¿Condena al terrorismo? Despierta Chile

¿Condena al terrorismo?

 

 

Los atentados en París, fueron considerados por Francois Hollande como "un acto de guerra" y junto con decretar el cierre de las fronteras, desplazó efectivos militares para fortalecer la seguridad en la capital francesa.

 

Los ataques, desde luego, no cesarán. El Estado Islámico se atribuyó el ataque contra civiles, los que dejaron un saldo provisional de 128 muertos y 250 heridos: un centenar de ellos se encuentra en grave estado.

 

Como "la noche más oscura" fue catalogada esta acción criminal dirigida, exclusivamente, contra inermes ciudadanos en bares, restaurantes y un salón de eventos. Allí, más de cien asistentes a un concierto fueron acribillados por los fusiles Kalashnikov de los yihadistas, elementos que responderían a la rama egipcia del Estado Islámico, la que gatilló tal agresión contra "la Francia Cruzada" según el comunicado que difundieron.

 

Es la misma organización que habría derribado un Airbus ruso sobre la península del Sinaí, con 224 pasajeros y tripulantes muertos el 31 de octubre pasado.

 

El gobierno de Chile reaccionó y Michelle Bachelet expresó su profundo pesar por lo sucedido en París, enfatizando "nuestra condena completa y absoluta y, rechazo a toda forma de violencia y de terrorismo que pretende aterrorizar a la población en Francia": luego abordó una aeronave con destino a la reunión de la APEC en Filipinas, donde coincidirá con Ollanta Humala.

 

"...condena completa y absoluta y, rechazo a toda forma de violencia y de terrorismo que pretende aterrorizar a la población" 

 

Efectivamente es una descripción apropiada del fenómeno terrorista. Pero ocurre que en la zona sur de Chile, los grupos extremistas armados, han desencadenado acciones que caben perfectamente en esta definición que nos ofrece Michelle Bachelet. Aunque, claro, de su parte, no ha merecido idéntica repulsa, ni en los hechos ni en las palabras.

 

Desde que inició su mandato, ella no se ha acercado a la Novena Región de La Araucanía, excepto durante el verano para descansar en Caburgua. Ni una frase, cero acción. 

 

Residentes señalan que ellos viven noche a noche, con el mismo terror que hoy sienten los franceses, quienes según el Estado Islámico tendrán temor hasta de ir al mercado. 

 

Pero allá no hay zonas liberadas. La Gendarmería Nacional de aquel país puede operar en todo el territorio para neutralizar las bandas terroristas. En cambio en La Araucanía tenemos "zonas liberadas" donde Carabineros y los Fiscales, pueden ingresar solo con enorme dificultad. 

 

De manera que la declaración de la mandataria, para quienes condenan efectivamente el terrorismo y no se amparan en justificaciones de carácter ideológico, suena como algo irreal, incluso como una burla.

 

El ex Fiscal regional de La Frontera, Francisco Ljubetic, recuerda que el Estado ha fracasado y áun cuando él evita cuidadosamente mencionar siquiera la palabra terrorismo, apunta a que por lo menos, éste debiera proporcionar a las víctimas una política de reparación, tal como se ha hecho en España y Colombia. Pero acá no hay la disposiciòn política para hacerlo.

 

Ljubetic precisa que los ataques y la violencia, tienen objetivos claros "no son circunstanciales, no son hechos aislados y obedecen a una concertación, obedecen a una planificación y se llevan a cabo, precisamente para el cumplimiento de esos objetivos"

 

En Francia, los terroristas planificaron y actuaron con la máxima crueldad para acabar con el mayor número posible de víctimas. Recordamos el atroz asesinato del matrimonio Luchsinger-MacKay, ejecutado de esa misma forma. Entonces, si condenamos lo sucedido en el país europeo ¿por qué no se procede conforme lo exige el Estado de Derecho y tenemos amplias zonas de nuestro país, donde esos grupos violentos que practican el terrorismo, actúan con total impunidad? 

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