No hablaría de terrorismo? Despierta Chile

No hablaría de terrorismo?
Cuatro violentos atentados ocurrieron en el sur, en apenas diez días. 
 
Un grupo de extremistas atacaron a balazos un carro policial en Cañete (martes 20). Este jueves durante la madrugada, un grupo armado incendió cuatro máquinas forestales en Angol. Pero alguien se niega a hablar de terrorismo.  
 
Es el nuevo general Director de Carabineros, cuyo personal en la Octava y Novena regiones, reciben las andanadas de las armas de fuego que portan los subversivos.
 
"Yo no hablaría de terrorismo" declaró el general Bruno Villalobos, quien sostuvo que la institución a su cargo realiza un permanente trabajo de inteligencia en la zona. Y que para él, quienes cometen estos delitos son delicuentes, en línea con los argumentos de La Moneda; Palacio prefiere hablar de "robo de madera" ...
 
Extraño. Porque Jorge Abbot, durante su exposición ante los senadores para asumir como Fiscal Nacional, se refirió el débil trabajo de inteligencia policial que se desarrrolla en la zona, así como de las dificultades del Ministerio Público para encausar a los escasos detenidos por estos hechos de carácter terrorista.
 
¿De qué otra forma se podría calificar el impune crimen del matrimonio Luchsinger-MacKay?
 
Para colmo, el único procesado por este crimen, Celestino Córdova, fue detenido no por un trabajo de inteligencia, como aquel que elogia el jefe policial, sino que éste sujeto cayó en manos de la policía al resultar herido en la balecera, cuando quemaron vivo al matrimonio.
 
Los transpostistas, al marchar sobre La Moneda, lo hicieron porque el Estado de Derecho dejó de existir en La Araucanía. Porque los atentados quedan impunes y los parceleros están prácticamente obligados a abandonar sus tierras dejándolas en ,manos de "comunidades" cada vez más violentas y agresivas.
 
En una carta que publica El Mercurio en su edición de este jueves 22 de octubre, titulada "Terrorismo y Justicia" el abogado Miguel Otero Lathrop, recuerda que "Es un hecho, a nivel mundial, que una de las acciones del terrorismo es amenazar a los testigos, a los fiscales y a los jueces que conocen sus procesos, tanto respecto de ellos mismos como de sus familias. Es una forma para paralizar procesos (...) o lograr que las sentencias sean mínimas o se condene dejando al delicuente en libertad. Todos ellos viven en la zona terrorista"
 
"Nadie podría pretender que esas amenazas se ignoren (....) está en juego la seguridad de su familia que prima sobre toda otra consideración"
 
"En La Araucanía HAY TERRORISMO. No es del pueblo mapuche sino de una ORGANIZACIÓN TERRORISTA integrada por nativos, no nativos y extranjeros con conexiones internacionales"
 
Los atentados (prosigue Miguel Otero) "NO SON DELITOS COMUNES: Los delicuentes comunes persiguen lucro, no destruyen sino que se apropian de bienes ajenos. El TERRORISMO PERSIGUE OTRO OBJETIVO cual es, CAUSAR TERROR Y LO HA LOGRADO"
 
"De hecho El Mercurio en su edición del domingo pasado (18-X), resalta el título 'Últimos diez juicios por violencia mapuche arrojan 3 absoluciones y bajas penas' "
 
"¿Cómo explicar (escribe Otero), que se condene a un terrorista mapuche convicto de una serie de incendios, porte de armas y otros delitos, a cinco años de libertad vigilada prohibiéndole solamente abandonar su casa entre las 10 de la noche y las seis de la mañana? Luego de este fallo se ha producido una nueva serie de incendios y ataques a predios, casas, maquinaria y vehículos"
 
"La única forma de evitar esta situación es que los fiscales y jueces que tengan a cargo sustanciar estos procesos no vivan ni ellos ni sus familias en La Araucanía. En Colombia se llegó al extremo de que los jueces actuaban encapuchados para que los terroristas no pudieran ubicarlos. En Chile bastaría que los procesos que involucren terrorismo sean incoados en Santiago. No solo hay que condenar a los teroristas, hay que proteger a los testigos, fiscales y jueces y a sus familias" concluye Otero.
 
En Perú ocurrió algo similar a lo Colombia. Un tribunal de jueces sin rostro juzgó a los extremistas del MRTA y de Sendero Luminoso. En Chile no podría suceder porque "yo no hablaría de terrorismo"

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