Protejamos los DD.HH de la odiosa venganza Patricio Amigo

Protejamos los DD.HH de la odiosa venganza

 

El tema de los DD.HH. ha sido transformado en una odiosa contradicción por el vengativo lema comunista de “sin perdón ni olvido”. Por un lado: se beneficia dolosamente a quienes fueron derrotados en su afán de transformar Chile en una segunda Cuba; y por el otro lado se persigue, sin Dios ni Ley, a los que defendieron al país y lograron restaurar la democracia. 

En este sucio embrollo los políticos han mostrado con fuerza y descaro sus deterioradas condiciones humanas. Los de la llamada izquierda han desarrollado su habilidad corrompiendo el tema con fraudulentas y multimillonarias indemnizaciones a su clientela. A su turno, los que se autocalifican de derechistas o “gente de orden”, no han escatimado en escupir al cielo para defender sus mezquinos intereses, traicionando, sin asco, a quienes les defendieron la vida y estatus.

El dilema se ha proyectado a los medios de comunicación y el periodismo, devoto del escándalo y el morbo, publica declaraciones en favor de la atroz e injusta persecución a los soldados del pasado y, simulando imparcialidad, les otorga el mismo espacio a quienes pisotean el tema con su inquina.

Personalidades como el actual Presidente de la Corte Suprema, el sacerdote jesuita, Fernando Montes y el abogado de DD.HH., Héctor Salazar, han hecho escuchar sus opiniones en favor de una humanitaria acción a favor de quienes están siendo aplastados por la edad y dolencias inherentes. Hay que fortalecer este humanitario llamado, mediante cartas a los medios de comunicación y las redes sociales. Plantear el tema en las reuniones de amigos y hacer claridad sobre el riesgo que vivimos durante el Gobierno de la UP y su proyección guerrillera: las toneladas de armamentos que entraron como contrabando del ex Director de Investigaciones, Eduardo “Coco” Paredes y el arsenal que Cuba desembarcó por Carrizal Bajo. El ingreso ilegal a Chile del general del Ejército cubano Patricio de la Guardia y cientos de guerrilleros adiestrados para recuperar el poder que las FF.AA. y Carabineros le quitaron a Salvador Allende.

Hay que empoderar la opinión patriótica de los que reconocemos que el Gobierno Militar y sus fuerzas de Seguridad nos salvaron de una dictadura. Tenemos que recuperar la verdad histórica de Chile.

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