La quinta Iglesia Actualidad

La quinta Iglesia

La quinta iglesia

 

Hasta el cuarto templo quemado la Iglesia Católica no había reaccionado guardando un silencio sepulcral. Hoy, con el quinto lugar de culto reducido a cenizas, no se ve por qué habría de hacerlo, puesto que la Institución está más preocupada de dictar consejos laborales que de lo divino.

 

Pero, es el sindrome nacional, puesto que, probablemente, el señor ministro del Interior, hablará de alguna de esas inconducentes querellas "contra quienes resulten responsables" por este nuevo atentado terrorista en un sector rural de Collipulli, región de La Araucanía. 

 

Así las cosas, como destaca Gonzalo Rojas en su columna para el diario El Mercurio (La guerra de la pulga), la guerrilla avanza hacia su objetivo primordial de doblegar las voluntades de la sociedad civil, de los sectores productivos, de los pequeños propietarios. En este sentido, la progresiva evacuación que han realizado los parceleros en las zonas más conflictivas, así lo corrobora.

 

El mismo historiador señala que hace quince años, quizá el gobierno de la Concertación pudo reaccionar para sofocar este fenómeno, pero la inocultable connivencia con los grupos de la izquierda más radical lo tornó políticamente imposible. Un bloque siempre pendiente de la crítica por algún atisbo de "militarizar" la zona o de reprimir a los "actores sociales" neutralizó cualquier medida. Y como la policía uniformada, desde hace mucho tiempo está impedida de actuar como corresponde para mantener el orden y el principio de autoridad, la ciudadanía inerme de la Novena Región deberá buscar quien los represente en sus sentimientos y necesidades.

 

Y en este punto, el doble papel de las autoridades a cargo para enfrentar al terrorismo, queda de manifiesto con las acciones de Francisco Huenchumilla, el ex Intendente regional.

 

A propósito del juicio contra los 11 detenidos por su responsabilidad en el atroz crimen de la familia Luchsinger-MacKay, la Fiscalía accedió a ciertas escuchas telefónicas de uno de los principales imputados: Sergio Marcial Catrilef Marilaf, actualmente en prisión preventiva.

 

Dicho sujeto que perpetró un ataque incendiario a una máquina de la empresa Tur Bus y a tres camiones en julio de 2009 (caso en el que fue absuelto), es uno de los líderes de una de las comunidades violentas de la zona. 

 

Catrilaf Marilef sostuvo conversaciones con Huenchumilla, donde le señala que "el grupo que lidera reclama tajantemente los predios que comprenden 'la ribera del río Quepe' y el denominado 'Cordón Mokopulli' " tierras que según el informe de la Fiscalía han sido objetivos de los ataques incendiarios y donde Catrilef señalaba cómo realizar los cortes de caminos y las usurpaciones de terrenos.

 

Este mismo individuo le dice a Huenchumilla que su gente "está preparada para enfrentarse a Carabineros, esto en el contexto de la toma del Fundo San Juan y los cortes de ruta efectuados en el camino Niágara" lo que efectivamente ocurrió en enero de 2015.

 

El señór Huenchumilla recurre a una explicación rebuscada (tanto como lo del robo de madera o aquello de la tensión intercultural de Jouanett el sucesor): "yo llamaba al general de Carabineros y tratábamos de que abandonaran tranquilamente este tipo de actos. Eso en lugar de denunciar las amenazas, tal cual le correspondía como primera autoridad regional. Lo que si hizo, antes de que el gobierno central le pidiera su renuncia, fue proponer un "Estado Plurinacional" dejando estupefacto al país.

 

Lo concreto es que la fuerza pública está sobrepasada y al límite. En La Araucanía existen más de 600 templos y recintos religiosos, por lo tanto es imposible para Carabineros custodiarlos en su totalidad. Más, cuando el 70% de los efectivos de la policía uniformada se dedica a cumplir las òrdenes judiciales de prestar protección a los predios atacados. Cada día puede ser peor.

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