Cero empatía Despierta Chile

Cero empatía

Mientras las réplicas del terremoto de Coquimbo continúan con enorme intensidad, el senador que representa a la IV Región contempla el Mundial de Rugby en las Islas Británicas.

 

Cero empatía con los damnificados, con la pérdida de sus seres queridos, de sus bienes, de su propiedad y sus trabajos; como calificó en las redes sociales, un ciudadano, esta aberrante actitud de dicho parlamentario. Quien además, es el cuestionado presidente del PDC. 

 

Criticado por la participación de sus hijos en Ventus Consulting SA., sociedad que extendió boletas ideológicamente falsas a SQM., empresa de Julio Ponce y que, hasta hoy, éste mira como si nada tuviese que ver con él y con el financiamiento irregular de las actividades políticas.

 

El caso explotó coincidiendo con su instalación en dicho cargo. La mesa elegida para acompañarlo durante su gestión, pronto se quebró, en una clara señal de protesta de sus propios camaradas, profundamente molestos por sus reiteradas evasivas.

 

Pero con el 20% de los senadores en una situación similar, el caso de Pizarro destacaba porque se trata del presidente del partido de gobierno mayoritario. Y porque durante su trayectoria política, asumió el rol -por sí y ante sí-, de gran censor de la actividad pública.  

 

Todo el mundo en la Cuarta Región conoce su "labor"; se le acusa de enriquecimiento personal (cosa que no creemos, por cierto), tráfico de influencias (lo que no sabemos) y de beneficiar a su familia con cargos en el aparato estatal, lo que si consta.

 

El senador ha prometido que una vez terminado su período senatorial, procederá a retirarse de la política (lo que está en veremos y probablemente, como toda promesa de político, no se cumplirá). Pero lo verdaderamente impresentable, llegó justo con el terremoto que asoló su circunscripción: él simplemente no apareció.

 

Ignacio Walker, intentó justificar tan llamativa ausencia señalando que Pizarro gozaba de un permiso constitucional para salir del territorio nacional. Y ocurrió lo sorprendente: y él mismo lo confirmó "estoy en Inglaterra viendo el Mundial de Rugby"

 

La ciudadanía agotó su capacidad de asombro. Es tal el volumen de casos, la cuantía de los recursos involucrados; el número y la representatividad de personeros implicados, que no extraña comprobar el exiguo porcentaje de ciudadanos que aún aprueban a los componentes de la llamada clase política. Menos que proyectos destinados a aumentar la transparencia (en el supuesto de que ella aún existe), queden detenidos, justamente por aquellos mismos que protagonizan escándalo tras escándalo ¿se puede pedir que trencen la cuerda?

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