La macabra maniobra distractiva comunista Despierta Chile

La macabra maniobra distractiva comunista

Por VOXPRESS.CL 14 de Agosto 2105

Nadie pone en duda que ha sido la fuerza más destructiva de la humanidad, con capacidad de aniquilamientos masivos e individuales. Su doctrina es rígida y su disciplina militar, todo con un sello inconfundible: su macabra audacia.

Por motivos más que obvios, el Partido Comunista no es dialogante, sino actuante. Toma decisiones duras que deben cumplirse y su accionar es tan rudo que en su entorno producen temor, porque sus amenazas las cumple, insensiblemente  siempre para el mal de los demás.

El genocidio de Josif Stalin, el enclaustramiento de los berlineses orientales por Erich Hönecker, las matanzas colectivas del Khmer Rojo en Camboya, el paredón, las prisiones políticas y la miseria a causa de los hermanos Castro en Cuba y el salvajismo criminal de Kim Jong en Corea del Norte, constituyen episodios repugnantes de la historia moderna que, eso sí, sólo se enseñan en democracias auténticas, no como la nuestra.

¿Por qué la de Chile no es una democracia auténtica? Precisamente por los ejemplos recién consignados: en las naciones donde opera y/o ejerce influencia  el PC es imposible que exista una democracia genuina.

Hoy, el PC criollo es dirigido por quien intentó una importancia clandestina de armas para originar una Guerra Civil y es él mismo que se negó a integrar la Concertación por no creer en la vía pacífica sino en la violenta a través de su brazo armado, el FPMR; es el mismo que fue invitado por Michelle Bachelet a integrarse a su plataforma electoral para, así, poder asegurar su elección el 2013  y se apoderó de la redacción de su programa de Gobierno con su estrategia de destruir la economía para imponer su dogma del estatismo, y es el mismo que, sin rubor, chantajea a sus socios de la Nueva Mayoría, pues éstos saben que sin su presencia, la actual administración colapsa.

Resulta paradójico que, pese al nutrido prontuario del PC en la historia, haya cándidos que aún creen que se trata de una colectividad renovada en sus concepciones y capaz de desenvolverse civilizadamente en un marco institucional. Fue el que llevó al precipicio en mil días a Salvador Allende y es el que, ahora, puso a Bachelet de punta con la ciudadanía, al extremo de tenerla con un 70% de rechazo.

El socio que confía en el PC debe estar dispuesto a pagar un costo irremediable por su candidez. Tras la Segunda Guerra Mundial, los aliados se dividieron el botín y el comunismo soviético se apropió de los derechos y de la libertad de más de media Europa, encerrando a sus ciudadanos tras la oscura y opresiva Cortina de Hierro. No conforme con ello, con posterioridad y con su Guerra Fría hizo temblar al resto del mundo.

Aprovechador y digno de temer, el PC sabe que despierta miedo y se aprovecha de esta sensación. Hace años, desde el primer Gobierno de Bachelet, existen pruebas contundentes y hasta filmaciones del nexo entre sus militantes y las FARC colombianas con el objetivo de instalar un territorio bajo su dominación en La Araucanía. Una organización internacional de ultra izquierda domina  vastos sectores rurales de esa Región y ha recibido del Fisco millones de dólares en tierras con la falsa promesa de trabajarlas.

Ninguna autoridad  –incluido el Gobierno de Piñera–  se ha atrevido a ponerle el cascabel al gato en ese crimen organizado por no ser una buena idea pelear con el PC.

Recientemente, y para amortiguar la crisis interna que le significó el frenazo a su aniquiladora exigencia de imponer reformas que terminasen con la actual institucionalidad, el comunismo copó la agenda de los medios de comunicaciones con el caso de Carmen Gloria Quintana. El frío cálculo del PC no tuvo reparo en utilizar a una activista de sus filas que vive en Canadá con un sueldo en dólares pagado por el Estado chileno para que le fijase obligaciones a diversas autoridades del país, incluyendo a la Presidenta y ministros.

Los derechos humanos constituyen la mercadería que mayores réditos le da al PC, de tal modo que su venta tiene éxitos inmediatos. Su operación de uso y abuso de Quintana como instrumento de salvataje de su desplomada imagen por la  caída de las “reformas estructurales”, se activó con la orden a dos militantes de  romper un pacto de silencio que se les impuso cuando fueron conscriptos. Simultáneamente, se le pidió a Quintana que viajase “de vacaciones” a Santiago para querellarse contra el mayor número de gente posible. De acuerdo a lo previsto, esta rockstar comunista, pidió la renuncia del actual Comandante en Jefe del Ejército y el cierre de la cárcel de Punta Peuco.

Sólo en un país sumido en un caos como éste, una funcionaria de la Cancillería, con un cargo excepcional de Encargada Científica en la embajada en Canadá, haya actuado y se haya movido con total soltura como si se tratase de una activista financiada por su partido.

El primero en morder el anzuelo fue  –como siempre–  un democratacristiano, el presidente del Senado, Patricio Walker, convocó a una reunión “transversal” de parlamentarios para hablar de derechos humanos, mientras Chile arde a causa de su crisis política, social y económica y que tiene a la Presidenta con su popularidad cada vez más por los suelos.

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