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¡No lo creemos! Actualidad

¡No lo creemos!

El Legislativo entregó una Cuenta Pública, sobre lo realizado durante el último año y los "desafíos" que enfrentará en el corto y mediano plazo. 

Los presidentes de la Cámara, Marco Antonio Núñez (PPD) y del Senado Patricio Walker (DC), en sendas intervenciones, llamaron a no repetir actuaciones pasadas, señalando "nunca más debemos hacernos parte de las malas prácticas que socavan la democracia" en tanto Walker Prieto, destacó que "es hora de aprovechar esta crisis de confianza como una oportunidad"

"Chile requiere líderes responsables, que entiendan que debemos pensar en las consecuencias de nuestras acciones ... por sobre cualquier ganancia pequeña en lo inmediato" agregó Walker.

Anunciaron - ambos-, su propósito de rebajar o al menos congelar la dieta parlamentaria y, crear una Dirección de Ética y Transparencia Parlamentaria, integrada por personas ajenas al Congreso.

Tanto en la intervención de Núñez como la de Walker, no se registró referencia alguna al más reciente escándalo: el de viáticos de diputados y senadores por asistencia diaria, monto que perciben aún cuando viajen al extranjero.

Se trata de un estipendio de $ 95.000 diarios por sesión. Hasta ahora, solo 28 de 112 involucrados han devuelto tales fondos. Sin embargo eso ocurrió, solo una vez que El Mercurio publicase una investigación denunciando tamaña irregularidad.

En la Sala, estaban presentes los mismos parlamentarios implicados en los numerosos casos de "boletas ideológicamente falsas" nombre que enmascara piadosamente, esa vieja costumbre de "pasar la poruña" ante los empresarios, aquellos que hasta ayer, denominaban jocosamente como "dadores de sangre"

Hoy se discute cómo financiar a los políticos. O cómo el Estado y, en definitiva, el contribuyente, deberá costear esa actividad y la de los propios partidos.

Se sostiene que de ese modo, los "representantes populares" no se verán sometidos a esa práctica de pedir dinero, tan sospechosa de ocultar relaciones impropias, esa que oculta oscuras intenciones o tal vez, sobornos o quién sabe qué.

Sin embargo, estas promesas, enunciadas por Núñez y Walker, quizá bien orientadas, resultan totalmente insuficientes. 

Porque confrontadas con la realidad, los propios parlamentarios son los primeros en oponerse a cualquiera de estas medidas pro-transparencia o en favor de conductas éticas.

Porque la prometida "dedicación exclusiva" de los legisladores ¿es practicable para un agricultor por ejemplo o para un abogado o un empresario? ¿Es realista solicitarlo?

Porque, este asunto de los viáticos por asistir a sesiones, es algo enteramente extraño e injusto, si lo comparamos con la situación laboral de la totalidad de los trabajadores del país. Ellos, salvo contadas excepciones -como los miembros del directorio de una empresa-, no reciben un viático por llegar a su fuente de empleo para cumplir su jornada laboral.

Porque, el Congreso, en su conjunto, merece un bajísimo porcentaje de aprobación y es una de las Instituciones nacionales más desprestigiadas. Puesto que cada vez que se puso en tabla restringir la reelección estableciendo límites para ella o en cada oportunidad que se discutió recortar la dieta, amplias y transversales mayorías rechazaron la sola idea de discusión. Por el contrario: si aprobaron,con toda soltura, aumentar el números de diputados y senadores

Porque nuestros parlamentarios son los mejor pagados de América Latina y disputan los primeros lugares en la OCDE como tales. 

Porque. en el Senado, una vez eliminada la institución de los senadores designados en 2006, el resto, procedió a repartirse amigablemente la dieta que aquellos recibían, bajo la forma de gastos o pago de asesores, que en lo sucesivo cada uno de ellos recibió. Y además lo consideraron justo. 

Porque, un ejemplo de lo trabajoso de esta labor, al años siguiente (en 2007) para Fiestas Patrias, trabajaron (es un decir) apenas seis días del mes de septiembre.

Porque todos, sin excepción, cobran sagradamente su dieta, sus gastos, sus viáticos y todo eso, en las llamadas semanas distritales. 

La ciudadanía, contempla con indignación ese abuso al cual nadie pone coto y no basta para acabar con todos esto, con la intención o el solo decirlo. Se necesitan hechos y eso, es justamente lo que no se verá. Por eso y diez o veinte argumentos más ¡No lo creemos.Y ya basta! 

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