Ficción reconocida Patricio Amigo

Ficción reconocida

Por Patricio Amigo

 

La propuesta de la Presidente de la República para arreglar las pensiones está siendo más criticada que su empobrecida imagen política. 
Ni hablar de los loquillos que querían volver al sistema de reparto. Anoche estuvieron gritando y golpeando cacerolas y anuncian marchas y más gritos.

Los conductores del Mercedes Benz (Ferrari, Ford o Nisan, pero vehículo moderno que lleva al progreso y no “carretas”, ya probadas como inservibles), advierten sobre posibles efectos en la rentabilidad: la proposición oficialista de que las AFP devuelva comisiones incorpora el riesgo a la administración y eso es como encarecer el combustible del vehículo. 

Los empresarios, que no tienen un pelo de lesos, se dieron cuenta que la prepotencia estatal se proyecta en un aumento de la cotización que es ¡claramente! un aumento tributario. Un aporte a un fondo común y no un incremento directo a sus trabajadores. 

Y…¿El Estado?. Papá Fisco habla de solidaridad y no aporta recursos nuevos. Es cierto que ya se han robado muchísimo fondos públicos. Han creado miles de pegas para clientes políticos y lo más asqueroso de todo es el negociado de las indemnizaciones. Miles de millones de dólares, cientos de miles de millones, han sido el botín de abogados y políticos para pagar a guerrilleros, cómplices, encubridores y familiares de supuestas víctimas del enfrentamiento con las FF.AA. y de orden que,( ya se ha probado ), muchos: no eran guerrilleros, cómplices ni encubridores. Varios murieron dentro y fuera de Chile y no tenían nada que ver con lo que ocurrió, o peor aún: están identificados como falsas víctimas, fabricadas por parlamentarios, para recibir platita del Estado, de nuestros impuestos. Platita que se sigue pagando en rentas mensuales. Hasta los ex miristas cobran cesantía. Y siguen apareciendo víctimas de apremios o desaparecimientos ficticios. Ficción reconocida por la Corte Suprema.

Si terminara esta vergonzosa sangría estatal, auto inferida, habría financiamiento para pensiones, para educación y para la abandonada salud de los chilenos.

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