Ideas en voz alta para ayudar a los presos políticos militares Despierta Chile

Ideas en voz alta para ayudar a los presos políticos militares

Fernando Martínez Collins 

En 1995, el entonces Presidente Frei puso en funciones el Penal de Punta Peuco como cárcel para los militares sancionados por delitos de DD.HH. 

 

Partió con dos presos, el general Manuel Contreras (muerto en prisión) y el brigadier Pedro Espinoza, quien ya lleva 20 años presos, y quien ya tiene más de 80 años de edad. Al brigadier Espinoza le faltarán años para cumplir las penas que le han dado.

 

Punta Peuco (PP) y los presos políticos militares (PPM) ya es una realidad que lleva 20 años junto a nosotros. Nos hemos acostumbrado a ella. Ya no es noticia.

 

En Octubre de 2015, 20 años después, no tenemos dos presos en PP, sino 125. 

 

El lugar, cuando más podrá recibir a 5 más. 

 

Ya está listo, esperando a sus huéspedes, una nueva cárcel para PPM, un pabellón especial construido en Colina 1 con capacidad para 60 personas.

 

En Diciembre de 2015, Colina 1 para PPM tendrá ya varios inquilinos.

 

Al ritmo que vamos, a mediados de 2017 el pabellón para 60 personas de Colina 1 se estará llenando y habrá que buscar otros lugares para meter más presos militares.

 

La manera para resolver este problema es política.

 

Sin embargo, desde 1991, cuando llegó la Concertación al poder, y habiendo transcurrido varios gobierno, ni el poder ejecutivo, ni el Congreso, en 24 años, han resuelto este problema.

 

Todos los intentos han fracasado. Actualmente no hay nada en marcha y pareciera no haber voluntad política por resolver este problema.

 

En consecuencia, si la solución es jurídica, se irá resolviendo sólo en la medida que se mueran todos los involucrados en los hechos de 1973, y en la lucha contra el terrorismo marxismo que se extendió fácil hasta 1985.

 

A lo menos han de pasar 30 años más (2045) para que todos los protagonistas estén bajo tierra.

 

No hay la menor indicación que el gobierno quiera terminar este problema.

 

De los 125 presos, hay más de 10 de ellos actualmente que ya llevan más de 20 años presos e incluso sin siquiera beneficio alguno.

 

El Coronel Francisco Ferrer Lima, del Ejército, condenado por el caso de Tucapel Jiménez, lleva 27 años presos. El incluso pidió perdón públicamente por Televisión Nacional por su crimen.

 

Si con ese perdón tan público nada le han dado, es evidente que no quieren liberar a estas personas. 

 

Francisco Ferrer lleva 27 años sin tener siquiera salida por el día, el domingo.

 

De acuerdo a la edad promedio de los presos de Punta Peuco, que es muy alta, 70 años, y considerando que de los 125 actuales, a más de un centenar le quedan más de cinco años de cárcel, es evidente que muchos de ellos están condenados a morir en la cárcel.

 

Solamente con los presos condenados actuales tenemos para 30 años más con el tema de los PPM.

 

Pero si no hay una solución política, el problema de los PPM se extenderá aún más.

 

He recibido un documento elaborado por los mismos uniformados ® y de acuerdo a él (viene con nombre y apellidos de los afectados) tenemos ahora (octubre de 2015) más de un millar de uniformados que están procesados o condenados en primera o segunda instancia.

 

De esta cuota ligeramente sobre el millar, la mayoría recibirá condena de cárcel, y esto ocurrirá, desde ahora a 10 años más.

 

Si hay personas que entrarán a cumplir después del año 2020 o del 2025 ¿cuándo terminarán de cumplir sus penas?

 

Y hay militares que aún ni siquiera han sido notificados.

 

Tenemos, en consecuencia, el problema vigente para los próximos 30 años.

 

Realmente hoy no le veo solución,

 

Creo que aquellas personas que deseamos ayudar a los PPM cuando más, con una buena organización y un buen trabajo, los podremos ayudar, pero no a solucionar de modo integral el problema.

 

Lo nuestro será una ayuda, un aliviol, pero no la solución.

 

Algunas personas me dicen que hay que jugársela por sacarlos de la cárcel, y no por tenerlos presos, pero con mejor comida.

 

Estoy totalmente de acuerdo con ellos. La real solución es que salgan libres. Pero no tenemos la llave para lograrlo.

