¿Concuerda conmigo? Eric Villena

¿Concuerda conmigo?

Por Eric Villena

 

 
 
Ex profeso, no quería escribir este artículo inmediatamente después de transcurrida la vuelta final de la candidatura presidencial. Habiéndose ya decantado su resultado (con características de "paliza" inesperada), me referiré a ella sin hacerme parte de los análisis y evaluaciones profundas que nos han atomizado en estas primeras semanas, sino con percepciones livianas que pueden ser interesantes o a lo menos curiosas y en las que estimó Ud., estará de acuerdo conmigo.
 
Fíjese que las mesas cerraron el día de la elección a las 18.00 hrs. y en poco más de 30 minutos, Radio Biobío afirmó el triunfo de Piñera con el 54% porcentaje que resultó ser el definitivo.
 
Por un error en las transmisiones, el llamado de la Presidenta Bachelet para felicitar al Presidente electo, dejaron abiertas las cámaras en los minutos previos del llamado y los televidentes pudimos ver el rostro, las expresiones faciales de la Mandataria que a mi juicio constituyeron la manera más gráfica y representativa de los derrotados. Su rictus facial de párvulo comiendo limón, traspasó los televisores y hasta hizo llegar mágicamente el hedor de la pestilencia. Esa cara de náusea, de asco, solo la había visto anteriormente en los cateos olfativos de Eduardo Frei Ruíz-Tagle, que entre paréntesis, su intervención quirúrgica impidió que Guillier tuviera un voto más en su desastrosa aventura política.
 
¿Está usted de acuerdo conmigo que el Debate Presidencial televisivo fue lapidario para Guillier? Mal preparado, confuso, sobrepasado por sus interrogadores, negando una recesión económica por todos conocida, desautorizando declaraciones de sus asesores directos. La promesa presidencial de campaña de condonar el Crédito con Aval del Estado (CAE) ha sido desahuciada en estos días por el gobierno de Bachelet. Quedó demostrado que prometieron puentes donde ni siquiera hay ríos.
 
En el cierre de campaña de los presidenciables, en el acto masivo de Guillier, vimos las banderas típicas de la izquierda, predominando las banderas rojas con la hoz y el martillo, las rojinegras del MIR, del FMR y todas aquellas que nos tienen acostumbrados  estos montoneros anárquicos, amargados, que siempre irán contra lo establecido y que serán sepultureros del Frente Amplio, estos emergentes no son otra cosa que un PPD del año 1987.
 
En el acto del Presidente Piñera en el Teatro Caupolicán, solo se vieron banderas chilenas.
 
¿Podríamos habernos imaginado que triunfaría el Presidente Piñera en Coquimbo? ¿En Copiapó? ¿Que Guillier perdiera en Antofagasta, región que representa como senador?
 
La nobleza de José Antonio Kast, su apoyo sin condiciones, lo refleja en sus valores, en su doctrina ideológica clara, contundente, bien sustentada. No solo fue el Apoderado General en el principal lugar de escrutinios, el Estadio Nacional, en que se le vio como le conocemos, sin amilanarse ante sus adversarios; seamos claros, Kast fue el principal articulador de cincuenta mil apoderados que cumplieron a cabalidad su función en cada mesa electoral a lo largo y ancho de Chile, y en esa tarea la familia militar actuó disciplinadamente. Puedo afirmar con certeza que a futuro los militares no serán subestimados  por los políticos.
 
Guillier fue abandonado en la derrota ¿Dónde estaban sus socios? ¿Goic? ¿Beatríz Sánchez? ¿Boric? ¿Jackson? ¿Mayol? ¿Acaso Ricardo Lagos no llamó a votar por él? ¿Y Francisco Vidal? Dicen que su verborrea la tiene en revisión para explicar lo inexplicable.
 
¡En este cuadro no olvidemos la predicciones de Pepe Auth!
 
Chile es un país con crecimiento progresivo de la tercera edad. Me llamó la atención que los más jóvenes concurren a votar vestidos de manera informal, privilegiando la comodidad. Sin embargo, nuestros adultos mayores, con otra percepción y al igual que en Fiestas Patrias, recurren a su mejor terno y con corbata le dan relevancia al acto cívico de elegir al Presidente de Chile. Probablemente, la moda que viene en marzo, será impuesta por "Florcita Motuda" al llegar al Congreso vestido de garabato en total falta de respeto e irreverencia que impedirá tratarlo de Honorable.
 
¿Qué pasó con la vocera oficial de la candidatura de Guillier, sra. Paula Narváez? Ahora me gustaría verla hablando y haciendo traducción por mensaje de señas o de vocera del persa Biobío.
 
Mi conclusión es que en esta elección se promovió como estrategia el antipiñerismo, pero lo curioso es que nunca se produjo un "guillerismo" y ello lo demuestra de manera irrebatible el resultado electoral.
 
¿Concuerda conmigo?

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