bachelet, está en condiciones de llevar adelante una reacción (ni siquiera hablamos de estrategia), una reacción "osada y audaz" tal cual solicitan los parlamentarios de ChileVamos?

 

Porque, ya en los gobiernos de Gabriel González Videla y del general Carlos Ibáñez del Campo, ambos países exploraron fórmulas, para llegar en 1975, con el "Abrazo de Charaña" entre los generales Hugo Banzer y Augusto Pinochet Ugarte, a la "negociación más importante que sobre el tema marítimo se realizó en todo el siglo pasado"

 

Todas y cada una de estas iniciativas, cayeron porque la opinión pública boliviana las rechazó y, por el candado del Tratado de 1929 entre Chile y Perú que otorga a Lima, la facultad de aprobar cualquier cesión territgorial de sus antiguos territorios de Tarapacá, es decir, Arica, puerto en el cual Bolivia siempre se interesó. En subsidio, hoy, por la negativa de Perú de acceder a un arreglo de tal naturaleza, se vuelve hacia Antofagasta, lo que complica aún más la situación.

 

Tanto Gabriel González Videla, como el general Ibáñez y, por cierto, el general Pinochet, tenían claro cuál era el eje del asunto: cerrar la frontera norte. Pero en estos tiempos, en los cuales nuestro gobierno nada tiene claro, cuando carece de la aprobación popular y se embarca en introducir la la llamada "Patria Socialista" poca audacia y menos osadía se podría esperar. En particular porque, La Moneda, carece de una política exterior seria y con alguna visión de Estado.  Y en La Paz, un demagogo agita el tema del acceso soberano al mar, en función de sus pequeños intereses personales.

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