Recientes

Medio término Actualidad

Medio término

 

 
El gobierno en funciones (parece una figura retórica) confronta los dos últimos años de su período constitucional. Y la titular del Ejecutivo que al ingresar a La Moneda contaba con 52% de aprobación, al enterar los primeros doce meses, ya registraba un notable descenso (33%) para caer la semana anterior (Cadem) a modestos 23 puntos y un récord de 67% de los chilenos que la reprueban.
 
Cifras elocuentes que hablan de un profundo rechazo popular a la corrupción, al clientelismo político, a la pésima gestión de los asuntos públicos y la ausencia de liderazgo y conducción.
 
No obstante su bajísimo nivel de adhesión, Michelle Bachelet, mantiene inalterable su batería de reformas. Para su tramitación cuenta no solo con la mayoría en el Legislativo, sino con la colaboración (y el control de la agenda de cambios impulsada) del Partido Comunista, el que ha manifestado su disciplina y la dosificación de su premisa entregada por Guillermo Teillier "con un pie en la calle y otro en La Moneda" y, además, con la confusión que aportan grupos como Amplitud y ChileVamos, el que aglutina (es otro decir) a lo que resta de la oposición: RN-UDI-PRI.
 
Desde septiembre de 1973 -año de la "victoria militar" según ilustró el ideólogo del cambio a la Constitución, Fernando Atria, en Icare este jueves 10-, nunca un gobierno endeudó a tales niveles a nuestro país, en medio de la desaceleración económica y un bajo precio del cobre.
 
En La Araucanía el Estado no presta servicio y el terrorismo que las autoridades desconocen, atropella los derechos y se extiende al Biobío y la región de Los Ríos donde la cobertura policial se hace cada día más y más insuficiente. El propio general director de Carabineros afirmó "no nos echen la culpa" de todo a nosotros en una histórica confesión de impotencia.
 
En justicia, la policía uniformada poco puede hacer si sus efectivos temen ser separados de las filas por aplicar procedimientos, antes, usuales para reprimir en sus inicios la violencia y el terrorismo. No tienen facultades porque desde el Ejecutivo se niegan a reconocer el fenómeno que se vive en el sur del país, zona en la cual opera derechamente una guerrilla.
 
El 27 de febrero, al conmemorarse el sexto aniversario del devastador terremoto y tsunami de 2010, la mandataria en un acto francamente intolerable se dedicó a bailar como si la fecha fuese dieciochesca. Una afrenta a los deudos.
 
Ella fue -solo una vez- a La Araucanía en un viaje relámpago; rodeada de un aparataje de seguridad, como si estuviese de visita en Somalía. Y eso que allá no hay terrorismo, según explican en Palacio.
 
Pero poco importa en la sede de gobierno que los presupuestos regionales y ministeriales no se ejecuten por incapacidad o inepcia. Menos que en Atacama sigan a la espera de una reconstrucción que jamás finaliza. 
 
Lo importante es aquello a lo que Tomás Mosciatti en una de sus intervenciones memorables: el interés es el de construir una "patria socialista" y para conseguir tal objetivo, todo lo que se aparte del mismo, nada importa, no pesa ni gravita. ¿Que la economía mal funciona? Nada.
 
Si les interesa el control de las instituciones para someterlas a sus designios finales. Es el caso del Servicio de Impuestos Internos que se querella selectivamente o de la Fiscalía Nacional que aplica las más duras medidas a unos pero a otros, les salva obviando figuras judiciales gravosas. Huelga identificar cuál es el sector "discriminado positivamente"
 
Dos años para una administración significa usualmente realizar un balance de lo obrado. Pero acá todo parece estar empezando porque, en palabras de la propia presidente "cada día puede ser peor" y, qué duda cabe ¡hace honor a sus dichos! Porque nadie desconoce hacía dónde nos dirigimos y por ello, nos remitimos a lo de Mosciatti, acá, se pretende construir la patria socialista, mismo objetivo en el que se embarcó Allende y el cual, ella, se siente llamada a ejecutar como una especie de heredera política.
 
Aunque Jorge Abbott ascendió a Luis Toledo, el fiscal que llevaba el Caso Caval -el que pasará a cumplir funciones en la Fiscalía Nacional probablemente por los próximos ocho años, todo un "mérito"-, este proceso seguirá gravitando. Sin embargo, Sebastián Dávalos, que renunció a su cargo de director Socio-Cultural, no fue inculpado ¿por qué lo abandonó entonces, si a los ojos del fiscal era inocente? Raro. 
 
En lo anecdótico, pero que ejemplifica como se estilan las cosas en la Nueva Mayoría, el destituido alcalde de Hualpén, Marcelo Rivera (PPD), condenado a tres años de cárcel y millonarias multas por fraude al Fisco y cohecho, podría ser declarado Hijo Ilustre de la comuna (el feudo familiar). Rivera cumplió su pena en libertad pero fue inhabilitado a perpetuidad para ejercer cargos públicos. Como van las cosas no debiera llamar la atención que otros próceres oficialistas, reciban semejantes distinciones.
 
Empezamos el "segundo tiempo" pero tal como va el partido, este va a terminar mal.

Compartir