LA FEUC NO DEBERÍA ESTAR EN LA CONFECH Johnny Olate

LA FEUC NO DEBERÍA ESTAR EN LA CONFECH

“Por unanimidad, la Confech apoyará el proceso constituyente que se llevará a cabo en Venezuela. Los estudiantes estamos contra los golpistas yankees que pretenden terminar con el proceso bolivariano”.

Esa fue la declaración de Natalia Silva hace un par de meses en nombre de todos los estudiantes de Chile, ella es vocera de la Confech, militante de las juventudes comunistas y presidenta de la federación de estudiantes de la Universidad Diego Portales.

Delirante declaración es una de las tantas caracterizaciones y manifestaciones que realiza la Confech de forma periódica, sin embargo, lo que uno espera ante tales situaciones tan poco representativas e impactantes en su lectura, es una vigorosa respuesta en pro de la verdad y la templanza por parte de los grupos que parecieran estar dotados de mayor sensatez, como es la FEUC, sin embargo, la respuesta es tenue, intrascendente, leve y pequeña, a tal punto que se hace imperceptible ante el estudiantado que representa y la coyuntura nacional.

Lo que se espera de una confederación de estudiantes, es que sea una organización real que contribuya de forma profunda a las autonomías sociales para que sus integrantes puedan dirigirse hacia sus fines específicos, articulándose de esa manera una organización con un impulso correcto y valioso que solidarice entre sí y se conforme una fuerza gravitante que tenga en su seno el respeto por el estudiante, de esta forma, existirá una entidad al servicio de las personas que la integran y no al revés.

¿Sucede esto con las declaraciones que realiza de forma reiterada la juventud comunista o partidos integrantes del frente amplio a través de los dirigentes de la Confech? ¿Estos grupos son representantes de nuestra institución, sus principios y sus integrantes? Evidentemente no.

Legítima y positiva es la existencia de pluralidad de individuos con distintos pensamientos dentro de un espacio, así también lo son -a priori- las aspiraciones que cada uno tenga de frente a la sociedad, sin embargo, esto se empaña con el pensamiento totalizador que se conduce a través de una ideología política buscando tomar todos los espacios y vulnerar a aquellos que caminan al lado, por eso es que no llama la atención el doble estándar que tienen algunos, como por ejemplo, la FEUC cuando emite una declaración tímida y superflua ante situaciones como las de Natalia, pero se esfuerza con ímpetu en ningunear al rector públicamente ante declaraciones que versan sobre los principios que cimentaron la institucionalidad de nuestra universidad desde sus inicios.

Es por esto que la FEUC se debiese salir de la Confech, porque es un organismo que mira al estudiante como un subordinado al bien de determinada ideología que escapa del campo de educación integral al que éste pertenece y diluye el valor de las personas que lo componen, utiliza a las federaciones como meros engranajes de la maquinaria ideológica que se autopercibe como el motor de cambio social, pero que en realidad su verdadero título es “totalitarismo estudiantil”.

Johnny Olate

Estudiante de Derecho UC

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