Punta Peuco y Colina I Actualidad

Punta Peuco y Colina I

Se decía en tiempos pasados, republicanos, que el presidente de Chile era para toda la ciudadanía, lo confirmó el Presidente Aylwin cuando asumió y le habló a los chilenos en el estadio nacional, buscando la unidad de civiles y militares.

 

Los primeros procesos partieron con el inicio de la democracia tradicional, se hablaba del desfile militar por los tribunales, el ministro Cumplido hizo su macabra labor.

 

Quienes hoy se encuentran en Punta Peuco o en Colina, eran subalternos en la época, regidos por reglamentos y un código de justicia militar, esa doctrina está establecida en el DFL- 1, con rango constitucional. En los procesos esa doctrina que rige el día a día de las FF.AA., no ha sido considerada en los procesos. Constituyendo en la actualidad un grave riesgo para la seguridad nacional, los subalternos podrán cuestionar órdenes, el precedente ya está establecido y ratificado por los Tribunales de la República.

 

Para quienes no conocen la esencia de las FFAA, el objetivo que las mueve, es el mando, batallón, regimiento, destacamento, brigada, división, buques, submarinos, grupos, alas, transportes. Hoy muchos están buscando no ejercer el mando, por las facilidades para meterse en investigaciones sumarias y/o procesos. La situación en las FFAA podría ser severa en el futuro, un paracaidista que no quiere saltar de un avión, o un marino que no quiere ir al control de las 200 millas, un piloto que se niega a pilotar, un artillero que no quiere disparar por la posibilidad de perder parte de la audición. Para que decir del personal de guardia que debe permanecer 24 horas seguidas. Las órdenes son para ser cumplidas, se debe confiar en el criterio del mando que las imparte… hoy será más difícil cuando un comandante diga “síganme”.

 

La ciudadanía debe tener claridad, que a partir de septiembre de 1973, se buscó detener a guerrilleros, terroristas, infiltrados, a los poseedores de armas clandestinas, a los subversivos y sediciosos, a los asesinos, a los tenedores de barretines con armas, a los perpetradores de atentados con resultados de muerte, a los que atentaban contra los servicios de utilidad pública, torres de alta tensión. Quienes combatieron a esas personas, hoy ya no están entre nosotros, seguro en otras dimensiones, pero quedaron los “subalternos”.

 

La situación de crisis del frente interno se prestó para muchas vendettas, sicarios enviados a matar a algunos “molestosos”, otros solucionaron sus romances, deudas impagas, vieron la oportunidad y la aprovecharon, así aparecían muertos en las orillas de los caminos, o tirados a los ríos, riñas por herencias, familiares que era preciso que desaparecieran, hubo mucho de eso, así nos lo contaban los oficiales de investigaciones.

 

La iglesia católica, no preguntó a quién ayudaba, sacó a centenares del país, que se dicen “desaparecidos”. ¿Cómo lo hizo?¿ Por dónde salió esa gente? ¿Por qué la iglesia guarda silencio sobre esos temas? ¿Por qué no hace aparecer la verdad de los archivos del Cardenal Silva?

 

Las FF.AA. le devolvieron a Chile la paz y la tranquilidad, desarrollaron al país, crearon una nueva institucionalidad, todas las cifras subieron, la escolaridad promedio nacional, las nuevas universidades para todos, el desarrollo vial, el inicio del metro.

 

¿Alguien en contraposición, conoce las cifras macro del gobierno de Salvador Allende?

 

Las regiones prosperaron, se trató de unir a Chile con la Carretera Austral, Aylwin se encontró con un país muy distinto, un país que tenía todas las condiciones para ser líder en la América Latina. Los militares dieron el ejemplo, solo sus sueldos de soldados, ninguno recibía sueldos del cargo político que representaba. Así Intendentes y gobernadores, subsecretarios y ministros que paulatinamente fueron entregando sus cargos a civiles con competencias en sus áreas.

 

Los soldados, marinos, aviadores, carabineros y detectives no salieron a matar, salieron a proteger a la población. La guerra fría penetró fuerte en Cuba, Bolivia, Nicaragua, El Salvador y Honduras, en Colombia hasta el día de hoy. La primavera de Chile llegó de la mano de un soldado.

 

¿Sabe alguien cuántos procesos siguen abiertos?, son miles, cuántos ex uniformados están próximos a ingresar a Colina?

 

La campaña sobre las violaciones a los derechos humanos, hoy todos la creen. Nuestros superiores siempre nos informaron que se combatía al extremismo, al MIR y VOP y a los grupos violentistas extranjeros. ¿Qué sucedió con esos cubanos, bolivianos, argentinos y uruguayos, nicaragüenses y hondureños? Con algunos de ellos me topé en Líbano el año 1980, ellos trabajando para la OLP.

 

¿Qué se quiere demostrar con Punta Peuco?

 

Yo cada vez que asisto, vuelvo enfermo, espacios reducidos, baños comunes, rejas de 10 metros de alto, un largo pasillo con 4 rejas de acero. Los que están en Punta Peuco y en Colina no son delincuentes ni asesinos, son profesionales que trabajaron duro por Chile durante casi 17 años.

La historia debe ser escrita con la verdad militar, yo me ofrezco para participar en su elaboración. Los soldados no saben ser desleales, tampoco son amigos de las mentiras, cada hombre sabe lo que le corresponde a su nivel, los pactos del silencio no existen, ¿pactos con jefes ya fallecidos? ¿qué se pretende? Solo piensen que el actual comandante en jefe del ejército estaba en el colegio para 1973.

 

Señora, antes de entregar su último mandato presidencial, sea prudente, juiciosa, sea chilena, actúe con mesura y seriedad, el tino la ciudadanía lo aplaude, la cordura para ejercer el poder, es una grandeza. No deje a un país dividido, cierre de una vez por todas la transición, ejerza su autoridad en forma virtuosa.

 

Hoy Sra. los más desvalidos son los militares, marinos, aviadores, carabineros y detectives retirados, ellos están sujetos a los poderes del estado. Libere a los subalternos de 1973, cabos y sargentos, subtenientes y tenientes.

 

Ojalá alguien le haga llegar a la Sra. Presidente estas palabras.

 

 

 

Gabriel Alliende Figueroa

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