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En Bancard No se Mueve Una Hoja... Hermógenes Pérez de Arce

En Bancard No se Mueve Una Hoja...

Blog de Hermógenes 28 mayo 2105

Mientras la Gran Prensa concentra todos sus fuegos en las predecibles pilatunadas de Asesorías y Negocios S.p.A. hace

unos años, la Pequeña Prensa, a la cual pertenece este blog, los concentra en las impredecibles pilatunadas, del mismo género anterior, de Bancard, el “vehículo de inversión” favorito de Sebastián Piñera. En Bancard “no se mueve una hoja” sin que Sebastián lo sepa.

Leyendo completa la entrevista a Jaime de Aguirre en “The Clinic” de 26.05.15, se puede saber cómo "se movieron las hojas". La verdad de su salida de Chilevisión queda ahí más que clara, aunque él mismo –poniendo de manifiesto el miedo que todavía le tiene a Piñera, su ex patrón— siga “pro forma” sosteniendo que habría obedecido a las pérdidas del canal en los dos últimos años. Pero esto se contradice con el hecho, que él mismo revela, de que Time Warner le mejoró las condiciones de su contrato hace un mes, cuando ya tales pérdidas eran tan conocidas como hoy. Y también se contradice con su propia y espontánea “segunda explicación” de su salida: “Sé que puede parecer ridículo, pero no pienso que esto fue una conspiración contra Jaime de Aguirre. Esto fue una desprolijidad gigante hecha por Bancard”. “He ahí la madre del cordero”.

¿En qué consistió “la desprolijidad”, aunque al escribirlo repita lo que escribí ayer? En pedirle a de Aguirre, para pagarle parte de su remuneración, que emitiera facturas de una sociedad de inversiones suya (“La Música”) a diferentes empresas a las cuales Piñera les había solicitado financiamiento para su campaña presidencial. Lo que no sabían ni podían prever las empresas –SQM, Aguas Andinas, Pampa Calichera e Inversiones Ilihue— era que Sebastián Piñera iba a usar esos fondos, no para su campaña, sino para pagar remuneraciones a los ejecutivos de otra empresa suya, Chilevisión. Otra “pasada” rentable.

La versión que dio Piñera cuando se destapó el asunto fue que había un  contrato de prestación de asesorías de la sociedad de de Aguirre a Bancard, pero de Aguirre desmiente eso. Cuando se le sugiere que el enredo de facturas lo hizo Bancard “para ahorrar plata”, contesta: “Probablemente, pero no me consta. Me imagino que sí, si no nadie hace leseras. Se me paga por una vía que a mí no me pareció, pero soy tan despistado, que hasta pensé que podía ser un canje, alguna cuenta que se estaban pagando entre Bancard y las otras empresas que me hicieron facturar”.

“¿Asesorías de “La Música” a Bancard”, como dijo Piñera? No era verdad.

De Aguirre añade que “sabe” algo importante. Cuando le preguntan “¿Te dan ganas de preguntárselo a Piñera?” afloran el miedo y algo de la verdad. Contesta: “No. Hay un grupo social en Chile que está criado para hacer que las empresas tengan las utilidades que les corresponden y ojalá un poquito más, y para eso se estudia ingeniería civil industrial, ingeniería comercial, se hacen MBA en Estados Unidos, entonces para qué voy a preguntar, si sé.”El entrevistador le dice, entonces: “La pillería…” De Aguirre no contesta con palabras (miedo) pero hace un gesto, dice el entrevistador: “Mueve las manos como asintiendo”.

De Aguirre afirma que tampoco estuvo disponible para ciertas “piñericosas” que le fueron sugeridas:

“¿Te plantearon alguna vez alguna posibilidad de armar un arreglo distinto?" "Sí, se me sugirió."

“¿Qué tipo de cosas se te sugirió?" "No se alcanzaron a implementar, porque dije ‘no cuenten conmigo para ningún arreglín’. No tengo nada que ocultar y si la he cagado tendré que asumir la responsabilidad. No estoy en ánimo ni en disposición, ni disponible frente a nadie para ir a mentirle al fiscal ni a Impuestos Internos”.

Ir a mentirle al fiscal y a Impuestos Internos. Queda claro el “arreglín” que se le proponía.

Pero la huella más importante, y más negativa, que dejó de Aguirre en la televisión chilena consistió en la gigantesca conspiración de falsedades izquierdistas propaladas por su canal permanentemente, pero muy en particular con motivo del 40° aniversario del 11 de septiembre de 1973.

Producciones cuidadosamente preparadas, como “Imágenes Prohibidas” y “Ecos del Desierto”, a gran costo (y que deben haber incidido en el déficit de 2013, que ya entonces habría sido razón para despedir a de Aguirre por parte de la nueva dueña, Time Warner, porque ésta no debe haber estado dispuesta a dilapidar millones de dólares en lavar el cerebro de los chilenos al gusto del KGB) fueron fundamentales para consagrar una nueva visión del 11 y del Gobierno Militar, y posiblemente hayan sido el sustento teórico del discurso de Piñera del 11.09.13 sobre los “cómplices pasivos”. Porque siendo un hombre de muy escasa cultura histórica y cambiante memoria política es posible que su propia visión del Pronunciamiento resultara moldeada por las teleseries patrocinadas por su ex canal y su director, el ex mapucista de Aguirre.

En mi libro “Ni Verdad Ni Reconciliación”, que cualquiera puede consultar en este blog si va a la fecha 10.09.13 y que ha atraído unos 4.500 lectores, está muy bien detallado cómo las teleseries citadas condicionaron a la opinión pública y llevaron a dos connotados columnistas de “El Mercurio” y “La Segunda”, Correa Sutil y Ricardo Solari, a construir argumentaciones lapidarias contra el Gobierno Militar exclusivamente sobre la base de falsedades propaladas y filmadas en “Imágenes Prohibidas” y “Ecos del Desierto”, teleseries “onda KGB”, pero financiadas con las pérdidas imperialistas de Time Warner.

La catastrófica (para la derecha chilena) “pasada” de Sebastián Piñera por la Presidencia alcanzó su clímax cuando, inspirado por su ex canal Chilevisión, bajo la dirección de de Aguirre, sentó en el banco de los acusados con condenas falsas al Gobierno Militar y sus partidarios; y, no contento con eso, trasladó a un penal hacinado a ancianos presos políticos uniformados víctimas de la ilegal vindicta judicial marxista.

Bien por el país que de Aguirre y su vocero Paulsen abandonen Chilevisión. Merecido el “homenaje” que al segundo se le ha rendido en "blogdemaximo.blogspot.com", que recomiendo leer. Y, ciertamente, muy ilustrativas de los procedimientos de Bancard, donde no se mueve una hoja sin que lo sepa Sebastián Piñera, las revelaciones a “The Clinic”, hogar periodístico que refleja muy bien el talante moral del Chile de hoy y donde de Aguirre se sintió confortable y a sus anchas para contar parte de la verdad. Y con tanto menos miedo a su ex patrón como para desvirtuar la inverosímil versión que éste transmitió a la opinión pública.

 

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