Declaración pública Cristián Labbé Actualidad

Declaración pública Cristián Labbé
A los jóvenes de mi país:
Algunos de ustedes tendrán la idea de que soy culpable de lo que se me acusa -no hay duda, no los culpo- los han convencido de ello.
El daño ya está hecho y no tiene remedio, pues aunque logré probar la falsedad de las acusaciones, todo ha sido montado para que, comunicacionalmente, se me prejuzgue y se me condene.
Tengo asumida esta realidad, y es desde ella que les hablo como "un viejo templado en la adversidad y el honor".
Sé lo que he hecho y lo que no he hecho en mi vida y sé que soy totalmente inocente.
No se preocupen por mí... Mi actual situación es sólo una de las muchas acciones que otros realizan para dividirnos y obtener ventajas de ello. Ahora me tocó a mí, mañana serán otros.
Lo que si nos debe preocupar a todos es la suerte y el futuro de nuestro país. Pero no podremos hacer nada bueno por él en este ambiente de desconfianza, división y odio.
Que nos quede claro: El camino del odio beneficia transitoriamente a sus instigadores y agitadores, e indefectiblemente se volverá contra ellos, porque el odio no conoce de honor, ni de lealtad.
Paradójicamente el odio está actuando cada vez con más virulencia y menos pudor, y eso es sencillamente porque está débil; sus instigadores saben que cuando se revelen todas sus mentiras quedarán en la indefensión y ahí será cuando nosotros necesitaremos la mayor de las grandezas para reconstruir las confianzas destruidas.
Debemos dar la batalla más importante de nuestra historia: conquistar "nuestro corazón" -el propio- para la paz de Chile. Sin nuestros corazones en paz, el odio tendrá alimento para sus cobardías.
Amigos míos: El odio con el que se me ha perseguido me ha regalado fuerza y libertad para dedicarme con humildad a buscar la paz y la amistad cívica para nuestro país.
Hasta mis más enconados detractores pueden estar seguros que tienen en este viejo soldado y profesor a un chileno que jamás se cansará de luchar por construir un país verdadero, compasivo, solidario y honesto como lo hice durante mis largos años de alcalde.
En esta tarea, se los aseguro, no habrá fuerza humana que pueda acallar mi voz. Mientras más dura sea la odiosidad, más fuerte resonará mi voz, porque el futuro de Chile así lo exige.
Cristián Labbé Galilea.

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