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¿Qué justificó el traslado? Actualidad

¿Qué justificó el traslado?

 

El juez Mario Carroza decidió oficiar a la ministra Javiera Blanco para que ella explique qué justificó trasladar al Comandante Älvaro Corbalán, desde Punta Peuco a la Cárcel de Alta Seguridad (CAS)

 

En una medida sin precedentes, aplicó un castigo que no está contemplado en los reglamentos penintenciarios, solo porque al interno le fue encontrado en su poder un teléfono móvil. De manera tal, que la secretaria de Estado, en una conferencia de prensa absolutamente inusual y desproporcionada a dicha supuesta falta, anunció ante los medios de comunicación, que el Teniente Coronel (r) Álvaro Corbalán Castilla fue llevado esa misma mañana del viernes 20 de noviembre, a una cárcel para delincuentes comunes de alta peligrosidad.

 

Además, debía sufrir un aislamiento completo, sin visita de familiares ni amigos durante 30 días. La celda de dimensiones mínimas y condiciones en extremo rigurosas, para una persona de su edad que padece cáncer, diabetes y numerosas enfermedades, llevaron a que su defensa conducida por el abogado Enrique Ibarra, pidiese al ministro Mario Carroza que estudiase revertir tan injusta y arbitraria situación.

 

Dicho juez -el mismo que lo ha sentenciado en varias causas-, pidió a Gendarmería, antecedentes sobre la seguridad de Älvaro Corbalán en la CAS, atendiendo el escrito del abogado Ibarra. Ëste hizo ver que un sujeto individualizado, logró acercarse a la puerta de la celda, para amenazarlo de muerte, del mismo modo que en el que lo han hecho otros presidiarios.

 

Carroza ofició además a Javiera Blanco para que le informe qué justificó legalmente, el traslado del oficial en retiro a la CAS. Asimismo, la defensa solicitó que Corbalán sea internado en un recinto asistencial para su tratamiento. 

 

Después de 24 años de prisión, fue operado dos veces por un cáncer a la tiroide, perdió parcialmente la visión en un mal de carácter irreversible; es diabético e hipertenso. Registra otra intervención por adenoma prostático y lesiones lumbares y dorsales. Estaba sometido a sesiones de medicina nuclear, todo "lo que denota su delicada salud y progresiva e irreversible invalidez" esto, según el propio informe médico. Älvaro Corbalán tiene 64 años.

 

No obstante su irreprochable conducta -esto de los celulares es una nadería-, el juez Mario Carroza, también consultó a Gendarmería acerca de las medidas de seguridad para impedirle una fuga, recordando la bochornosa evasión de cuatro terroristas el 30 de diciembre de 1996, extraidos por un helicóptero sin que la guardia de prisiones disparase un solo tiro. Dicho oscuro episodio, jamás esclarecido en lo relativo a las complicidades políticas de las autoridades del gobierno de turno, se pretende homologar a la situación del oficial del retiro ¿por qué? Además ¿qué justifica todos estos castigos? Javiera Blanco debe responder.

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