Labbé no postula en Providencia Actualidad

Labbé no postula en Providencia

 

 

El coronel (r) Cristián Labbé Galilea decidió retirar su nombre y no presentarse como candidato a alcalde por la comuna de Providencia. Es el corolario de los engaños y traiciones de la UDI quien junto a RN no deseaban su postulación, producto de su política de constante distanciamiento con el pinochetismo.

 

En este sentido ambos partidos, siguiendo la línea de Piñera, sometieron a revisión sus respectivas declaraciones de principios para eliminar cualquier atisbo de adhesión al Régimen Militar, a la figura del general Pinochet y de todo lo que se relacione con el 11 de septiembre de 1973. RN ya lo hizo y en la UDI el diputado Jaime Bellolio, quien aspira a conducirla hizo de este tema el leit motiv de su campaña.

 

Así les ha ido en el terreno político-electoral. Porque después de los casos Penta y Soquimich el desprestigio es superlativo de manera que, se entienden las dificultades de la derecha, para encontrar candidatos "presentables" que den garantías de honestidad, de transparencia y de capacidad para desarrollar una gestión eficiente. 

 

Labbé tenía esos atributos. Pero como ha manifestado ser un pinochetista irreductible, para ellos, para RN y la UDI, sería políticamente "incorrecto" inscribirlo siquiera en una primaria o por último medirlo en encuestas (Labbé estaba dispuesto a cualquiera de esos mecanismos),; por lo tanto optaron por la dilación, por darle largas al asunto, de manera tal que Labbé ni siquiera tuviese la alternativa de ir como independiente para amagarles un "resultado". Que con su pan se lo coman. Y por ello resulta moralmente incomprensible y deshonesto que intenten recurrir al voto pinochetista duro.  

 

La tarea de Chile Vamos -una coalición que no prende-, es extremadamente difícil en la elección municipal. En 2012 la Alianza alcanzó el 30,5% de alcaldes (la Concertación 48,5%) mientras que en concejales quedó con el 37,41% de éstos y para la oposición de la época: 52,51% en un anticipo de la derrota presidencial y su desfonde.

 

Pero también la Nueva Mayoría cargará con una mandataria que apenas tiene el 27% de aprobación en las encuestas y nada indica que mejore en forma significativa los números. También arrastra el peso de los escándalos tanto del aparato público como el de sus diputados y senadores. implicados en tanta corruptela.

 

En tales circunstancias, en cualquier país, los independientes podrían dar una sorpresa, pero el cambio del sistema electoral binominal, a cargo de estos mismos incumbentes, les dejó en una posición de tal inferioridad frente al poder de los partidos tradicionales, que muy pocos se presentan y aún menos podrían resultar electos, dados los altísimos porcentajes de votación legalmente exigibles ¿uno solo frente a cinco, ocho o diez candidatos de un pacto o subpacto? No se puede. Y así la derecha y la izquierda, donde cada bloque tiene poco más del 15% de adhesión, podrá hablar de su representatividad y vigor: falso. Un espejismo.

 

Será necesario ver con cuidado, el porcentaje de abstención de octubre de 2016, para ver hasta qué punto la ciudadanía rechaza las prácticas históricas de los dos bloques y de sus políticos. Y hasta qué punto gravitó la operación Peñailillo.

 

El último escándalo de la Nueva Mayoría, el de la NO inscripción de sus listas para realizar primarias ante el Servel, dejó en evidencia que al oficialismo poco le importan las instituciones y está dispuesta a violentar la letra y el espíritu de la ley para ocultar las razones verdaderas de por qué se gestó semejante situación. Se sabe que al menos 25 alcaldes de la NM presionaron a sus directivas para evitar medirse con los retadores internos. Y, probablemente, lo que hizo Isabel Allende de atrasarse y no comparecer ante el Servicio Electoral, fue ex profeso para enmascarar esta realidad miserable. Los barones, los jefes y cada pequeño cacique están dispuestos a realizar cualquier acción de baja categoría para retener su influencia y no renunciar a las granjerías del poder en su parcela personal.

 

El caso de la no inscripción catalogado como el mayor bochorno político desde que en 2001 Ricardo Hormazábal se equivocó al inscribir la lista parlamentaria del PDC, motivo por el cual renunció, deja a Isabel Allende en una delicada posición con vistas a materializar su intención de ser candidata a la Presidencia ¿cómo alguien que no tiene equipos idóneos que confía en asesores políticos sin experiencia ni peso apropiados, podría mantenerse en carrera de aquí a 2017?

 

En fin, Labbé ya no competirá porque su partido lo engañó no una sino varias veces. En octubre veremos qué sucederá con Isabel Allende y sus sueños dinásticos y cómo le va con su propio engaño.

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