Decalogo para tomar el poder LENIN Manual para el control de una sociedad CARRILLO su heredero Material Historico

Decalogo para tomar el poder  LENIN  Manual para el control de una sociedad CARRILLO su heredero

 

Es de interés conocer algo más sobre el legado de Vladímir Ilich Lenin, que organizó y convirtió en una fuerza política a los bolcheviques rusos, grupo radicalizado dentro del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Ellos jugaron un papel fundamental en el golpe de octubre de 1917, que terminó con el gobierno socialista-liberal, que había sido establecido después de la Revolución de Febrero.

 

El 25 de noviembre de ese mismo año se realizaron elecciones para elegir la que sería la Asamblea Constituyente, cuya misión sería construir la nueva institucionalidad del país. Pero como los bolcheviques obtuvieron el 24% de los votos y la Asamblea no reconoció ese gobierno, al final del día Lenin invalidó los resultados y disolvió la Asamblea, concentrando así todo el poder en los bolcheviques, quienes al tiempo que se apoderaban del Gobierno decidieron llamarse ?Partido Comunista de Rusia?. Esta acción se fincó en los fundamentos ideológicos inculcados por Lenin a su grupo político, que eran coincidentes con los ideales de Karl Marx, quien postuló como ?condición necesaria… para la revolución social la dictadura del proletariado?.

En su carrera por tomar el poder, Lenin adoptó plenamente los postulados de Marx, especialmente el establecido después de la caída de la comuna de París en 1871, que dice: ?La única forma que un estado marxista puede sobrevivir no es tomar las estructuras políticas y económicas existentes, sino que destruyéndolo?. Ahora le encontrará sentido a la misión revolucionaria que Schafik Hándal le fijó al FMLN de cambiar el sistema, y su reiteración en el documento ?Un FMLN organizado bajo principios leninistas?, que dice: ?No entramos al sistema para ser absorbidos por éste, sino para, continuar desde ahí la lucha por transformarlo?.

Es interesante revisar el denominado ?Decálogo de Lenin?, conocido como el ?Manual para tomar el control de una sociedad?, el cual fue utilizado en la Revolución de Octubre de 1917. Su revisión ayuda a ver si hay alguna similitud con lo que sucede con el Socialismo del Siglo XXI o si todo es pura coincidencia. Ese juicio ?relativo a lo que se vive en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, sin dejar fuera a Cuba y algunos serios indicios en El Salvador? queda en las manos de los lectores. Los 10 postulados son:

1. Corrompa a la juventud y déle libertad sexual.
 
2. Infiltre y después controle todos los medios de comunicación de masas
 
3. Divida a la población en grupos antagónicos, incitando las discusiones sobre asuntos sociales.
 
4. Destruya la confianza del pueblo en sus líderes.
 
5. Hable siempre sobre Democracia y Estado de Derecho, pero, en cuanto se presente la oportunidad, asuma el Poder sin ningún escrúpulo.
 
6. Colabore con el vaciamiento de los dineros públicos; desacredite la imagen del País, especialmente en el exterior y provoque el pánico y el desasosiego en la población por medio de la inflación.
 
7. Promueva huelgas, aunque sean ilegales, en las industrias vitales del País.
 
8. Promueva disturbios y contribuya para que las autoridades constituidas no las repriman.
 
9. Contribuya a destruir los valores morales, la honestidad y la creencia en las promesas de los gobernantes. Nuestros parlamentarios infiltrados en los partidos democráticos deben acusar a los no comunistas, obligándolos, so pena de exponerlos al ridículo, a votar solamente lo que sea de interés de la causa socialista.
 
10. Registre a todos aquellos que posean armas de fuego, para que sean confiscadas en el momento oportuno, haciendo imposible cualquier resistencia a la causa.

 

 
 

Éste es el texto trascrito del «Decálogo del joven socialista» que se puede comprobar con la imagen del periódico. Esta redacción, y Santiago Carrillo como Director de ese rotativo es el responsable de radicalizar a la juventud y moverla al crimen tal como se deduce de las palabras. Nadie piense que en esa época el socialismo era democrático si lo que pregonaba era la violencia.

He aquí una prueba:

«1. Los jóvenes socialistas deben acostumbrarse a las movilizaciones rápidas, formando militarmente de tres en fondo.
 

«2. Cada nueve (tres filas de tres) formarán la década, añadiéndole un jefe, que marchará al lado izquierdo.

«3. Hay que saludar con el brazo en alto -vertical- y el puño cerrado, que es un signo de hombría y virilidad. 

«4. Es necesario manifestarse en todas partes, aprovechando todos los momentos, no despreciando ninguna ocasión. Manifestarse militarmente para que todas nuestras actuaciones lleven por delante una atmósfera de miedo o de respeto. 
 
«5. Cada joven socialista, en el momento de la acción, debe considerarse el ombligo del mundo y obrar como si de él y solamente él depende la victoria.
 

«6. Solamente debe ayudar a su compañero cuando éste ya no se baste a ayudarse por sí solo.

«7. Ha de acostumbrarse a pensar que en los momentos revolucionarios la democracia interna en la organización en un estorbo. El jefe superior debe ser ciegamente obedecido, como asimismo el jefe de cada grupo. 
 

«8. La única idea que hoy debe tener grabada el joven socialista en su cerebro en que el socialismo sólo  puede imponerse por la violencia, y que aquel compañero que propugne lo contrario, que tenga todavía sueños democráticos, sea alto, sea bajo, no puede ser un traidor, consciente o inconscientemente.

«9. Cada día, un esfuerzo nuevo, en la creencia de que al día siguiente puede sonar la hora de la revolución. 

«10. Y sobre todo esto: armase. Como sea, donde sea y “por los procedimientos que sean”. Armase. Consigna: Ármate tú, al concluir, arma si puedes al vecino, mientras haces todo lo posible por desarmar a un enemigo».

Usted puede estar a favor de la ideología marxista y su finalidad de organizarse bajo principios leninistas. Pero si usted tiene dudas de ella, es fundamental que conozca cómo piensa y cómo orienta sus acciones. Esto significa: reconocer cuál es el verdadero problema al que se enfrenta y evitar ser utilizado por desconocimiento.

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