Venganza fuera de la ley Despierta Chile

Venganza fuera de la ley

La Corte de Apelaciones de Santiago concedió al carabinero (r) Alejandro Segundo Sáez Mardones, el beneficio de la libertad condicional, al cumplir este la mitad de su condena a perpetuidad.

 

Sáez Mardones, ex agente de la Dicomcar, recibió dicha condena por el caso "Degollados" referido al secuestro y asesinato de tres altos dirigentes del Frente Manuel Rodríguez (28 de marzo de 1985): Santiago Nattino Allende, Manuel Guerrero Ceballos y José Parada Maluenda.

 

La Octava Sala del tribunal de alzada capitalino, revirtió así la resolución de la jueza Romy Rutherford quien rechazó el beneficio para Sáez al considerar que "el condenado no ha adquirido adecuada conciencia del delito cometido"

 

Pero la defensa del ex cabo de la policía uniformada, argumentó que el beneficio de la libertad condicional "se otorga a quienes hayan cumplido la mitad de la condena ... y que hayan observado una conducta intachable en el establecimiento penal en el que cumplen la condena"

 

En consecuencia "corresponde a la autoridad determinar si se cumplen los requisitos que señala la ley, pero no cuestionar el mal o la extensión del daño causado por el mismo, ya que al hacerlo, su resolución carece de fundamento, y por lo tanto se transforma en ilegal"

 

Lo cual, señalabamos (N. de R.) esto, sería venganza fuera de la ley.

 

Es lo que sucede, por cuanto el gobierno, conforme señaló la ministra de Justicia Javiera Blanco, apelará de dicha resolución ante la Corte Suprema, pare revertirla, acción judicial que estará a cargo del Programa de DD.HH del Ministerio del Interior, misma entidad que, bajo la administración Piñera, amplió a más de un millar los juicios en contra de los ex uniformados del 73'.

 

Blanco sostuvo que "creemos que hay antecedentes que nos permiten hoy día presentar esa apelación para lograr la revocación"

 

Agregó, "queremos avanzar en el reglamento penitenciario a las limitaciones para el otorgamiento de ciertos beneficios ... requisitos rigurosos y estrictos que tienen que ver con el arrepentimiento ... " e informó que pondrán en tabla en el Congreso que los delitos de lesa humanidad sean imprescriptible e inamnistiables "donde obviamente - aseguró-, van a estar las limitaciones y prohibiciones de lo que son los beneficios carcelarios" (para los presos políticos militares).

 

Sin embargo, la ministra Javiera Blanco, sabe, como abogado que es, que no basta declararlo puesto que el Estado de Derecho, consagra que la ley no es retroactiva en su aplicación como principio universal de derecho, lo cual está contenido en la Constitución en la Constitución Política de la República como una de la garantías fundamentales.

 

Pero veamos los hechos históricos que explican toda esta situación: al respecto, el ex militante del MIR Mauricio Rojas, recuerda que dicha organización como todas las de cuño marxista-leninista, fue "una de las grandes responsables de la entronización de la violencia política en Chile y la destrucción de aquella democracia ... puse mi granito de arena en esa triste obra de destrucción. Ni cambiamos el mundo ni liberamos a nadie. Terminamos como mártires o como víctimas ... pero también podríamos haber terminado como verdugos, como lo han hecho todos aquellos que han llegado al poder inspirados por la idea de la transformación total del mundo y la creación del hombre nuevo"

 

"Nosotros -continúa Mauricio Rojas-, seguíamos al Che Guevara quien nos instaba a "transformarnos en 'una fría máquina de matar' ... nosotros fuimos marxistas-leninistas en serio, es decir, dispuestos a morir y matar por la revolución"

 

Al respecto, el abogado Adolfo Paul Latorre, destaca que "ese era el tipo de personas a las cuales los militares debieron enfrentarse, que estaban decididas a matar y a morir y a practicar un verdadero genocidio ... no se trataba de delincuentes comunes"

 

Y citaba al "comandante Pepe" (Gregorio Liendo) jefe mirista del Complejo Forestal y Maderero de Panguipulli, quien consultado por la toma total del poder - en el denominado proceso de la UP-, reconocía que el plan era tomar los pueblos y campos del sur. ¿No les importa si muere gente? interrogaba la periodista, a lo que Liendo sentenciaba:"Tiene que morir un millón de chilenos para que el pueblo se compenetre de la revolución y esta se convierta en realidad. Con menos muertos no va resultar"

 

Bueno, al fin al cabo fue la misma receta que administraron a sus pueblos, tanto Stalin, como el propio Castro, Pol Pot, Mao y todos y cada uno de los jefes comunistas, fuese en Rumanía con Ceacescu o fuere en Corea con el primero de la dinastía: Kim Il-Sung que gobernó la parte norte de la península desde 1948 hasta el año de su muerte en 1994. 

 

Son los mismos. Bajo una u otra denominación: MIR, FMR aquella organización a la que pertenecían y comandaban Parada, Guerrero y Nattino, altos dirigentes del Partido Comunista de Chile, el mismo que ingresó los arsenales de Carrizal Bajo. Y donde Guillermo Teillier, alias Sebastián Larraín, era el jefe militar y responsable de dicha internación de armamentos, así como del atentado al Presidente de la República, el general Augusto Pinochet, situación ésta, confesada por el mismo y de la cual no se arrepiente.

 

Teliier nunca fue sometido a proceso. Nunca fue enjuiciado por el crimen de cinco escoltas en el Cajón del Maipo aquel 7 de septiembre de 1986, perpetrado con las armas ingresadas por Carrizal.

 

"En esta tarea de reprimir a los subversivos armados -prosigue el abogado Adolfo Paul-,  se cometieron excesos y delitos por parte de algunos miembros de las FF.AA y de Carabineros que lamentamos y reprobamos profundamente; pero incluso a los militares culpables de tales delitos se les debe aplicar la misma ley que le fue aplicada a los guerrilleros y terroristas. En eso consiste el Estado de Derecho"

 

"El hecho cierto es que a los militares no se les hace justicia. El objetivo de estos simulacros de juicios no es hacer justicia, sino cobrar venganza ... se trata de juicios políticos en los que, invariablemente, se criminaliza solo al sector castrense; mientras que los terroristas del pasado siguen indemnes y, en muchos casos, ostentando altos cargos"

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