 

Yo, al menos, no veo posible ahora o en el corto plazo la salida de todos ellos de la cárcel, mediante una solución negociada.

 

Por lo mismo y con realismo creo e invito a formar y poner en práctica dos equipos de trabajo con misiones distintas:

 

a)    Un equipo conformado por personas que se moverán ante autoridades de Gobierno, del Senado, la Cámara de Diputados, la Iglesia Católica y otras, la Masonería, los medios de prensa, el Vaticano, políticos a nivel mundial para tratar de obtener la libertad de los PPM de Chile.

 

b)    Un segundo equipo, con otras personas, dedicado únicamente a ayudar a los PPM.

 

A mi juicio lo importante es poner en marcha ahora con equipos de trabajo en ambos planos, que éstos sean centralizados, es decir, sean los rectores en la búsqueda de solución, y que no tengamos muchos esfuerzos muy chicos, aislados.

 

A) Puede que lo haya, pero no conozco alguna Institución que tenga personas trabajando decididamente por la libertad de todos los presos políticos (Como lo hizo por años, por ejemplo la Vicaria de la Solidaridad, a favor de los presos de la izquierda en Chile).

 

B) En cuanto al punto segundo, alrededor del 70 % de los presos actuales de PP dispone de su familia que les está visitando periódicamente, y les ayuda en lo material y espiritual.

 

Sin embargo, no todos los presos de Punta Peuco tienen ayuda.

 

Varios de los PPM condenados no alcanzaron a jubilar porque no eran de Instituciones, sino asimilados a la Dina, a la CNI o al Comando Conjunto, y al disolverse éstos, ellos no volvieron a sus Instituciones, sino se fueron a la calle.

 

En PP hay personas que no tienen pensión, que no tienen ingreso alguno.

 

Hay otros PPM que reciben una pensión baja, por el grado alcanzado. Son uniformados pobres.

 

Normalmente ellos no son de Santiago y eso influye en que casi no tienen visitas de la esposa o de los hijos, porque no disponen de los medios para pagar el pasaje, o un hotel o residencial en Santiago.

 

Los presos que no son de una Institución, no tienen derecho a hospital Institucional.

 

Ellos son atendidos en PP en la parte dental y médica. En PP hay un buen servicio de enfermería, pero en la parte médica, es un médico, y médico general. No hay especialistas.

 

Los llevan a consultorios donde, o no hay especialistas o hay que esperar meses, para conseguir uno.

 

Entre los PPM actuales en PP, como la mayoría de ellos son de edad avanzada, de los 125, tenemos a lo menos 20 que necesitan un control médico periódico.

 

Hay presos ancianos que están con depresión o con demencia senil. El ideal es tener un médico de nuestro sector que los atienda, psiquiatra o geriatra.

 

Para ayudar a los presos a estar mejor (pero siguiendo presos) hay tres entidades que se preocupan de ellos.

 

Son: Asofar (de Valparaíso), una vez al mes, visitan a los presos de la Armada, comparten con ellos y les traen cosas. Lo mismo hace, pero solamente con los presos de Carabineros, la ONG Ciudadanos del Orden.

 

La tercera Institución es “Mis Camaradas’’, conformada por civiles y uniformados ® (son 13 personas) quienes consiguen ayuda monetaria o bienes diversos, de distintas personas, y ayudan a los presos, a todos. Entregan además una caja con artículos diferentes, a los 30 PPM más pobres.

 

Ayudar a los PPM demanda dinero, tiempo y esfuerzo. Lo que se requiere es formar equipo de trabajo.

 

Gente dispuesta a trabajar por ellos.

 

El ideal es formar equipos pequeños donde pocas personas trabajen en una misión específica.

 

Hay que tener especial cuidado de evitar recibir como integrantes a personas que les gusta lucirse en público, buenas para hablar, pero muy “tímidas’’ a la hora de trabajar.

 

En Chile, existen centenares de Instituciones que agrupan a los miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden, por grado, por especialidad, etc.

 

Sin embargo, en la práctica, salvo Asofar y esta ONG de Carabineros, no sé de Instituciones ayudando en forma permanente a los presos.

 

Podemos hacer muchas cosas por los presos, pero para eso se requiere personas dispuestas a ayudar.

 

En la mayoría de los casos se requiere dinero, pero también se puede ayudar mucho sin capital.

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