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Sin Plata, Sin Futuro y Sin Entrenador Hermógenes Pérez de Arce

Sin Plata, Sin Futuro y Sin Entrenador

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          El déficit fiscal este año va a llegar al 4% del PIB y ahí se van a encender las alarmas. El Gobierno gasta como si el país estuviera creciendo, pero el país casi no crece. Vamos en la ruta de Brasil, donde los socialistas recibieron el gobierno con 20% del PIB en gasto público, y ahora lo han llevado sobre el 40% del PIB y no tienen cómo financiarlo. Y, por coincidencia, también tienen a una ex extremista de izquierda en el poder. Por eso los inversionistas prevén que Chile será el próximo Brasil.
 
          El país está tan mal que pone sus esperanzas en Piñera, cuyo gobierno nos hizo caer en manos del socialismo revolucionario actual y ahora se pasea como candidato a rescatarnos de él. Fue a la Araucanía a fotografiarse con Jorge Luchsinger, pero éste, que es un tipo serio, cuyos padres fueron asesinados por terroristas favorecidos por el suavizamiento que Piñera hizo de la Ley Antiterrorista, no quiso fotografiarse con él.
 
          Las dos credenciales de Piñera como candidato favorito son: que tiene plata, cuando ninguno de los demás la tiene, y que el gobierno de la Nueva Mayoría ha resultado peor que el suyo. En efecto, él subió menos los impuestos y creó menos ministerios que Bachelet (dos vs. cuatro de ésta). Por supuesto, un buen gobierno habría bajado los impuestos y suprimido ministerios; y si hubiera sido óptimo, habría comenzado por el de Educación, un monstruo burocrático que gasta más de lo que requeriría mandar a todos los alumnos pobres de Chile a colegios particulares pagados de excelencia y a universidades de primer nivel, en un clima de plena libertad de enseñanza. Éste se ha perdido bajo las administraciones de Piñera y Bachelet, blandas ante la asonada revolucionaria y que desataron la persecución contra el lucro que está destruyendo la libre educación particular.
 
          Pero hubo una cosa peor bajo Piñera que bajo su sucesora: durante dos años el primero no ajustó las tarifas eléctricas, frenando el abastecimiento de energía (eso sumado al úkase demagógico con que suprimió el proyecto Barrancones). El actual ministro Pacheco ha tenido el coraje de actualizar las tarifas y de hacer a su gobierno pagar el costo del retraso de Piñera, este último exclusivamente motivado por su afán de no seguir cayendo en las encuestas. En aras de eso, hasta consumó su enésima traición a los militares, cerrando el penal “Cordillera”, servicio a la venganza comunista que hoy en RN están tratando de hacer olvidar.
 
          Entonces, un país ante la inminencia de otro gobierno de Piñera es un país sin futuro. Como las encuestas indican que ésa es una posibilidad cierta, yo he sugerido que las eminencias grises de la Concertación discurran algo menos malo y lo ofrezcan a la ciudadanía. Y no les debería resultar difícil encontrarlo.
 
          El estado de descomposición presente es tal que se extiende, como todos sabemos, al fútbol profesional, medio en el cual ha prosperado una extorsión increíble de un entrenador que ha dejado botada a la selección nacional en medio de la eliminatoria mundialista y al  cual, increíblemente, ha sido preciso perdonarle gran parte de la “cláusula de salida” de US$6.300.000 llamada a impedir eso, en nombre de que, en un eventual juicio, el mismo entrenador que ha hecho “perro muerto” yéndose sin pagar ¡podría obtener de tribunales un monto de US$10.000.000, en los cuales se incluirían hasta los servicios que en estos meses se ha negado a prestar!
 
          Si en un sedicente “estado de derecho” suceden cosas como ésa, quiere decir que la ilegalidad manifiesta reinante en los juicios contra militares (r) ya se ha hecho extensiva a todos los ámbitos.
 
          Sin plata, sin futuro, sin derecho. Es el país que nos ha legado la política partidista, que además por ley nos obliga a financiarle generosamente no sólo sus nocivas y costosas actividades, sino también los gastos electorales en que debe incurrir para ejercer el poder en nuestro perjuicio general.

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