La autocritica del nuevo presidente de la suprema Patricio Amigo

La autocritica del nuevo presidente de la suprema

Por Patricio Amigo

El nuevo Presidente de la Corte Suprema declaró:“Como poder Judicial, como Estado y como ciudadanos, no podemos contentarnos, con descansar en el hecho de que la sanción ha sido impuesta. Necesitamos asegurarnos de que ella sea humana, legítima y justa. Sin eso, incumplimos uno o más determinados deberes morales, pues la sanción se deslegitima y se transforma, simplemente, en violencia de Estado”.

El Ministro señor Hugo Dolmestch tiene ya 71 años, hace 38 que está en el Poder Judicial y alcanzó la Corte Suprema en el 2006, de manera que conoce muy bien sus escenarios y sabe, perfectamente, que no solo las sanciones sino, además, los procedimientos y sentencias de los tribunales, carecen de humanidad, de justicia y de legitimidad, desde hace mucho tiempo. Incluso han reconocido, sin pudor, que recurren a ficciones para ejercer la prevaricación.

El señor Dolmestch ha intentado aportar humanidad, justicia y legitimidad, en el trato a los militares procesados por los DD.HH., pero no ha tenido el respaldo necesario. Y hoy, en el límite de la ilegitimidad, un oficial de Inteligencia y Seguridad del Gobierno Militar, está sufriendo el trato más inhumano e ilegal que se haya dado en el sistema carcelario chileno: el Tte. Cnel. (R), Álvaro Corbalán Castilla.  Fue trasladado desde Punta Peuco a la Cárcel de Alta Seguridad por un castigo de 60 días y lo han transformado, ilegalmente, en indefinido. Ya ha perdido 12 kilos de peso. Es diabético y lo tienen desde las 3 de la tarde hasta las 7 de la mañana sin alimentos, en una celda de 2x2 metros, con mínima ventilación de aire puro. Un foco halógeno y ruidos diversos lo acompañan toda la noche.  Es el recluso peor tratado de la Cárcel más rigurosa del país. 

 

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