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Es que la Solución es el Problema Hermógenes Pérez de Arce

Es que la Solución es el Problema

Blog de Hermógenes, Lunes 5 de octubre 2015

 
          A veces en los canales de televisión, cuando antes me convidaban, me cruzaba con Pancho Vidal y él, al pasar, me decía “Pinochet”. Yo me demoraba un poco en replicarle “Allende”. En ese breve intercambio yo salía ganando, pues Allende arruinó al país y Pinochet lo puso a la cabeza de América Latina. Pero la mayoría, hoy, vota por Allende. Y Pancho Vidal, columnista de “El Mercurio”, interpreta a esa mayoría a la perfección. Aquí van dos párrafos que resumen su entrega del sábado: “El uno por ciento de los chilenos más ricos captura diez veces más el ingreso del diez por ciento más pobre. Indecente”. … “Para mejorar estos números, el instrumento a largo plazo es la reforma educacional y, a corto plazo, la reforma laboral”. El principal problema de la sociedad chilena, añade también, es “la brutal desigualdad”.
 
          ¡Qué bueno, entonces, que estamos en vías de solución! Pues el anterior es un perfecto resumen, también, del programa y la acción del gobierno de Michelle Bachelet. Cuando ella expuso sus intenciones al país, en 2013, consiguió el 62 por ciento de los votos. Pero ¿qué pasa ahora que está haciendo lo que dijo? Que, según la más reciente encuesta (la más benévola del año) ella tiene un 62 por ciento, pero de rechazo (antes se había acercado al 80 por ciento). Y el último sondeo Adimark dice que la “solución de largo plazo” según Vidal, la reforma educacional, tiene una aprobación de 32 por ciento y un rechazo de 55 por ciento; y la de “corto plazo”, la reforma laboral, suscita una aprobación de 32 por ciento y un rechazo de 52 por ciento.
 
          ¿Quién lo entiende? El gobierno hace lo que todo el mundo quiere y la mayoría ahora lo reprueba. ¿Por qué? Porque la verdad es que estas "soluciones" están desarticulando, “descuajeringando” al país, y la gente se da cuenta. La reforma educacional, la “solución de largo plazo”, según Vidal, para la desigualdad, es un caos. Y eso que no se ha manifestado en toda su magnitud, pues no está completa todavía. Y la reforma laboral, “la solución de corto plazo”, será una pistola al pecho de los empresarios. Cuando el dirigente comunista del sindicato le ponga el arma al frente al empresario y le diga “la bolsa o la vida”, éste va a entregar la bolsa, diciendo “la vida, por supuesto”, pero no va a invertir un peso más y va a emplear toda su astucia por salvar algo de lo que tiene, antes de arrancar.
 
          Todo emprendedor “lo supo desde un principio”, pues pegó un frenazo en el momento mismo en que, a mediados de 2013, Michelle Bachelet anunció su programa igualitario y su intención de imponer “otro modelo”. Pero la mayoría no se dio cuenta de nada, como siempre, y la eligió Presidenta. Ahora aquélla se está dando cuenta. Es que el uno por ciento importa. El capitán de un barco puede ser el uno por ciento de la tripulación, pero es fundamental. El director de la orquesta puede ser una pequeña minoría entre el total de los músicos, pero es decisivo. Messi es sólo uno entre once, pero sin él el equipo es otra cosa. En la economía chilena el uno por ciento de la gente hace el 80 por  ciento de la inversión. Persigan a ese uno por ciento y el crecimiento caerá.
 
          Cuando paso frente al Costanera Center, un edificio minoritario, que sobrepasa al 99 por ciento y es el más alto de Sudamérica, lo miro bien, porque sé que será el último, el símbolo de una época de libertad económica, crecimiento, progreso, grandeza. Salvo que la mayoría mande cambiar a tiempo esta “impecable”, “clarísima”, “inobjetable” política igualitaria.
 
Porque el problema que hoy tiene Chile es, precisamente, la solución que da Pancho Vidal. Eso no funciona. Está trastornando al país. Lo que vimos en el Banco del Estado se verá en todas partes. Una economía sometida al abuso y la pérdida por el uso de la fuerza.
 
Sin el cerebro, que es una pequeña porción del total del cuerpo, ningún miembro de éste funciona. Por eso he sostenido en este blog que debemos dejar de hablar de que Chile periódicamente se “da un balazo en el pie”, pues ahora lo que está haciendo es dárselo en la cabeza.
 
 
Todavía esas “soluciones” a la desigualdad se están debatiendo, pero ya han hecho suficiente daño, trastornando y frenando al país. Cuando entren en vigor será mucho peor. Lagos declara que muchos le piden que “venga a poner orden aquí”. Pero cuando las “soluciones” de Pancho Vidal estén ya en plena vigencia y se manifiesten en pleno sus nefastas consecuencias, los que hoy le “piden” a Lagos, poniéndolo en inconfortable posición, se lo van a "exigir". Y hasta los opositores vamos a estar de acuerdo.

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