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Una carta sin destino Despierta Chile

Una carta sin destino

 

 

El abogado Raúl Meza, asesor legal de varios presos políticos militares de Punta Peuco, informó que entregaría una carta a Sebastián Piñera, al concluir el acto de proclamación de Renovación Nacional, del ex mandatario en la sede del Congreso en Santiago. En la misiva le solicita que "los condenados con enfermedades crónicas y terminales puedan cumplir su pena bajo arresto domiciliario", entre otras cosas.

 

Raúl Meza, exhorta al pre candidato presidencial a que "en el programa de su futuro gobierno se elabore una legislación destinada a establecer que los reos condenados con enfermedades crónicas y terminales puedan cumplir su pena bajo arresto domiciliario excluyéndolos de la privación de libertad en establecimientos penitenciarios".

 

Y que se apliquen las normas del nuevo proceso penal eliminando la figura del ministro en visita en las llamadas causas de DD.HH de modo que corresponda a los Fiscales del Ministerio Público llevar a término los procesos en tal materia.

 

A la vez que "se aplique una rebaja sustancial de la pena a aquellos militares condenados por violación de DD.HH que aporten información acreditable y fidedigna del paradero de los detenidos-desaparecidos" y que se cree una Comisión de Reparación y Justicia para "las víctimas civiles y uniformadas que fueron objeto de atentados, asesinatos y lesiones graves de miembros de organizaciones terroristas de izquierda".

 

E invita a Sebastián Piñera a visitar Punta Peuco para que constate que los presos políticos militares son "en su mayoría, personas de avanzada edad que cumplen con el Estado de Derecho y se someten pacíficamente a sus normas".

 

Es muy probable que esta carta del abogado Meza tenga una fría recepción. Porque, entrevistado en  adnradio.cl Piñera se refirió al cierre del Penal Cordillera y al traslado a Punta Peuco de los uniformados allí internados, en aquella época, bajo su administración. Sin referirse al suicidio del general Odlanier Mena, quien agobiado porque viviría sus últimos días prácticamente sin atención médica oportuna para sus múltiples enfermedades se quitó la vida de un disparo, Piñera argumentó que él, amplió Punta Peuco (instaló containers) y que se trata de un recinto sin privilegios pero con medidas de seguridad amplias. Para redondear su juicio, declaró que "efectivamente, cerramos el penal Cordillera porque no era un penal. Yo creo que debe haber igualdad ante la ley, porque no puede ser que los criminales contra DD.HH que han cometidos los crímenes más atroces tengan un trato tan privilegiado ..."

 

Este es el mismo Piñera que durante la campaña presidencial, el 8 de noviembre de 2009, solicitó reunirse con los militares en retiro en el Círculo Español de la capital, donde declaró que habría juicios justos y que se aplicarían todos los beneficios a los cuales tienen acceso todos los chilenos privados de libertad ( https://www.youtube.com/watch?v=mX_Umb8us4-4 ) garantizando bienes tales como la igualdad ante la ley, la prescripción, la irretroactividad de la ley, y que los juicios no se eternizarían, etc. Nada de eso cumplió, traicionando sus promesas electorales.

 

Él mismo que luego habló de los "cómplices pasivos"; el mismo que a través del Ministerio del Interior redobló la persecución contra los soldados del 73' donde los abogados al mando de Rodrigo Ubilla, el subsecretario de la cartera, abrieron un millar de procesos adicionales.

 

Ahora, a más de cuarenta años de los hechos, la Suprema condena a otros 33 integrantes de los servicios de seguridad por desapariciones, secuestros y homicidios, producto de las políticas de Piñera, quien no solo desconoce la palabra empeñada, sino que además ignora que los militares presos están condenados por delitos comunes y no por delitos de lesa humanidad, por mucho que los abogados de izquierda así como las organizaciones de fachada al servicio del Partido Comunista, así lo propalen.

 

En consecuencia, poca receptividad encontrará la carta del abogado Raúl Meza en favor de los presos políticos militares. Porque, como se puede advertir, Piñera, simplemente, no es un político fiable. 

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