La Leyes Fundamentales de la Estupidez Humana Despierta Chile

La Leyes Fundamentales de la Estupidez Humana
En 1996, Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Montaner y Alvaro Vargas Llosa, publicaron "El Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano" libro que aborda en clave de sátira el pensamiento de los intelectuales "progres" de la región.
 
En el "perfecto idiota" nos advierten que uno de los problemas claves de la miseria, del retraso y el escaso dessarrollo de nuestros países, radica precisamente en un Estado omnipotente y omnipresente en toda actividad de la población. Y donde a menudo se confunde el papel de ése Estado con aquel que desempeñan los gobiernos capturados por grupos dedicados a empobrecer las sociedades. A aumentar el aparato estatal y depositar la suma del poder en las manos de un caudillo providencial o bolivariano.
 
Desde luego, es el plan trazado por el Foro de Sao Paulo; la izquierda sistematizó el asunto: crear una masa dependiente de las dádivas fiscales -bajo la forma de bonos permanentes-, la que constituirá de allí en adelante, una amplia clientela electoral cuyo único papel será el de perpetuarlos en la cima.
 
Una obra plenamente vigente, la cual debe complementarse con otro aporte fundamental para comprender por qué países, como Chile, que creían estar en el umbral del Primer Mundo, y ajenos a este peligro, caen en manos de una banda de fascinerosos que toman el control de la maquinaria estatal, para poner en marcha esta planificación.
 
Este viernes, Sergio Melnick en Conectados con Agricultura, nos trajo otro libro importante . Se trata de "Las Leyes Fundamentales de la Estupidez Humana" (Allegro ma non troppo) de 1988. Su autor, el Historiador italiano Carlo Cipolla (1922-2000), quien se especializó en Economía, publicó este opúsculo basado en estudios económicos, demográficos e históricos, el que le otorgó celebridad.
 
La Primera Ley señala que: Siempre e inevitablemente todos subestiman el número de individuos estúpidos en circulación. Por ejemplo "personas que uno siempre ha tenido por  racionales e inteligentes en el pasado, resultan ser inequívocamente estúpidas"
 
Y que "día tras día, con una monotonía incesante, vemos cómo entorpecen y obstaculizan nuestra actividad individuos obstinadamente estúpidos, que aparecen de improviso e inesperadamente en los lugares y momentos menos oportunos"
 
Esta primera ley, señala que es imposible cuantificar numéricamente la fracción de personas estúpidas en la población "cualquier estimación resultaría ser una subestimación"
 
Tal imposibilidad la comprobamos elección tras elección: la estupidez se ha entronizado en nuestro mundo y, particularmente, en Chile.
 
Segunda Ley Fundamental "La posibilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona"
 
Cipolla sostiene -en un hecho fácilmente comprobable-, que "no todos los humanos son estúpidos, ya que unos son más estúpidos que otros" demostrando que la igualdad ciertamente no existe.
 
Tal fenómeno estaría determinado genéticamente por la naturaleza y no estaría asociado a  raza, sexo, nacionalidad o profesión. Incluso no estaría condicionado por el nivel de educación. Cipolla investigó entre profesionales y empleados sin calificación, concluyendo que el grado de estupidez es indistinto. Incluso cita casos como el de afamados científicos galardonados con el Premio Nobel en sus respectivas especialidades, los que en realidad son unos necios casi perfectos.
 
Tercera Ley Fundamental: "Una personas estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas" Al respecto Melnick considera que un caso típico de esta Tercera Ley Fundamental, son las manifestaciones estudiantiles y de organizaciones variopintas o las protestas que vivimos en cada fecha, aniversario u oportunidad inscrita en los faustos del progresismo, en la memoria y acción de los "ultrones" y anarcos de todo pelaje.
 
Cipolla comenta que la mayoría de los individuos no actúa consistentemente. Bajo ciertas circunstancias una persona puede actuar inteligentemente y en otras actuar como un desgraciado. La única e importante excepción a esta regla es la de las personas estúpidas que normalmente muestran una tendencia hacia un comportamiento estúpido en cualquier actividad o empresa.
 
Agrega que "los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas les resulta difícil imaginar  y entender un comportamiento estúpido. Una persona puede entender la lógica de un bandido ... siguen un modelo de racionalidad, el bandido quiere obtener beneficios" lo cual acota, no es justo pero si es racional y además pueden preverse su conducta y contar con una defensa. 
 
Con un estúpido esto no es posible, porque "está implícito" en la Tercera Ley Fundamental que "una criatura estúpida nos perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. 
 
Entonces el ataque del estúpido es errático e irracional y contra esto no existe forma de defensa (...) el estúpido, no sabe que es estúpido y eso contribuye en gran medida a darle fuerza (...) uno de los errores más comunes es llegar a creer que una persona estúpida solo se hace daño a sí misma, pero esto no es más que confundir la estupidez con la candidez de los desgraciados"
 
"A lo largo de los siglos, en la vida pública y privada, innumerables personas no han tenido en cuenta la Cuarta Ley Fundamental y esto ha ocasionado pérdidas incalculables"
 
Quinta Ley "La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe" lo cual es consecuencia de lo anterior y producto de la observación que hizo Cipolla.
 
Huelga decir que podríamos estar en presencia de subespecies, como el estúpido sobreideologizado que todo lo explica en términos de su dogma: o el estúpido ultrón que mediante la violencia o modelos y prácticas de ese calibre, lucha por imponer la estupidez con una vocación totalitaria. En fin, cada personas conoce estadísticamente a estos sujetos y el daño inconmesurable que provocan. Parece ser nuestro desafortunado y aciago destino..  

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