El Propósito y la Acción Patricio Amigo

El Propósito y la Acción

Por Patricio Amigo

La filosofía simple y práctica del Maquiavelo, “el fin justifica los medios”,  ha sido hipócritamente condenada con los más categóricos descalificativos. “Inmoral”  es el reproche más suave.

Para desprestigiar al maquiavelismo se crean comparaciones con odiosidad incorporada, como por ejemplo: “la grandeza de los crímenes borrará la vergüenza de haberlos cometidos.” Si no hubiera descalificación podría decirse lo mismo con otras palabras: “La acción practicada permite el fruto obtenido”. Sin embargo, nadie discute que las ganancias sin esfuerzo desmerecen su valor. Y si seguimos dándole vuelta llegamos a que, realmente, “el fin justifica los medios”.

Los delitos de robo y asalto que tienen tan inquieta a la ciudadanía y tan preocupadas a las autoridades desembocan en este tema: El Propósito de identificar a los autores, lograr las evidencias de autoría, obtener la confesión y, en definitiva, terminar con ola de violencia delictiva son acciones que exigen “mano dura”. Algo así como la máxima de Goeth “prefiero la injusticia al desorden”. Un fin represivo que libere a la población de la maldad delictual.

Perversidad y egoísmo son caracteres más o menos comunes en la modernidad ciudadana. Ni mucho ni tan poco. La santidad es escasísima. Y el sentido práctico de “escoger el mal menor” no debiera considerarse, ni siquiera, pecado venial. Pero, la contumaz defensa de los DD.HH. la aprovechan los delincuentes para una suerte de impunidad. De manera que si se les identifica y se logran las evidencias, las condenas sean mínimas. Delinquir se convierte, entonces, un negocio rentable.

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