Campaña de humo Despierta Chile

Campaña de humo

Jaime Ravinet pidió que se aplique la prescripción a los presos políticos militares "por la salud de los países"

 

El ex ministro de Defensa considera sospechoso que justamente ahora, se reponga el tema de los DD.HH, cuando el Gobierno y la Nueva Mayoría pasan por un pésimo momento, en términos de respaldo ciudadano.

 

Entrevistado por el La Segunda, Ravinet expresó que el espíritu de venganza que anida en la extrema izquierda, lleva a estas peticiones de degradar altos oficiales que obtuvieron sus galones después de una vida consagrada al Ejército. Caso del general Manuel Contreras quien, por ejemplo, no tendrá un funeral como el que corresponde a su grado por una medida reglamentaria, decreto que Francisco Vidal dictó como titular de Defensa.

 

"Eso se llama revancha" sostiene Ravinet "el señor Contreras, les guste o no trabajó 30 años, hizo sus imposiciones y está recibiendo el fruto de su pensión. Me parece legítimo. Todos estos izquierdistas quieren las cosas a su favor pero no se oyen sus condenas a los crímenes de Castro en Cuba"

 

En cuanto a los supuestos "pactos de silencio" Jaime Ravinet indica que "cuando el Gobierno está pasando por una crisis, cuando la situación de la NM está bastante quebrada (...) como titular, es para aglutinar las huestes, tender una cortina de humo, olvidarnos de los problemas de hoy y volver a los que tuvimos hace 40 años. Hay que darle la justa dimensión al tema"

 

"Y el que haya tanto ministro opinando, lo pone en la noticia. Espero que el tema se trate en su justa dimensión, porque hay sectores interesados en  lanzar una campaña de humo con los DD.HH ya que oculta los problemas del país y aglutina a las fuerzas de centro-izquierda"

 

Y ante los emplazamientos a los militares para que entreguen información, Ravinet los cree absurdos y sinsentido "¡seamos racionales! Si bien la transición comenzó el 90 Pinochet estuvo ocho años más como Comandante en Jefe, tiempo más que necesario para no dejar ni un papel" o acaso "¿esperan encontrar un libro empastado (...)  recordemos que gran parte de los desaparecidos fueron en los primeros años del 70 y la democracia volvió el 90. Entonces ¿qué quieren?"

 

Esto lo responde el actual ministro de Defensa José Gómez quien ha pedido al Ejército "la información completa de todas las personas que están contratadas (...) para saber si tienen o no vinculación con causas de violación a los DD.HH"

 

"Llegada esa información (en un plazo de 20 ó 30 días, dice), se tienen que tomar las decisiones si es que existe una persona que haya sido procesada o condenada, no mencionada, que es distinto" lo cual habla claramente que se prepara la muerte civil y laboral de aquellos.

 

Gómez informó de su reunión con el general Humberto Oviedo y que hubo "una declaración explícita y clara del Comandante en Jefe del Ejército de colaborar en todos aquellos antecedentes que sean necesarios desde el punto de vista de la investigación judicial para llegar a la verdad y establecer las razones, las condiciones, la forma, la existencia o no de pactos de silencio respecto de Carmen Gloria Quintana"

 

"No son peticiones - aclara-, son decisiones tomadas por el Ministerio de Defensa" sostuvo Gómez ¡qué más querría!

 

¿No es esto, enteramente absurdo, extravagante, ridículo e irracional? Porque el ministro Gómez se hace cargo de un titular de prensa, de una cuña para los medios entregada por Quintana, con quien, desde luego, se reunió.

 

Jamás José Antonio Gómez, demostró idéntica preocupación por los carabineros quemados por los encapuchados; no evidenció similar inquietud frente a la pérdida total de su visión, de otro carabinero, Luis Lemún herido en octubre de 2014 en Cañete. Allí recibió en pleno rostro una andanada de perdigones. Y junto a él, otros 13 funcionarios policiales fueron heridos.

 

Ellos no tienen "buena prensa"; es lo que sucedió, hace tiempo ya, en los 80, con los pasajeros de la locomoción colectiva de la época, quemados con ácido por extremistas que se "manifestaban" a favor de la democracia. Nadie los conoce, son anónimos personajes "accidentados" según parece.

 

Carmen Gloria Quintana, era parte de esos grupos y portaba bombas incendiarias cuando fue interceptada por la patrulla militar. Eso, desde luego, los jueces no lo considerarán. Solo pesarán en contra de los detenidos por Caso Quemados, los argumentos que recoge la prensa bajo grandes titulares vendedores como el Pacto de Silencio. 

 

¿No es este un caso prescrito, como reclama Jaime Ravinet? ¿No lo son otros tantos en los que se dictó condena? ¿Hay justicia en Chile? No. No la hay y difícilmente se obtendrá por este camino, cuando hechos de hace 30 ó 40 años sirvan para salvar el día a un Gobierno y a un bloque oficialista, que merecen un rechazo histórico de la ciudadanía por su mala gestión, por las reformas mal hechas, por la soberbia y la indiferencia hacia el sentir ciudadano.

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