Evo, tras la derrota de Chile Despierta Chile

Evo, tras la derrota de Chile

 

 

 

Así lo plantea José Rodríguez Elizondo, en entrevista con El Mercurio, a propósito del libro que lanza este miércoles ("Todo sobre Bolivia"), obra que será presentada por el periodista Ascanio Cavallo y el historiador Joaquín Fermandois.

 

Explica el autor, que ha se ha dado cuenta que "... mientras se hablaba de lo errático que era Evo Morales me dí cuenta de que era todo lo contrario; ha demostrado una tremenda coherencia estratégica y una trayectoria rectilínea para conquistar Arica y luego abrirse a la recuperación de Antofagasta y pedir que se le pague todo lo que ganó Chile durante la época que tuvo a su cargo los territorios. Evo es un clásico recuperacionista", puntualiza José Rodríguez Elizondo.

 

En su opinión, los Tratados no son palabra santa; que no teníamos por qué aceptar comparecer ante la Corte de La Haya, instancia que solo está sirviendo a Bolivia para negociar con ventaja, y que, diferencia de nuestros oponentes -señala en la entrevista-, no hay estrategia política de parte de nuestro país.

 

Agrega que la debilidad manifestada, puede atribuirse (parcialmente) a esa proverbial ingenuidad chilena, en el sentido de la importancia que inicialmente se le asignó al Pacto de Bogotá, y que los grandes países no firmaron por una sencilla razón: "¡Cómo le iban a hipotecar su política exterior a una serie de jueces de diversos países! Entonces la Corte de La Haya quedó reducida a las peleas de los chicos"

 

"En ese contexto -puntualiza-, es que nunca desecha juicios. Si hubiera sido más jurídica, ante la demanda de Bolivia contra Chile tendría que haberse inhabilitado, porque no se trataba de un conflicto jurídico, sino político.Pero la ley de hierro de toda burocracia es tener más poder. Aún así, Chile no tendría por qué haber aceptado comparecer. Yo he venido advirtiendo sobre el artículo 53, que dice que la Corte es una jurisdicción voluntaria. Este es uno de los puntos que desarrollo a fondo en el libro".

 

Estamos en "un laberinto geopolítico" plantea Rodríguez Elizondo "por el irredentismo boliviano. la retorsión peruana y la rusticidad chilensis"

 

En cuanto a este último punto, no ofrece comentarios. Obviamente, nuestra Cancillería no es conducida por políticos florentinos ni venecianos. Los equipos y la estructura ministerial misma fueron objeto de sendos intentos de reforma que quedaron solo en eso: aproximaciones pero nada en concreto.

 

En lo relativo a la "retorsión" peruana, Rodríguez la data en el llamado "abrazo de Charaña" cuando el general Augusto Pinochet y el general Hugo Banzer lograron un principio de acuerdo pero, bajo el veto oblicuo que, efectivamente, Perú ejerció, conforme el Protocolo Complementario del Tratado de 1929 el que les confiere facultad en lo que atañe al cambio de estatus de territorios que, como Tarapacá, en su momento estuvieron bajo su jurisdicción.

 

Significó para Lima construir, largamente, la demanda marítima y la apertura, posterior al fallo, de otro "caso" el del llamado "triángulo terrestre" conflicto en el cual, como es habitual en el Palacio Pizarro, se conducirán con la habilidad, maestría y experiencia, tan ausentes en la defensa de nuestros intereses.

 

Un caso en apariencia intrascendente pero que luego la realidad revelará en toda su dimensión. Eso de las realidades, que momentáneamente favorecen a Chile, en cuanto a que la caída de Dilma Rousseff, la salida de Cristina Fernández y la declinación del chavismo y su engendro del ALBA, privaron a Evo Morales de un respaldo significativo. Quedó desprovisto del concurso de aliados clave y valiosos para sus pretensiones, como Brasil, Argentina y el de Venezuela ahora en bancarrota política y económica. Pero, es momentáneo y nada garantiza que la Morales no logre atraer a otros países para materializar sus objetivos y propinarle una derrota a Chile.

 

José Rodríguez Elizondo recalca que en estas materias tan delicadas, el gobierno de Chile debiera coordinar los esfuerzos diplomáticos y de defensa y que en este terreno "los militares debieran ser consultados" algo que para la Nueva Mayoría es tabú.  

Compartir