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Perú apoya demanda boliviana Despierta Chile

Perú apoya demanda boliviana

"Perú apoya la causa marítima boliviana" tituló el diario paginasiete.bo al referirse a la declaración conjunta de Ollanta Humala y Evo Morales

 , al concluir la reunión de isla Esteves, en el lago Titicaca, provincia de Puno, Perú.

En el párrafo destacado, el medio paceño cita textualmente que "la República de Perú mantiene su más amplio espíritu de solidaridad y comprensión en relación a la situación de mediterraneidad que afecta a Bolivia (párrafo 32).

A la vez, reafirmaron la significación del Derecho Internacional y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular el rechazo a la amenaza o el uso de la fuerza y la solución pacífica de controversias" ¿?

Esto en momentos que la Corte La Haya, revisa la demanda boliviana que pretende obligar a Chile a negociar su soberanía, según los llamados "derechos expectaticios" ficción jurídica creada ad-hoc por el equipo de juristas que contrató Bolivia.

Un asunto estrictamente bilateral, que quiérase o no, cuenta con la indeseada intervención de terceros. Como es el caso del Papa Francisco quien "habría" manifestado a Evo Morales -supuesta confesión contada por éste último sin confirmación alguna por parte del Vaticano-, su simpatía al pueblo boliviano en esta situación.

O la peregrina proposición de nombrar como "mediador" a José Pepe Mujica, el ex presidente uruguayo; o el insólito apoyo a Bolivia en esto de la mediterraneidad, de Rafael Correa de Ecuador.

Mujica, durante una visita de Evo Morales a Montevideo, en febrero 26 de 2015, consideró que era "inevitable" que Bolivia tenga una salida al mar como todos los pueblos de la tierra" (Bolivia si la tiene según el Tratado de 1904 y puede comerciar con el resto del mundo libre y gratuitamente a través de puertos chilenos), y sostuvo que "más allá de la historia" (lo de 1904), es, afirmó Mujica "un derecho natural". Tales declaraciones inamistosas, se produjeron a menos de una semana que el presidente uruguayo, dejase el poder.

Antes (3 de octubre de 2013) Rafael Correa, afirmó en Cochabamba, que "Bolivia tiene todo, pero le falta esa salida al mar y el compromiso de toda nuestra América, es luchar porque se haga justicia con nuestra querida Bolivia"

Y el 14 de diciembre de 2014, la XIII Cumbre del ALBA al entregar sus 43 resoluciones - siete de ellas dedicadas a Bolivia-, acordó "reiterar nuestra solidaridad con el justo e histórico reclamo ... sobre  su derecho a una salida al mar con soberanía" En esta ocasión Chile protestó por esta intromisión. Lo mismo frente a los dichos de Correa quien posteriormente matizó sus apreciaciones.

Hoy sucede algo muy parecido. Chile presentaría una nota de formal de protesta por las declaraciones de Ollanta Humala así como por esa referencia "a la amenaza o uso de la fuerza" contenida en la declaración conjunta con Evo Morales, de Puno.

Sin duda, Ollanta Humala, que cuenta con 14% de respaldo popular a su gestión, recurre a confrontarse con Chile, por las necesidades de política interna. Pero, además, interpreta a un sector antichileno al poner una vez más de relieve, estos problemas de convivencia entre el Palacio Pizarro y La Moneda, lo que resurgirán una y otra vez, revelando que eso del último asunto pendiente, no pasa de constituir otra de esas ficciones diplomáticas recurrentes.

La posición de Chile es delicada. Michelle Bachelet la mandataria - que muy poca delantera guarda con Humala, en eso de los exiguos porcentajes de aprobación-, llamada a conducir la política exterior chilena, está "como ausente" y su papel de  conducción hasta hoy no se advierte. Todo lo contrario. Nuestra nación carece de un Presidente con autoridad, liderazgo y ascendiente.

En tales circunstancias, no es extraño, que nuestro país, se encuentre bastante huérfano de apoyo internacional y sin amigos.Y nada indica que esta situación logre variar porque, para que ello ocurra, faltan objetivos, una estrategia que de cuenta de los mismos y sobre todo, de voluntad política, que no la hay. Todo es un fracaso.

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