Estres psicológico Actualidad

Estres psicológico

 

 

El camarada Jorge Pizarro, cree que tal estado afectó a Jorge Burgos para renunciar al cargo de ministro del Interior, responsabilidad que le correspondió asumir hace poco más de un año (en mayo 11, de 2015), cuando Peñailillo fue despedido sin mayor ceremonia.

 

Los entendidos aseguran que el llamado estres psicológico, ocurre cuando hay situaciones que no podemos resolver y que es una reacción física y emocional: la respuesta recurrente sería huir de esas situaciones que provocan angustia. El instinto de supervivencia nos llevaría a dicha fuga.

 

A Burgos no le faltaron razones para sufrir insomnio, sudoraciones, etc. En estos meses, Bachelet le quitó el piso a Burgos recién asumido, cuando en una entrevista con La Tercera, declaró que no habría un giro en su gobierno. Luego, cuando la mandataria visitó por única vez  La Araucanía, Burgos fue pasado a llevar al no ser considerado para acudir a la zona junto a ella. Un agravio gratuito para su jefe de Gabinete quien, viajó varias veces a la IX Región. El Año Nuevo lo pasó junto a efectivos de Carabineros en el foco de conflicto.

 

En estos días de querella "ciudadana" Burgos se limitó a informar que Michelle Bachelet había declarado en calidad de testigo ante Sergio Moya, el Fiscal del Caso Caval . Luego su silencio respecto a la querella que presentó Bachelet contra los profesionales de revista Qué Pasa,  resultó elocuente. Para él, según se presume, judicializar un incidente menor, constituye un claro error. Obviamente, porque dicho escándalo recobra presencia mediática. Y anclará en el 21% la aprobación ciudadana que la Presidente recibe.

 

Una versión radial (Agricultura) señaló que hubo una fuerte discusión (se habla de gritos) durante la reunión de este mismo miércoles, cuando el equipo ministerial debatía cambios en las Intendencias. El Mostrador simplemente dice que Bachelet se "aburrió" de Burgos (algo que sufrió Belisario Velasco en su momento, al igual que Andrés Zaldívar, otros dos DC de primera línea). 

 

El hecho es que la situación de Jorge Burgos era sencillamente insostenible en Palacio. Max Colodro, hace seis meses recordaba que la gobernante "opera con un círculo íntimo y restringido" (el segundo piso de Ana Lya Uriarte) "allí se toman las decisiones ... para su posicionamiento político". De allí el que Burgos no fuera a Temuco en aquella oportunidad, porque había desconfianza. La del segundo piso, el de los asesores, y el de la propia Bachelet ¡en su propio ministro del Interior!

 

Pero ese es el estilo de este gobierno. Hablábamos de equipo ministerial: es una frase porque no existe bajo tales condiciones, un equipo de secretarios de Estado que merezca tal apelativo. Menos mostrará eficiencia. Nada se puede proyectar.

 

Al asumir el nuevo ministro, Mario Fernández, otro militante DC (para no ofrecer otra caótica imagen de crisis, sino la de un relevo habitual), Bachelet agradeció la gestión de Burgos. Es lo protocolar. Pero dijo que Fernández deberá concentrarse en "mejorar la gestión de gobierno", en consecuencia, Burgos nada habría aportado en ese sentido. A la vez, el nuevo jefe de Interior deberá trabajar para la "unidad de la Nueva Mayoría".  En los hechos fue Osvaldo Andrade del PS uno de los responsables de todo esto. 

 

En la despedida, Bachelet habló además de "la confianza, el afecto y el cariño que hemos desarrollado que va a perdurar más allá de los roles que nos ha tocado llevar ..." Palabras vanas... solo ceremonial.

 

Burgos no logró materializar aquello del realismo; el "sin renuncia" finalmente se impuso. Pero a un costo enorme. Desempleo al 9,4% en la capital, crecimiento económico menor al 2% anual; inversión a la baja, ahorro inferior al 20% del PIB, pero con una delincuencia al alza; jueces que liberan malhechores; grupos de agitación que desatan una incesante presión social, con un 21 de mayo inédito, bandas armadas y terrorismo descarado en La Araucanía, Los Ríos y Biobío. Donde volvamos la mirada ineficiencia, pésima gestión pública, autogoles de un gobierno que no cumple su deber. 

 

En este cuadro, no extraña el alejamiento de Jorge Burgos quien intentó imponer algo de orden y autoridad. Pero dijo estar ya cansado y frente a la necesidad de cuidar su salud. Está estresado. Tanto como el chileno de a pie: estresado por este gobierno, por su proyecto ideológico y sus reformas mal planificadas y peor ejecutadas.

 

Si Burgos era un concertacionista, Mario Fernández es aún más conservador en lo valórico, Burgos mostró su desacuerdo con la ley de aborto y el sucesor mantiene un criterio similar y más cercano al de la Iglesia Católica. Así, si es por unificar el bloque oficialista, el cambio no irá en esa dirección. Es lo mismo que el rumbo del Ejecutivo: nadie sabe dónde irá a parar todo esto: por eso estamos estresados: todos, estamos estresados, no solo Burgos..    

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