Recientes

El castigo al Comandante Patricio Amigo

El castigo al Comandante

Por Patricio Amigo

 

El encarcelamiento, de quienes son condenados a presidio por la justicia, significa la privación de libre desplazamiento: encierro en un lugar llamado cárcel. En ninguna parte de las sentencias condenatorias se dispone privación del  contacto con el exterior a través de la tecnología. De hecho, en todas las cárceles hay teléfonos públicos, radiorreceptores y aparatos de TV.  Gendarmería prohíbe los aparatos celulares, en un frustrado intento de impedir que los delincuentes comunes, coludidos con malhechores en libertad, realicen “delitos comunes”. Situación que nada tiene que ver con soldados que fueron formados en las escuelas matrices de las FF.AA. institución calificada por la ciudadanía en niveles muy superiores a los políticos y a los jueces.

El Comandante Álvaro Corbalán ha insistido en tener un aparato celular básico, por razones humanas que Él mismo ha declarado: contacto virtual con su familia. Hasta hace poco: mantenía contacto diario con su madre, la nonagenaria poetisa Marta Castilla, a cuyo funeral no pudo asistir por inhumanas razones burocráticas de  Gendarmería. Hoy, defiende el contacto con  su esposa y sus 3 hijas.

Definitiva y categóricamente, el nuevo castigo impuesto al Comandante Corbalán es un escándalo para  distraer la atención y revivir la venganza izquierdista. Castigo brutal que no mella la coraza humana del soldado: Comandante de Seguridad en el Gobierno que salvó a Chile de una Guerra Civil, impidió la implantación de una dictadura comunista y disuadió la agresión bélica de nuestros vecinos.  

Sin embargo, el ultraje a un soldado del 73 es agravio para todos los que hoy disfrutamos de la libertad; para todos los que salvaron sus bienes y sus vidas, con la liberación del comunismo internacional y fundamentalmente, para quienes formaron parte del Gobierno de las FF.AA. y de Orden.  

Compartir