¿Importantes ahora o grandes en la historia? Actualidad

¿Importantes ahora o grandes en la historia?

Por Cristián Labbé Galilea.

Qué duda cabe que el caso SENAME nos ha dejado a todos -sin excepción- perplejos… A cualquier persona, indiferente de su edad, sexo, religión, color o nacionalidad; con o sin experiencia en la gestión pública; tenga o no estudios en política; con o sin formación técnica o profesional, le va costar encontrar otro caso tan nítido como el referido, con el que se pueda mostrar y ejemplarizar mejor: la mala gestión de un gobierno; la nula acción de protocolos o controles mínimos, el uso de máquinas partidarias, “vueltas de carnero”; personajes “caras dura”, “lobbies” inescrupulosos , maniobras comunicacionales… para qué seguir.
Hemos sido testigos de un total desapego a los valores mínimos en que se debiera inspirar la función pública, en pocas palabras… de la degradación total de la política.
No es una exageración o a una “caricaturización” (sic) de un hecho lamentable, es aún peor; con quienes he conversado el tema coinciden en que, para la gran mayoría del país, el caso genera, además de horror, pena, desilusión…. por lo que no existe “cortina de humo”, ni “maniobra distractora” que les vaya a cambiar su opinión o los vaya a sacar de su ofuscación.
En ese contexto, el cierre del penal Punta Peuco -anunciado por la Presidente Bachelet- aparece como una inútil intentona de cambiar el eje comunicacional hacia “el comodín de siempre”… el ataque a los militares. Medida que, aparte de generar inesperadas reacciones en algunos sectores de la comunidad, se podría transformar en una trampa o en un boomerang para el gobierno, al confirmarse la ignominia a que se ha llegado en materia de decisiones gubernamentales.
Por otra parte, es posible colegir que en este caso todos los actores han perdido; mal el Poder Ejecutivo y todas sus agencias (este gobierno y también los anteriores), por ser los responsables directos de lo ocurrido; mal el Poder Legislativo porque, en su desenfoque hacia lo pedestre y lo partidista, ha descuidado totalmente su función de fiscalizador; por qué no decir también que el Poder Judicial ha sido negligente y poco prolijo ante denuncias que fueron de público conocimiento; por último, ni qué hablar de los partidos políticos que se concentraron en un pingüe objetivo… “blindar o botar a Javiera Blanco”, olvidando los espeluznantes detalles contenidos en el informe.
Pero como no todo puede ser “nubes negras”, también tiene que aflorar la visión positiva…. Este amargo caso podemos transformarlo en una inmejorable oportunidad para cambiar de actitud… para pensar y actuar mirando hacia el futuro y dejarnos de mirar hacia el pasado en una actitud cortoplacista.
El país en su gran mayoría quiere que sus gobernantes y los actores públicos y privados se preocupen de lo que verdaderamente importa: la pacificación nacional, la seguridad, el desarrollo, el orden, la justicia, el progreso social en un ambiente de libertad y respeto, y de todo lo que atañe… al bien común general.
En mi imaginario… pareciera que estoy escuchando al ciudadano común y corriente gritar a viva voz: ¡señores políticos… ya está bueno… córtenla! Hagan bien las cosas; no importa si son de izquierda, de centro o de derecha, de tal o cual credo, sexo o color; pero por favor… ¡piensen en grande!… no busquen ser importantes ahora… quieran ser grandes en la historia.
Cristián Labbé Galilea.

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