Recientes

La Dama de Hierro Despierta Chile

La Dama de Hierro

Por DespiertaChile

Genoveva Sepúlveda, Consejera Regional de La Araucanía, levantó esta pancarta, al momento que Michelle Bachelet intervenía en la inauguración del pabellón "Amor por Chile" en Temuco, el pasado 31 de enero. En la misa papal que Francisco ofició en el aeródromo de Maquehue, realizó, con idéntico coraje, esa misma acción: reclamar por algo de justicia.
 
Genoveva, es esposa del Teniente Coronel de Ejército (r) Sergio Gutiérrez Rodríguez, quien cumple una pena de quince años de presidio en Punta Peuco, por el fusilamiento de Luis Alberto Muñóz, Nenhad Teodorovic y Elizabeth Cabrera (15 de septiembre de 1973).
 
La Consejera Regional, fue entrevistada por el Austral de Temuco, donde precisó que "El objetivo para mí es que la gente conozca la verdad de lo que le está pasando a los militares, específicamente a los que forman parte de las Fuerzas Armadas en retiro que están procesados, pero que no tienen derecho a un juicio justo. Muchas son resoluciones infundadas absolutamente. A los militares no se les aceptan pruebas, es lo que pasó al menos, en el caso de mi marido. Además no le aceptaron reconstitución de escena, desde el primer momento una jueza de Antofagasta no aceptó nada. Es absurdo, tanto como que el juicio lo armaron después de 35 años de transcurridos los hechos".
 
"En 2009, llegó un señor que se había autoexiliado. Fue cabo del Ejército pero lo desvincularon por pertenecer al Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). Se fue a Australia y cuando volvió, después de 35 años, contó que habría participado en los hechos e inventó las personas que él quiso meter en esto, entre ellos, mi marido. Él registra cuatro declaraciones y son absolutamente incongruentes unas con otras. En una, dice enfáticamente que mi marido estaba, en otra que no, en la tercera que no recuerda -porque estaba enfermo- pero que 'parece', y ya para rematar, en la Corte Suprema, se desdice de todo argumentando su resentimiento por el poco apoyo de Sergio cuando se fue. En esa declaración, incluso afirma que Sergio jamás estuvo en el lugar de los hechos. Es lo que avala la sentencia de la Corte de Apelaciones de Antofagasta. En cambio, la Corte Suprema supone que mi marido tenía mando sobre ese grupo de personas, pero quienes conocen el funcionamiento de las Fuerzas Armadas y de los grados de mando, sabría que era el general Lagos Osorio -a cargo de la División- quien tomaba las decisiones".
 
"Hay un constitucionalista en Chile, Adolfo Paul Latorre que tiene libros sobre la inconstitucionalidad de los procesos a los que han sido sometidos los militares en el país, donde dice que son interpretaciones engañosas, artificiosas y antojadizas, eluden normas aplicables y aplican otras no procedentes, por lo que se produce un resultado de sentencias absurdas, inicuas y arbitrarias; esas son las que se aplican a los militares. A mi me parece que es como una moda condenar a militares, ya que así van haciendo carrera: los que están en la Corte de Apelaciones y que condenan a más militares, llegan a la Corte Suprema. Hay que hacer conciencia de lo que está ocurriendo. Es injusto".
 
"... es una persecución política de la izquierda que se ha apoderado del Poder Judicial en Chile y donde actúan con ensañamiento. Los jueces están absolutamente ciegos, no ven los testimonios y los relatos. No ven nada. Por ejemplo, en el caso de mi marido ellos no aceptaron el informe criminalístico donde se establece su inocencia ¿Hay prueba más importante que esa? Esto no solo le pasa a mi marido, muchas de las personas que hoy están presas en Punta Peuco, están por presunciones, no por algo fundado, no digo todos, pero sí muchos".
 
"... fueron enfrentamientos, y como terminamos hablando el lenguaje de la izquierda, la gente termina hablando en esos términos. Hubo muchas escuelas de guerrillas, enfrentamientos y ahí murieron. Creo que la derecha no ha tenido la inteligencia ni la fortaleza para haber defendido lo que fue el Gobierno Militar".
 
"...pero cuando escuché que el Papa dijo que estaba en un territorio  donde hubo tortura -él es argentino y sabe perfectamente lo que había ocurrido antes, no puede hablar solo desde una visión-, me subí arriba de la silla para que lo viera (la pancarta). Fue automático. Mostré mi cartel con la frente muy en alto y me siento orgullosa de mis amigos y de la gente que conozco y que me apoya. He tenido mucho apoyo de mis cercanos, tanto así que ya me pudieron la "Dama de Hierro"
 
"... creo que tengo que representar a las miles de familias militares chilenas y me siento más que orgullosa de poder hacerlo donde sea. Se ha cumplido el objetivo, ya que alguien le mostró a la Presidenta que hay una injusticia y se lo hice ver con respeto, ya que estuve sentada con mi letrero, no grité ni hice escándalo, simplemente le llamé la atención en cuanto a que los militares chilenos somos muchos":

Compartir