No estan los votos Despierta Chile

No estan los votos
 
Rajevic dejó más reflexiones, más dudas que certezas, y ofreció poca claridad en sus descargos. Demasiado para quien desea ejercer una función crítica en el aparato estatal.
 
El Licenciado en Derecho por la Universidad Católica y Doctor en Derecho por la U. Carlos III de Madrid, España, y Máster en Políticas Territoriales, tiene algunos problemas.
 
La beca que consiguió para optar al doctorado no la habría pagado y tardó 11 años en entregar la tesis. La explicación que ofreció para esta extraña situación que, es incompatible con la naturaleza del cargo al cual aspira, dejó mayores interrogantes. Alfonso De Urresti, el senador del PS que es contrario a su nombramiento, dijo estar insatisfecho con las palabras de Rajevic. Lo cual no es menor.
 
Menos con la enrevesada justificación del postulante, acerca de sus asesorías a los Ministerios de Hacienda (en realidad un contrato), y de Vivienda, más sus aportes en dinero a la campaña de Michelle Bachelet, su cercanía a la Democracia Cristiana y una especie de carrera funcionaria durante los gobiernos de la Concertación, lo convierten en realidad en un burócrata que no da al país las garantías del caso.
 
Y así quedó de manifiesto tras comparecer ante la Comisión de Constitución del Senado. No pudo entregar una versión creíble sobre su trayectoria; y las eventuales inhabilidades que le impedirían -en caso de ser ratificado-, fiscalizar lo obrado por, al menos, cuatro Ministerios.
 
Esto para quien aspira a encabezar el Cuarto Poder del Estado, es grave. 
 
Tanto que el propio Girardi, el senador de las "malas prácticas" optó por viajar fuera del país, a horas de una votación clave para Jorge Burgos -quien lo presentó-; para el Gobierno y para la propia Nueva Mayoría. Se dice que Girardi estaría cobrándole la cuenta al ministro del Interior. 
 
En la derecha o centro derecha como gustan apedillarse, lo de Rajevic provocó una mini división (otra más, un día después del relanzamiento de la Alianza que ahora se llamará Vamos Chile, una burda copia de otra campaña publicitaria) y donde Hernán Larraín, quien fue profesor de Rajevic en la UC e Iván Moreira, se declararon, prteviamente en "etapa de reflexión"
 
Esta derecha ausente, silenciosa en las cosas importantes para el país y la ciudadanía, aquella que apenas sale de una crisis ingresa en otra, expone descarnadamente lo terminal de su estado.
 
¿Cómo podría decir Larraín -ya no al país sino a su sector-, que votó favoreciendo a Rajevic, si éste no es un modelo de hombre público ni de probidad; qué argumento utilizará esta vez el senador Larraín?
 
Ya en 2004 a propósito del indulto a los terroristas y violentistas de izquierda, el señor Larraín votó por aprobar la iniciativa de Lagos que iba acompañada de beneficios para los militares procesados, señalando que él lo haría igual aún cuando el capítulo que favorecería a los soldados fuese rechazado por el oficialismo.
 
Ahora lo de Moreira es simplemente inexplicable. También está en reflexión pero se le vió demasiado sonriente cuando Rajevic exponía.
 
Pero igual, con 17 votos seguros, los números no daban (se necesitan 22), y Palacio prefirió retirar la urgencia al mensaje y diferir la crucial votación en diez o 30 días, para reunir los votos necesarios, comprar voluntades o amenazar a sus propios disidentes.
 
Lo que ha sucedido es una vergüenza por entregas.

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