Ejemplos que avergüenzan Patricio Amigo

Ejemplos que avergüenzan

Por Patricio Amigo

Ejemplos que avergüenzan

 
En 1966, durante mi primer viaje a Europa, visité Alemania invitado por el Gobierno Demócrata Cristiano del Presidente Heinrich Lübke. Recorrí el enorme puerto fluvial, considerado la Puerta de Alemania hacia Europa y, ya entonces, uno de los más grandes puertos del Mundo. Mi anfitrión era el Secretario del Senado de Hamburgo, cuya inmensa mayoría de senadores pertenecía a la Unión Social Demócrata de Alemania. Captando mi asombro por la grandeza del Puerto, en el que estaban operando cientos de barcos, el Secretario del Senado me mostró el plano del puerto con el proyecto de ampliación que se estaba llevando a cabo y me exclamó algo así como “Lo haremos el doble más grande”.
Considerando que Hamburgo era la gran trinchera opositora del Gobierno central me atreví a observarle que me parecía extraño que se esforzaran tanto, siendo opositores al Presidente Lübke. El Secretario del Senado revisó mi currículo de periodista, subdirector del diario de Gobierno de Chile, y con caballerosa comprensión me subrayó:
“¡Todos somos alemanes!”.

Aquella experiencia fue inolvidable para entender nuestro subdesarrollo cultural. Hacía poco que el Presidente Frei Montalva había sufrido su primer portazo del Congreso chileno, con un proyecto de ahorro obligatorio de un 2% de los ingresos personales. La derecha y la izquierda se había unido con la única razón de que el proyecto era tan bueno que si lo aprobaban la Democracia Cristiana se perpetuaría en el Gobierno.

¡¡¡Y NO HEMOS CAMBIADO NADA !!!

Compartir