La Justicia Envilecida Patricio Amigo

La Justicia Envilecida

Por Patricio  Amigo

Que Chile no es un país corrupto, es cierto. Pero, que la corrupción llueve desde las altas esferas políticas, administrativas y empresariales, también es cierto. No podemos negar que las instituciones funcionan pero, los tribunales hacen lo que se les ocurre. Sin ningún respeto a a la Constitución, a las leyes  y a sí mismo. Enmudecen frente a acusaciones de prevaricación, inconstitucionalidad, abusos groseros y violaciones reiteradas al Estado de Derecho.
Nuestro subdesarrollo está resultando patético. Pretendemos mostrar al mundo un rostro moralista y respetuoso de los DD.HH.y todas nuestras autoridades: civiles, militares y eclesiásticas enmudecen frente a la desastrosa situación de Punta Peuco, el Presidio de Alta Seguridad, donde más de un centenar de soldados del Estado que actuaron con medios del Estado y en cumplimiento de lo que el Estado dispuso, sobreviven a un odioso encierro envilecido con una arbitraria y agresiva  incomunicación.  


La Historia de verdad, aquella que engendran los hechos, denunciarán, algún día, que Chile sufrió un colapso que los políticos no supieron enfrentar y llamaron a las FF.AA. y Carabineros. Podrá discutirse si aquello fue un Gobierno Militar o una Dictadura. Lo que el mundo entero reconoce y aplaude es que, en 17 años austeros y laboriosos, Chile supero la crisis y emergió como líder internacional de la Economía Social de Mercado.


Que hubo violencia, sí y también hubo excesos. El profesionalismo militar impidió una guerra civil y minimizó la victimización. Los Servicios de Inteligencia y Seguridad lograron, incluso, disuadir las intenciones bélicas de países vecinos. Es increíble: Chile se abrió camino con todos los vientos en contra. Y los soldados que protegieron al Estado, arriesgando sus vidas para cumplir las órdenes de enfrentar al ejército guerrillero, están encarcelados y sometidos a la más abyecta represión. Los tribunales, cautivos de izquierdismo gobernante, atropellan la Constitución y las Leyes de manera desvergonzada. Al encarcelamiento agregan incomunicación y todo lo que pueda beneficiarlos. Nunca se han atropellado tanto los DD.HH. de quienes están encarcelados por los que se auto califican de defensores de los derechos humanos.  

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