Recientes

La UDI con Dios y con el Diablo Hermógenes Pérez de Arce

La UDI con Dios y con el Diablo

Blogs de Hermógenes

 

 
 
          La UDI “tomó distancia” del Gobierno Militar al comenzar el siglo XXI y se fue desinflando. Antes de que “se distanciara” lo había hecho RN, a principios de los ’90, y por eso esta última fue aventajada en las elecciones siguientes por la UDI, porque el 43 % de Pinochet el ‘88 no se había (ni se ha) esfumado del todo, pese al lavado general de cerebros.
 
Pero después los dirigentes de la UDI se declararon “arrepentidos”, se sumaron a la denostación del Gobierno Militar, apoyaron a un candidato del “No” (Sebastián Piñera), “pidieron perdón” y hasta llegaron al extremo (Hernán Larraín) de conceder perdones legislativos a terroristas de izquierda que hubieran cumplido diez años presos, añadiendo que eso “no era moneda de cambio” para después conceder iguales beneficios a militares. Insólito, porque el “pacto de caballeros” decía que a la liberación de terroristas de izquierda que hubieran cumplido diez años sucedería la de los militares en igual condición. Pero, como lo corroboró  el pacto para llenar vacantes en la Corte Suprema, ellos se cumplen en beneficio de la izquierda (fue designado Brito) y después se incumplen en perjuicio de la derecha (fue rechazado Pfeiffer), y no liberaron a ningún militar. Ahora éstos mueren engrillados, enfermos terminales y nonagenarios.
 
Y como la UDI, como culminación, después respaldó la “gran traición” de Piñera a los Presos Políticos Uniformados, durante su V Gobierno de la Concertación, entonces ahora que tiene necesidad de refichar militantes se encuentra con que no tiene suficientes firmas. Ha logrado apenas siete mil. En cambio, su ex diputado José Antonio Kast, que tras renunciar al partido decidió ser candidato presidencial y, además, defiende el legado del Gobierno Militar y va a visitar y ayudar a los Presos Políticos Uniformados (son presos políticos porque lo están ilegal y arbitrariamente) ya ha recolectado 23 mil firmas ante notario. Tiene tres veces más que la UDI. Con eso ésta ya habría refichado. El “voto duro” existe.
 
Entonces la presidenta del partido, Jacqueline van Rysselberghe, decide ir a Punta Peuco "en busca del voto duro perdido". Pero las autoridades del penal no la dejaron visitar a los internos. Mejor para ella, que con su visita quiso quedar bien con Dios y con el Diablo y conseguir que los partidarios del Gobierno Militar vayan a las notarías para refichar a la UDI. Mejor, pues los Presos Políticos le habrían podido echar en cara la traición de Piñera, de cuyo gobierno la UDI fue parte entusiasta. Nadie ha olvidado el apoyo de la ministra UDI Evelyn Matthei al vergonzoso y vejatorio traslado de oficiales presos de Cordillera a Punta Peuco, en un acto coordinado del gobierno de Piñera con el Partido Comunista (que hasta colgó del pórtico del penal el símbolo de la hoz y el martillo).
 
Porque hay en Punta Peuco no pocos presos debido a que el propio Piñera multiplicó por cinco el número de querellas ilegales (por desconocer la amnistía, las prescripción, la cosa juzgada y la verdad de los hechos). En un caso, el de los oficiales de la Armada, Carabineros e Investigaciones del cuartel Ancla 2 de Talcahuano, por la muerte del extremista entrenado en Cuba Rudy Cárcamo, en 1973, los cinco presos habían sido condenados en primera instancia y en la Corte de Apelaciones a 541 días de presidio remitido, es decir, iban a cumplir su pena el libertad. Querellantes y querellados se habían conformado con ese fallo, pero entonces los abogados de izquierda de Piñera interpusieron un recurso de casación, llevando el caso a la sala penal de izquierda de la Corte Suprema, donde les aumentaron a los oficiales la pena a cinco años y un día de presidio efectivo e incluso un ministro (Juica) votó porque fueran diez años y un día. “Gracias Piñera”, dicen los militares presos y se lo habrían enrostrado a la presidenta UDI si la hubieran dejado verlos.
 
Ese fallo de la Suprema en particular fue tan antijurídico que yo mandé un artículo refutándolo a la revista del Colegio de Abogados, que la misma se negó a publicar, probablemente porque no quería avergonzar al redactor del fallo, un abogado integrante DC que, por tanto, fue activo partícipe en la respectiva prevaricación. Entonces publiqué ese artículo en este blog el 27 de marzo de 2015, donde puede consultarse bajo el título de “Artículo Impublicable en la Revista del Colegio de Abogados”. Ha merecido cerca de dos mil lecturas.
 
En resumen, la presidenta UDI fue salvada de la justa crítica de los internos presos por la iniciativa del gobierno cómplice activo de la prevaricación, el de Sebastián Piñera. Sobre todo que ella se apresta a reincidir, es decir, a volver a proclamarlo.
 
Es que estar bien con Dios y con el Diablo tiene su costo. La UDI lo está pagando en dificultad para encontrar firmantes para el refichaje. Y pudo ser peor, como decía un caballero boliviano que conocí en mi juventud, pues he leído que un columnista socialista de “La Tercera” se lamenta de que la UDI no haya elegido, en vez de a Jacqueline, presidente del partido al diputado Jaime Bellolio, que se caracteriza por sus declaraciones tonantes contra el Gobierno Militar y formuló público repudio a su colega leal al legado de éste, Ignacio Urrutia, cuando rindió homenaje a Pinochet en la Cámara, en el aniversario de la muerte del principal estadista chileno del siglo XX.
 
Pero si el UDI con apoyo socialista hubiera sido elegido presidente, como habría querido el columnista socialista, ahí sí que el partido habría quedado bien ya sólo con el Diablo.

Compartir