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Presentación ante el Tribunal Constitucional Despierta Chile

Presentación ante el Tribunal Constitucional

Adolfo Paul Latorre

Estimados amigos:

 

Hoy 5 de abril presenté en el Tribunal Constitucional un requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad de las normas jurídicas sobre la base de las cuales a los militares —término genérico, en el que incluyo a los carabineros y a los civiles adscritos a los servicios de seguridad del Estado durante el gobierno militar— les está siendo aplicado el antiguo sistema de procedimiento penal inquisitivo (entre las normas que impugno está la disposición octava transitoria de la Constitución).

 

Lo anterior, no obstante que el nuevo sistema procesal penal acusatorio entró en plena vigencia, en todas las regiones del país, hace ya más de diez años y que éste le es aplicado al 99,9% de los habitantes de nuestro país.

 

Al no existir razón alguna que justifique tal diferencia de tratamiento, estamos ante una flagrante discriminación arbitraria, lo que las normas generales y permanentes de la Constitución prohíben. Por tanto, las normas que estoy impugnando, que establecen tan palmaria vulneración al principio de igualdad ante la ley, son manifiestamente inconstitucionales.

 

La aplicación del antiguo sistema inquisitivo —que no respeta las normas del debido proceso— le impide a los militares una adecuada defensa y el derecho a un juicio justo y a ser juzgados por un tribunal imparcial, vulnerándose así sus garantías constitucionales y sus derechos humanos. Lo anterior se ve agravado por el hecho de que son juzgados por tribunales unipersonales establecidos con posterioridad a la perpetración de los hechos investigados, atropellando con ello la garantía establecida en el artículo 19 número 3 inciso 5 de la Constitución.

Modestia aparte, pienso que la razón y la justicia están de mi lado, y que mis argumentos son tan claros, macizos y contundentes que el Tribunal Constitucional, si fallase jurídicamente —y dando cumplimiento a su alta misión de tutelar la supremacía constitucional y de salvaguardar los derechos y garantías que la Constitución asegura a todas las personas— no tendría otra opción que acoger mi requerimiento.

Sin embargo, considerando que una decisión tal sería absolutamente "políticamente incorrecta" —un verdadero "terremoto" político y jurídico—, lo más probable es que los ministros no se atrevan a acogerlo y que lo rechacen por alguna causal de forma y no de fondo. Me parece que, en el mejor de los casos, mi requerimiento sería declarado admisible a fin de que sea el Pleno quien resuelva el asunto.

 

Adjunto a este mail un archivo con el texto de mi presentación, la que puede ser vista —junto con el estado de la tramitación— en  el siguiente link: http://www.tribunalconstitucional.cl/wp/expedientes y buscar Rol 3015-16.

 

Si bien las posibilidades de que el Tribunal Constitucional acoja mi requerimiento son prácticamente nulas, espero que mi acción de inaplicabilidad sirva para poner en el tapete el tema de que solo a los militares se les aplica el monstruoso procedimiento penal inquisitivo antiguo.

 

Para tales efectos, es preciso que este mail sea reenviado y difundido urbi et orbi por las redes sociales. Y, si el Tribunal concede alegatos de admisibilidad, lograr que el día y hora de los alegatos se congreguen en las afueras del Tribunal unas tres mil o más personas, para que, al menos, aparezca la noticia en un pequeño recuadro escondido en el rincón de algún diario. ¿Seremos capaces? Hasta el momento, con suerte hemos logrado reunir en este tipo de actividades a unas trescientas personas. 

 

Para vuestro conocimiento, a continuación copio los párrafos finales de mi escrito original, que suprimí a instancias de dos personas muy queridas y respetadas por mi, razón por la que no puedo desoír sus sabios consejos.

 

PÁRRAFOS FINALES (incluidos en el texto original de mi escrito y que fueron omitidos en la versión final)

 

            A los militares procesados en las causas denominadas “de derechos humanos” se les ha dispensado un trato inicuo, infame y abyecto, al amparo de las normas del antiguo sistema de procedimiento penal inquisitivo, que da lugar a la vulneración de garantías constitucionales y a la consiguiente violación de sus derechos humanos. Fue precisamente por tales razones que tal sistema fue reemplazado por el nuevo sistema procesal penal acusatorio, el que le es aplicado a todos los habitantes de la República de Chile, excepto a los militares que, con riesgo de sus vidas, tuvieron que intervenir y hacerse cargo de la conducción política de un país que estaba destruido y sumido en la violencia, y que debieron asumir la penosa obligación de combatir a guerrilleros, terroristas y "combatientes" de un ejército irregular que llevaban a efecto una guerra subversiva.

            Perseverar en la aplicación a un reducido grupo de chilenos del sistema procesal penal inquisitivo antiguo, atendiendo solo a la letra de una disposición transitoria de la Constitución o de un artículo de un Código, que vulneran palmariamente garantías y derechos establecidos en disposiciones generales y permanentes de nuestra Carta Magna —y que son, por lo tanto, absolutamente inconstitucionales—, es un formalismo irritante, una paradoja trágica y una vergüenza para Chile ante la comunidad internacional, por tolerar, insensible, la vigencia en su ordenamiento jurídico de normas legales viciosas y repugnantes, y que son incompatibles con el derecho internacional de defensa de los derechos humanos.

            Chile está aplicando a ciudadanos suyos procesos penales propios del pasado inquisitorial más ominoso, a través del cual emanan condenas insoportables para cualquier nivel, aun elemental, de respeto de los derechos humanos. En estos procesos, plagados de irregularidades y completamente irrespetuosos de los más elementales niveles de garantías legales y procesales, se está produciendo un rosario de rutinarias condenas injustas no solo por su forma o su procedimiento, sino, lo que es más grave, en el fondo. 

            La aplicación del antiguo sistema de procedimiento penal inquisitivo permite o favorece el que personas inocentes se vean sometidas a procesos y a condenas fruto del abuso, de la arbitrariedad, del error, de la pereza, de la rutina, del odio o de la venganza.  

 

Cordialmente les saluda.

 

Adolfo Paúl Latorre

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