ODA A LA INCOHERENCIA Actualidad

ODA A LA INCOHERENCIA

www.voxpress.cl Blog de Raúl Pizarro Rivera  

Algún día, la DC iba a pillarse los dedos por su acendrada incongruencia doctrinaria, la cual le había permitido desenvolverse, y hasta dominar, en el escenario político. El 29 de julio fue el día en que sus propias contradicciones y su arraigada conducta camaleónica la instalaron en una de las peores crisis de su existencia.

Ese día, la Junta Nacional aprobó un voto político sobre la lista parlamentaria que, automáticamente, permitió que el diputado Ricardo Rincón González (50) pudiese repostular, pese a los reparos del Tribuna Supremo del partido y de la contumaz oposición de la presidenta de la colectividad, la senadora Carolina Goic.

Todos los partidos, y no sólo la DC, están embarcados en una campaña para no postular a cargos públicos a militantes cuestionados. De hecho, la democracia cristiana quitó el apoyo al ex alcalde de Maipú, para las municipales de octubre de 2016, por estar involucrado en el ‘caso basura’.

El actual diputado por una circunscripción del norte de O’Higgins,  en 2003 fue denunciado a la Justicia  por su entonces pareja, Carolina Hidalgo, de haberla golpeado. Como resultado, el tribunal lo sentenció a una terapia psicológica por seis meses, lo que Rincón no acató ni cumplió.

Más tarde, tras ser denunciado al Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), hoy ministerio, dada su posición hizo gestiones para que su caso fuese eliminado de los registros. Tiempo después, reflejando las incongruencias de su partido, éste lo designó para la presidencia…¡de la Comisión de Familia” de la Cámara!

Más cerca de la farsantería y de los malos modales que de la simpatía, su puntaje en la entonces PAA le alcanzó apenas para ingresar a la fenecida Universidad Las Condes, iniciándose políticamente en la jefatura de gabinete de la Intendencia de O’Higgins.

Sería sobredimensionarlo atribuirle el ‘mérito’ de haber dado un duro golpe  a Goic. Él fue utilizado por las bases para desestabilizar a la senadora e infligirle un daño, porque la militancia populachera,  incluida la barra brava que estrenó el diputado en la Junta, nunca la quisieron como presidenta ni menos como candidata.

Quienes efectivamente hacen las campañas electorales en terreno son los alcaldes, concejales y parlamentarios, y resulta que muy pocos de ellos se movilizaron para apoyarla. La gente no la conoce y ello se evidencia en las encuestas.

La Junta, tensa y alborotada desde un principio, se preparó para dar batalla a Goic, respaldando a Rincón con la ayuda de su llorosa hermana, la liberal Ximena.

El 28 de enero de 2003, su ex pareja Carolina Hidalgo, estampó una denuncia por violencia intrafamiliar en el 16º Juzgado Civil de Santiago, donde expuso una serie de episodios que vivió junto a él durante casi tres años de convivencia.

En su relato, Carolina Hidalgo explica que durante la convivencia hubo “casos aislados de violencia intrafamiliar, consistentes en agresiones verbales  y de hecho”.

“En marzo de 2002, al no resultar electo como diputado, comenzó con agresiones verbales y físicas en contra de la demandante, lo que ella atribuyó a la frustración del denunciado. Luego descubrió que mantenía relaciones sentimentales con otras mujeres, las que introducía al hogar común”

En el libelo, Hidalgo cuenta que el 22 de julio de 2002 “ella salía del baño y cuando procedía a vestirse, llegó el denunciado, después de ausentarse por varios días del hogar, provocándose una discusión, en la cual agredió verbalmente a la denunciante y luego la agredió físicamente, dándole una golpiza, la tiró al suelo, la golpeó con los pies en todo el cuerpo y luego se sentó sobre ella y la golpeó repetidas veces con golpes de puño, especialmente en la nariz y mandíbula” para luego irse del hogar.

La Clínica Alemana de Santiago constató una fractura de nasal y contusiones múltiples en distintas partes del cuerpo.

El libelo cuestiona que Rincón se haya presentado como abogado, “profesión que no tiene, revelando ante el tribunal una conducta contraria a derecho y falta a la ética” y que varias de las declaraciones de testigos demostraran que Rincón “aparece estando presente en dos o más lugares a la vez”.

Frente a todo lo anterior, el Tribunal definió acoger la denuncia, sentenciando al diputado Rincón a seis meses de terapia sicológica en el Centro Comunitario Parque Hurtado, en Las Condes.

Este escándalo institucional, que derivó en la destitución de Rincón como candidato, sacó a luz en todo su esplendor la incongruencia histórica de la DC.  Lo más dramático para el partido es que dicho episodio se dio en plena campaña nacional en defensa de las mujeres y de repudio a la violencia intrafamiliar.

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