Francisco a Punta Peuco Despierta Chile

Francisco a Punta Peuco

Francisco a Punta Peuco

 
El lunes (15) Jorge Mario Bergoglio (81), Francisco I, el Papa 266 de la Iglesia Católica, llegará a Chile con un clima poco auspicioso.  Porque no se trata de la presencia de un Pontífice, especialmente afortunado en sus dichos y apreciaciones, ni muy cercano a Chile, aunque vivió acá y culminó sus estudios en el juniorado Jesuita de Santiago.
 
Se apreció en la demanda por una salida al mar de Bolivia -la cual apoya-; en lo referido a sus extrañas opiniones sobre el mercado o su opción preferencial por gobernantes como los Castro, el propio Evo Morales, Nicolás Maduro o Cristina Fernández en su momento, así como su marcada distancia política de quienes no profesan el credo bolivariano. 
 
Esto es evidente. Latinobarómetro, encuestó a 18 países de la región donde el Papa logró nota 6,8 (escala 0 a 10); en Chile alcanzó la peor calificación: 5,3. Nuestro país es el que registra menos fieles y menor confianza en la Iglesia Católica.  
 
Sin duda, el actual jefe de la Iglesia Católica, es un personaje que no une. En la práctica, divide y desconcierta a los católicos. Eso está a la vista.
 
La génesis misma de esta gira -que según fuentes vaticanas, en principio consultaba incluir a Uruguay y Argentina- circunscribiéndola a Chile y Perú, lo que naturalmente provocó reacciones adversas. Personeros de la Iglesia trasandina consideran sorprendente que Jorge Mario Bergoglio, sobrevuele su país natal y evite encontrar a sus connacionales.
 
Si en un comienzo la Presidenta Michelle Bachelet informó entusiasta ¡habemus papam! tras su audiencia  en la Santa Sede de la invitación a Francisco I, ciertos hechos, transformaron el júbilo inicial en indiferencia y lejanía. Esto porque, nuestra mandataria no fue recibida posteriormente, en una segunda reunión como producto de la aprobación en el Congreso de la ley de aborto en tres causales. Lo cual era obvio. En consecuencia, ella canceló su viaje a Italia, donde consultaba intervenir, previamente, en uno de esos foros internacionales de dudosa utilidad.
 
Luego se dijo que el Papa vendría en 2016 sin embargo, llega finalizando el período Bachelet. Aún en estas circunstancias (de inminente cambio de mando presidencial), el ilustre viajero eludió sostener una reunión privada con Sebastián Piñera, autoridad que dirigirá la nación el próximo cuatrienio. Se encontrarían, junto a otras decenas de personas en la cena prevista para la noche del 15 en La Moneda. Un desaire irritante y hasta se diría ofensivo.
 
Pero más allá de la pequeñez de semejante gesto o señal, la situación en sí resulta irritante e inexplicable, excepto, a la luz de sus inclinaciones ideológicas tan evidentes. De manera tal que no sorprende que solo el 23% de los chilenos califique como importante la presencia papal en territorio nacional. Muchos creen que no será trascendente y otro porcentaje, simplemente la rechaza.
 
Entre estos, los grupos terroristas embarcados en eso de que no hay iglesia que ilumine mejor que aquella que arde. Así tres capillas fueron atacadas en Santiago. La policía desactivó, además, varios artefactos explosivos y existe la fundada sospecha de que podríamos contemplar serios incidentes. Bachelet se limitó a declarar que "esto de anoche es muy raro" sin condenar los atentados "porque no es algo que uno pueda identificar como un grupo específico". Esto en condiciones que fuentes de inteligencia hablan de la rearticulación del Movimiento Juvenil Lautaro; yde que un párroco, informó haber escuchado hablar en mapudungún a ciertos sujetos, en las inmediaciones, antes del ataque a su capilla.  
 
El diario Clarín de Buenos Aires informó que al menos medio millar de piqueteros argentinos llegarán a Temuco. Y se esperan contra manifestaciones en la capital de La Araucanía donde las acciones terroristas crecen y crecen, no tanto en cantidad sino en magnitud. 
 
Por otra parte, Bergoglio se reunirá con mujeres que cumplen condenas en el Centro de Orientación Femenina COF de la capital.Y escuchará a los mapuches en Temuco: En Iquique se encontrará con familiares de víctimas de DDHH.
 
Es por dicha razón que el abogado Raúl Meza, informó de la petición de militares presos en Punta Peuco instándolo a conocer su situación como un gesto de mínima ecuanimidad, porque se trata de creyentes, de fieles de la Iglesia Católica que él dirige y a los cuales se debe.
 
Los militares presos plantean esta invitación "como un acto de misericordia  hacia aquellos internos que se encuentran con enfermedades crónicas" y varios de ellos en estado terminal.
 
Meza declaró "queremos recordar las palabras de Su Santidad al decir que la Iglesia ha estado siempre al lado de los que sufren, por lo que, así como respetamos la visita que hará el Papa a algunas víctimas de la dictadura, también deseamos que pueda visitar, en un acto de misericordia, a aquellos que también sufren por su avanzada edad con enfermedades crónicas y terminales" 
 
El abogado llegará el lunes 15 a la Nunciatura Apostólica  -donde alojará el Papa-, para entregar esta misiva en la que solicita tal encuentro con "los privados de su libertad por cumplir las órdenes que le imponía su condición de hombres de armas y de servidores de su Patria" señalando que "sería una oportunidad histórica de reencuentro y unidad entre todos los chilenos para que a partir de las heridas del pasado podamos construir un camino de esperanza para el futuro de esta Patria".
 
¿Ello tendrá lugar? ¿"Sembrará una semilla de perdón que pueda dar frutos de misericordia y reconciliación entre todos los hijos de esta Patria"? ¿Será posible, cuando la izquierda dura ya se apropió de la visita papal?

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